¿Me amas más que a esas obras buenas que haces?
La vida cristiana no se fundamenta en «hacer cosas buenas». Esto está bien pero, sobre todo, los cristianos respondemos con nuestra vida a una elección de amor realizada en el Bautismo. Decimos que sí a Dios, elegimos a Dios, por encima de todo, incluso de nosotros mismos.