La Jornada de ayuno y oración por la paz en Ucrania, convocada por el Papa Francisco ante la tensión militar suscitada en la zona, tuvo tres puntos clave: el Vaticano, la Basílica de Santa María in Trastevere en Roma, y la capital ucraniana, Kiev. Ucrania “es un pueblo que sufre, han sufrido mucha crueldad y merecen la paz”, ha clamado el Santo Padre.