Un simposio internacional celebrado esta semana en Viena ha reevaluado los acontecimientos de Constantinopla en 1054, considerados la fecha de la separaciĂłn entre las iglesias de Oriente y Occidente. En cualquier caso, hablar del «cisma» de 1054 estĂĄ superado o refutado, segĂșn el tenor de la Universidad de Viena. El cardenal de la Curia Kurt Koch pronunciĂł el discurso de apertura. El Patriarca EcumĂ©nico BartolomĂ© enviĂł un saludo. El cardenal Koch y el teĂłlogo ortodoxo de Graz Grigorios Larentzakis ya expresaron esta opiniĂłn en dos artĂculos en el «Tagespost» en verano de 2021.
En 1054, el cardenal Humberto de Silva CĂĄndida viajĂł a Constantinopla en nombre del papa LeĂłn IX para concluir una alianza militar contra los normandos. El intento fracasĂł. Sin embargo, circunstancias desafortunadas le llevaron a excomulgar al patriarca Miguel Cerulario. Poco despuĂ©s le siguiĂł una contraexcomuniĂłn. En la historia de la Iglesia, Ă©sta se ha considerado a menudo la fecha oficial del cisma entre las iglesias catĂłlica y ortodoxa. El 7 de diciembre de 1965, un dĂa antes de la sesiĂłn final del Concilio Vaticano II, el Papa Pablo VI y el Patriarca EcumĂ©nico AtenĂĄgoras hicieron leer al mismo tiempo una declaraciĂłn en la BasĂlica de San Pedro de Roma y en la Catedral de San Jorge en el Fanar de Constantinopla, en la que se lamentaban las excomuniones y se las «relegaba al olvido».
El distanciamiento entre Oriente y Occidente comenzĂł mucho antes
En su discurso de bienvenida al simposio de Viena, el Patriarca BartolomĂ© subrayĂł el deber de «proseguir con todas nuestras fuerzas los esfuerzos agradables a Cristo para superar la divisiĂłn y lograr la anhelada unidad». En su discurso, el cardenal Kurt Koch subrayĂł que el «escĂĄndalo de 1054» no desembocĂł en un cisma ni en la excomuniĂłn mutua de las Iglesias latina y griega. SĂłlo mucho mĂĄs tarde la fecha adquiriĂł un gran significado simbĂłlico. El distanciamiento entre Oriente y Occidente habĂa comenzado, por supuesto, mucho antes de 1054 y continuĂł despuĂ©s de esa fecha.
Para superar la separaciĂłn, el primer paso debe ser que la Iglesia catĂłlica y la ortodoxa se reconozcan mutuamente como Iglesias. A esto debe seguir el segundo paso, a saber, la reanudaciĂłn de la comuniĂłn, dijo Koch. En su discurso de bienvenida, el Metropolita griego ortodoxo Arsenios Kardamakis alabĂł todos los esfuerzos por promover la correcta comprensiĂłn y categorizaciĂłn de los acontecimientos de 1054. Se trata de un importante servicio a y para las iglesias.
Esta es una traducciĂłn de un artĂculo que apareciĂł por primera vez en el sitio web Die-Tagespost. Para ver el artĂculo original en alemĂĄn, consulte aquĂ . Se vuelve a publicar en Omnes con permiso.
