El cardenal Daniel Sturla lleva ya seis años al frente de la única arquidiócesis del Uruguay. Es un claro referente no sólo en la Iglesia sino en la sociedad uruguaya. Influye que es joven (61 años recién cumplidos) y buen comunicador, pero más aún el hecho de que apenas un año después de ser nombrado arzobispo, el Papa Francisco lo nombró cardenal.