Santa Lucía, joven virgen y mártir de Siracusa
Santa Lucía nació a finales del siglo III en Siracusa (Sicilia), y es una de las mártires más veneradas de la Antigüedad cristiana. Su martirio tuvo lugar en la persecución de Diocleciano, al mantenerse firme en la fe. Es patrona de la vista y de la ceguera espiritual por su nombre, Lucía, derivado de lux (“luz”), y la liturgia la celebra el 13 de diciembre.