“¡Que las aguas del Mediterráneo no sean ensangrentadas!”, clama el Papa
El Papa Francisco ha realizado un nuevo llamamiento, durante el rezo del Ángelus del segundo Domingo de Cuaresma, a que “las limpias aguas del Mediterráneo no sean ensangrentadas” y que «los traficantes de seres humanos sean detenidos», tras el naufragio en las costas de Crotone (Italia). También rezó por las víctimas del accidente de trenes en Grecia, y por la “martirizada Ucrania”.