Los milagros de Lieja, Daroca y Bolsena impulsaron el Corpus Christi
El siglo XIII contempló un fuerte impulso de la devoción a la Eucaristía, en unos momentos en que algunos dudaban de la presencia real de Jesucristo. Los hechos acaecidos en Lieja, Daroca (Aragón), y Bolsena, junto a Orvieto, en tierras italianas, y los argumentos de santo Tomás de Aquino (el ‘Aquinate’), movieron al Papa Urbano IV en 1264, a instituir la solemnidad del Corpus Christi. En Daroca se produjo “la primera procesión”.