2020 estÔ marcado en la agenda mental del mundo como el año en que comenzó la pandemia y que, hasta su fin, se caracterizó por las restricciones de movimiento, los aforos y el aumento de las peticiones de ayudas económicas y asistenciales.
De hecho, tanto Mons. Luis Argüello, secretario de la Conferencia Episcopal EspaƱola como la directora de la oficina deĀ Transparencia,Ā Ester MartĆn, han calificado de āaƱo difĆcilā el ejercicio de 2020 en la Iglesia durante la presentación de la memoria de actividades de la Iglesia católica en EspaƱa correspondiente al aƱo 2020.
Un aƱo en el que, en palabras de Mons. Argüello, āhemos vivido la experiencia de templos cerrados, pero tambiĆ©n en el que las personas, con motivo de la pandemia, se han acercado a la Iglesia buscando ayuda consuelo y esperanza para poder salir adelanteā. La memoria de actividades de la Iglesia es un momento āpara agradecer y para rendir cuentasā ha subrayado el portavoz de la CEE.
Menos dinero, mƔs necesidades
Un año en el que la actividad de la Iglesia, según se recoge en esta memoria que resume, someramente, los datos presentados por la Iglesia al Ministerio de la Presidencia, ha visto cómo aumentaban exponencialmente las necesidades asistenciales.
En este sentido, Ester MartĆn ha destacado las cerca de 700 acciones que se pusieron en marcha en contexto COVID, desde diferentes instituciones de la Iglesia y que se aƱaden a las que ya venia realizando antes de la emergencia sociosanitaria. De Ć©stas, mĆ”s de la mitad, 359, han sido acciones asistenciales,175 pastorales, 89 sanitarias y 57 relativas a iniciativas de educación y formación.
TambiĆ©n ha sorprendido la cifra de las 4.030.871 personas que fueron acompaƱadas y atendidas en alguno de los 9.222 centros de la Iglesia. Entre estos centros se cuentan centros para mitigar la pobreza, centros de asistencia a inmigrantes, centros para mujeres vĆctimas de violencia o de menores asĆ como casas para ancianos, enfermos crónicos y personas con discapacidad u hospitales. MĆ”s de la mitad de estos 4 millones de personas acudieron a centros del primer tipo mientras que poco mĆ”s de un millón lo hacĆan a los del segundo bloque.
Lo que la Iglesia espaƱola ahorra al Estado
Un dato a tener en cuenta: a travĆ©s de toda la actividad asistencial que se lleva a cabo en distintos Ć”mbitos, la Iglesia genera un valor económico para la sociedad de 589.629.655ā¬.
A esto hay que sumarle los 3.895 millones de euros que ahorra la Iglesia al Estado en el campo de la educación y la formación. No en vano, en España hay 2.558 centros de iniciativa católica de los que 2.419 son concertados. MÔs de un millón y medio de alumnos acude a estos centros en los que trabajan 133.770 personas. Entre estos centros, la Iglesia sostiene 423 centros de educación especial que atienden a 40.118 alumnos.

A pesar de la pandemia, de la caĆda de los ingresos etc; la Iglesia, como ha querido destacar Mons. Argüello āha continuado estando al lado de quienes pedĆan ayudaā. Un esfuerzo que ha sido posible gracias a las miles de personas: laicas, consagrados y sacerdotes, que destinan su vida y su tiempo a estas actividades. Ćsas que MartĆn ha querido poner en valor porque āson todavĆa una cara tan desconocida de la Iglesia. Por eso, esta Memoria hace que muchas personas se vean reflejadasā. TambiĆ©n desconocidos son esos 16.500 sacerdotes que han dado 29 millones de horas a travĆ©s de su tarea pastoral en las 23.000 parroquias espaƱolas.
Menos presencia sacramental pero mƔs online
El cierre de los templos en muchas comunidades espaƱolas llevó a un evidente descenso de la actividad sacramental que se recoge en esta memoria. AĆŗn asĆ, en 2020 tuvieron lugar 100.222 bautizos, 161.950 personas recibieron la primera comunión, 79.447 jóvenes o niƱos recibieron el sacramento de la confirmación, 12.679 parejas contrajeron matrimonio y 29.627 personas recibieron la unción de los enfermos.
Unos datos que suponen una disminución a la que se ha referido Mons. Argüello destacando que āel cierre de templos coincidió con meses en los que se celebran por ejemplo la Semana Santa y la ātemporada altaā de comuniones, bodas y confirmaciones. AdemĆ”s del cierre, la apertura se hizo con aforos limitados y con el miedo legĆtimos de muchas personas a participar en las celebraciones conjuntas. Lo cual no quita el descenso que ya se viene observando y que estĆ” mĆ”s relacionado con el proceso de secularización de nuestro paĆsā. Ester MartĆn ha querido aƱadir ademĆ”s que, āa pesar de que la gente no acudĆa a los templos, fueron millones los que participaron en celebraciones a travĆ©s, por ejemplo, de la televisiónā.
Datos definitivos de la Renta
297.680.216⬠es el total asignado a la Iglesia católica por los contribuyentes. Una cantidad que, si bien es algo mÔs baja que el ejercicio anterior, supone tan sólo un descenso de un 2% lo que significa un reconocimiento al trabajo de la Iglesia.
Ester MartĆn se ha referido ademĆ”s a la crisis que se nota en la economĆa de las diócesis espaƱolas de las que, casi la mitad presenta dĆ©ficit.
La caĆda de las aportaciones voluntarias de los fieles ha sido de un 7%, un descenso pequeƱo teniendo en cuenta el panorama económico en el que nos encontramos.
Compromiso con la transparencia
Un aƱo mĆ”s, ha querido destacar Ester MartĆn, PwC, ha revisado externamente la memoria, que este aƱo recoge datos de 392 indicadores de toda la actividad de la Iglesia lo que ha dado lugar unos 150.000 registros. En 2007, cuando cambió el modelo de asignación tributaria, se informaba sólo de 77 indicadores, lo que supone un aumento del 500%.
En el Ômbito de la transparencia se han puesto en marcha otras iniciativas, como la elaboración de un plan contable para todas las entidades diocesanas, los manuales de buenas prÔcticas en la gestión, las oficinas de transparencia y los portales de transparencia, que informan a nivel diocesano de su labor y de todos los recursos y sus destinos.
