Lord Avebury, exitoso banquero y científico, plasmó en The Use of Life (1895) un ideal laico de vida refinada, donde estética y caridad siguen caminos distintos. Newman, en La idea de la universidad, también describió al gentleman, pero advirtió que la educación y el buen gusto no bastan: la verdadera plenitud requiere el impulso de la caridad cristiana.