Enseñar la asignatura nueva de la fraternidad
La última «petición de oración» el Santo Padre la ha dedicado a los educadores, aquellos que cada día tienen en sus manos la posibilidad de realizar «un acto de amor que ilumina el camino» de los más jóvenes y que con su saber, compromiso y alegría al comunicarlo pueden ser verdaderos «creadores de comunidad», testigos creíbles.