El Papa deja Mongolia en la Casa de la Misericordia, mirando a China
El Santo Padre Francisco se ha despedido del país mongol dejando su corazón en la nueva Casa de la Misericordia de la capital, un centro integral de atención a los más vulnerables, como mujeres, niños y personas sin hogar, y mirando al gigante chino, que todavía no ha pisado ningún Papa.