Este año se cumplen cincuenta años del fallecimiento de san JosemarĂa Escrivá (1902–1975), fundador del Opus Dei. Su vida sigue generando interĂ©s, estudios y tambiĂ©n interrogantes: ÂżquĂ© podemos aprender hoy de un sacerdote aragonĂ©s que predicĂł la santidad en medio del mundo? ÂżPor quĂ© mirar con atenciĂłn la biografĂa de este santo?
Más allá de devociones personales, conocer la vida de los santos ha sido, histĂłricamente, una forma de comprender mejor la historia de la Iglesia y, al mismo tiempo, de descubrir cĂłmo se puede vivir el Evangelio en contextos reales, con tensiones, dificultades, decisiones y bĂşsquedas personales. No se trata solo de admirar, sino de aprender: de ver cĂłmo alguien concreto supo responder a los desafĂos de su tiempo con libertad interior, fe y entrega.
Con ocasiĂłn de este aniversario, el Centro de Estudios JosemarĂa Escrivá ha lanzado una propuesta digital que incluye una cronologĂa interactiva, una serie de podcasts con historiadores y once artĂculos breves que abordan su vida y su mensaje desde distintas perspectivas.
Una vida concreta, un mensaje universal
JosemarĂa Escrivá naciĂł en 1902 en Barbastro, una pequeña ciudad del norte de España. Su infancia estuvo marcada por las dificultades: la muerte temprana de tres de sus hermanas y las estrecheces econĂłmicas familiares. Sin embargo, tambiĂ©n fue una infancia impregnada de fe, transmitida por sus padres, que le servirĂa de base para su vocaciĂłn.
A los 16 años, durante un invierno en Logroño, viviĂł una experiencia decisiva. Caminando por la nieve vio las huellas descalzas de unos frailes carmelitas y sintiĂł que ese hecho —sencillo pero poderoso— era una llamada para su vida. “Si otros hacen tantos sacrificios por Dios y por el prĂłjimo, Âżno voy a ser yo capaz de ofrecerle algo?”. Fue el inicio de una bĂşsqueda vocacional que lo llevarĂa al seminario y, en 1925, a la ordenaciĂłn sacerdotal.
Dos años más tarde se trasladó a Madrid, donde fue nombrado capellán del Patronato de Enfermos de Santa Isabel. Allà alternaba el ministerio sacerdotal con largas caminatas por los barrios más humildes de la ciudad, atendiendo a enfermos y administrando los sacramentos.
En 1928, durante un retiro espiritual, ocurriĂł un momento clave. Tras celebrar la misa, se retirĂł a rezar y a revisar algunas notas que habĂa recogido en los Ăşltimos años. Fue entonces cuando “vio” aquello que Dios le pedĂa: todos, sin excepciĂłn, están llamados a buscar a Dios en medio del mundo. Aquella intuiciĂłn, que Ă©l describirĂa como “ver” lo que Dios le pedĂa, dio origen a lo que más tarde se conocerĂa como el Opus Dei, que traducido del latĂn significa Obra de Dios.
Esa visiĂłn —de la que los primeros cristianos habĂan tenido tan viva conciencia—, ofrecĂa una propuesta nueva para su tiempo: cada persona está llamada a vivir el Evangelio con autenticidad y a comunicarlo con el ejemplo: a ser santo en sus propias circunstancias personales.
Para san JosemarĂa, no se trataba de una iniciativa personal, sino de una respuesta a una inspiraciĂłn divina. “Yo no he fundado el Opus Dei”, dirĂa con insistencia. “El Opus Dei se fundĂł a pesar mĂo”.
Este mensaje, que comenzĂł a transmitir dĂ©cadas antes del Concilio Vaticano II (1962–1965), anticipaba lo que más tarde serĂa proclamado por toda la Iglesia: que la vocaciĂłn a la santidad no es privilegio de unos pocos, sino un llamado universal. Como afirmĂł el Concilio: “Todos los fieles, de cualquier estado o condiciĂłn, son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfecciĂłn de la caridad, que es una forma de santidad que promueve, aĂşn en la sociedad terrena, un nivel de vida más humano. Para alcanzar esa perfecciĂłn, los fieles, segĂşn la diversa medida de los dones recibidos de Cristo, siguiendo sus huellas y amoldándose a su imagen, obedeciendo en todo a la voluntad del Padre, deberán esforzarse para entregarse totalmente a la gloria de Dios y al servicio del prĂłjimo” (Const. dogm. Lumen gentium, n. 40).
En ese sentido, la propuesta espiritual de san JosemarĂa no es una vĂa exclusiva del Opus Dei, sino una expresiĂłn concreta de una llamada que la Iglesia entera reconoce y promueve.
Desde aquel octubre de 1928 y hasta su muerte, Escrivá de Balaguer predicĂł esa llamada universal a la santidad e impulsĂł, primero desde Madrid y luego desde Roma, la expansiĂłn del Opus Dei que hoy está presente en más de 60 paĂses.
Conoce más a JosemarĂa Escrivá, una propuesta digital
ÂżPor quĂ©, medio siglo despuĂ©s, la figura de san JosemarĂa sigue despertando interĂ©s? La respuesta está en la actualidad de su mensaje. En un mundo fragmentado y acelerado, su llamado a la unidad de vida, la santificaciĂłn a travĂ©s del trabajo bien hecho y a la libertad interior es un mensaje que invita a la reflexiĂłn y al compromiso.
Por ello, con motivo del 50Âş aniversario de su fallecimiento, el Centro de Estudios JosemarĂa Escrivá ha lanzado una nueva secciĂłn en la web de historia del Opus Dei , titulada Conoce más a JosemarĂa Escrivá. Esta iniciativa ofrece una mirada renovada y rigurosa sobre su vida, su contexto histĂłrico y el impacto de su mensaje.
La secciĂłn incluye una cronologĂa interactiva que recorre los momentos clave de su biografĂa, cinco podcast que analizan distintas etapas de su vida y once textos breves que abordan temas como la vocaciĂłn, la libertad, el amor a la Iglesia, la amistad o la dignidad del trabajo.
Esta propuesta se dirige a quienes ya conocen al fundador del Opus Dei y a quienes se acercan por primera vez a su figura. Combina rigor histórico con recursos multimedia atractivos y se inscribe en un proyecto de divulgación más amplio, con vistas al centenario de la fundación del Opus Dei, que se celebrará entre 2028 y 2030.