Como sucede con los consistorios de cardenales, o ahora con la reforma de la Curia romana, y por supuesto con ocasión de los cónclaves, la expectativa de los viajes del Santo Padre en 2022, trae consigo un punto de intriga, de misterio. Los viajes apostólicos del Papa Francisco suponen una siembra de fraternidad y unidad, y le muestran, cada vez más, como Pontifex.