EspaƱa es una de las āprimeras potenciasā mundiales en vida contemplativa con mĆ”s de 8.000 monjes y monjas de vida contemplativa. Ellos, con su oración, apoyan al mundo y este grupo de laicos decidió, a travĆ©s de la fundación Contemplare, ayudar a los monasterios que pudieran en las necesidades que presentaran.
Alejandra Salinas, directora de la fundación Contemplare, es una de aquellas empresarias que se ālio la manta a la cabezaā y puso sus conocimientos profesionales al servicio de esta causa.
Hoy dĆa, la fundación Contemplare colabora con mĆ”s de un centenar de estos monasterios ayudando, por una parte, en sus distintas necesidades y, sobre todo, siendo un escaparate actual, online y universal de los productos elaborados por monjas y monjes de toda EspaƱa.

ĀæCómo llegaron a crear lo que algunos han denominado āel Amazon de los monasteriosā? Alejandra Salinas apunta que āno se trataba de llamar a puerta frĆa a los monasterios diciendo āsomos una fundación con sede en Madrid para ayudarlesā, porque eso es frĆo y, ademĆ”s, les han engaƱado muchas veces. AsĆ que decidimos fiarlo todo a la Providencia.
El contacto con cada monasterio es personal: a travĆ©s de un sacerdote, porque nos dan la referencia desde otro monasterio, por alguien que las conoce y, por supuesto, tambiĆ©n a travĆ©s de las federacionesā.
AsĆ han ido tejiendo una relación que āes a fuego lento, explicarles a quĆ© nos dedicamos, ver cómo les podemos ayudar, etc. Ellos se quedan muy perplejos que haya gente laica, con zapatos de tacón, que quiera ayudarles⦠aunque los que nos cuidan son estos monasterios que rezan por el mundoā, puntualiza convencida Alejandra Salinas.
Hermanas, ¿qué necesitan?
La pregunta con la que se dirigen, desde Contemplare a cada uno de los monasterios con los que se ponen en contacto es siempre la misma āHermanas, hermanos, ĀæquĆ© necesitan?ā.
Como destaca Salinas ālas necesidades son muchas, pero nos dimos cuenta que lo que mĆ”s nos pedĆan era ayuda para vender los productos artesanales que se elaboraban en cada una de esas comunidades. Esos productos, fruto de su ora et labora, son los que ayudan a pagar las facturas.
Los gastos de los monasterios son elevados, a pesar de la pobreza y austeridad con la que viven, la directora de Contemplare seƱala: āno es sólo la factura de electricidad, que en un monasterio es siempre muy elevada, son los gastos de seguridad social, porque ellos son autónomos, o arreglos importantes en los inmuebles⦠Pero es que, como destaca tambiĆ©n Salinas, no se trata sólo de cubrir una necesidad sino de honrar esa vida de oración y de trabajo dando a conocerlaā.
Una antesala de los monasterios
Contemplare no sólo es un modo de vender unos productos, sino que es una antesala del monasterio: āqueremos que todo el mundo conozca lo que es y lo que significa la vida contemplativa, la vida de un monasterio, de estos hombres y mujeres que se encierran y rezan por nosotros. Invitamos a que las personas vayan a los monasterios porque nuestro objetivo es Ć©se: mostrar la riqueza de la vida contemplativaā.
Por eso, su tienda fĆsica āla casitaā, situada en Aravaca (Madrid), es un pequeƱo oasis de silencio y austeridad en medio de la ciudad. AllĆ, como en la web, puedes ver todo lo que elaboran estos monasterios: mermeladas, reposterĆa de Navidad, imaginerĆa religiosa, pero tambiĆ©n licores, quesos, patĆ©s o ropa de bebĆ©.
La tienda online se desarrolló muchĆsimo en la Ć©poca de pandemia, recuerda Alejandra Salinas: ācreamos un marketplace con los productos de estos monasterios que se habĆan visto directamente afectados por la imposibilidad de desplazarse y estaban en una situación desesperadaā.
Es personal, no sólo negocios
A diferencia de la famosa frase āIt’s not personal, It’s strictly businessā de la pelĆcula de El Padrino, la labor de la fundación Contemplare siempre supera el mero plano profesional. AquĆ entra un tema vocacional tambiĆ©n para los miembros de la fundación y quienes colaboran con ella.
Salinas afirma que āquienes trabajamos en Contemplare nos enriquecemos personalmente. Sabemos que tenemos unos proveedores extraordinarios. Nunca tienes una conversación superficial con una monja de clausura, aunque sea de dos minutos. Quienes estamos nos extasiamos a cada momento porque son circunstancias, conversaciones, historias que surgen ⦠Estar cerca de estas personas te hace ver la vida de otra maneraā.
De hecho, como ella misma, empresaria de profesión apunta Ā«que su misión en la tierra no sea āhacer mantecadosā te sitĆŗa, cambia todo. Siempre cumplen y se preocupan por cumplir, pero hay algo que estĆ” por encima de todo eso. Nosotros, que estamos en el mundo, vivimos āde plazosā y, realmente, andamos desquiciados. El hecho de que te sitĆŗen, que te digan, āAlejandra, siĆ©ntate y recuerda para quĆ© estas aquĆā, como me dijo una monja, cambia todoĀ».Ā
Con este producto, ayudas a un monasterio
Gracias a la fundación Contemplare son muchas y muy variadas las empresas y particulares que, por ejemplo, en tiempo de Navidad, ayudan a uno o varios monasterios a través de la compra de sus cestas de Navidad o incluyendo un producto de algún monasterio en la cesta de la empresa.
Desde la fundación hacen de āpuenteā: āEntre nuestras tareas estĆ” el entrar en contacto con empresas grandes que, por ejemplo, hacen cestas de Navidad, y les ofrecemos que en esas cestas vaya un producto de un monasterio. AsĆ lo hemos hecho durante un tiempo con Inditex. O hacemos la cesta completa, que puede ser standard o, en el caso de empresas con un volumen alto, existe la posibilidad de que nos encarguen sus propias cestas, con un presupuesto concreto, etc.āĀ
Las empresas reciben muy bien estos productos, por una parte, destaca Alejandra Salinas, ātodo lo que sea artesanal, hecho a mano en un monasterio, tiene mucho atractivo, porque son cosas de calidad y, ademĆ”s, queda en muchas personas esas ganas por ayudar a los monasterios, aunque no sean católicos practicantes o convencidos. Es ademĆ”s una manera de darles a conocer que siguen existiendo estas personas que rezan por nosotrosā.Ā
Navidad es siempre un momento de gran volumen de venta, pero desde la fundación tambiĆ©n les ayudan a ādesestacionalizarā los ingresos. En este empeƱo, han organizado cursos de cocina junto al Cordon Bleu de Madrid, para enseƱar a elaborar otro tipo de producto culinario fuera de la reposterĆa navideƱa, o les aconsejan sobre las tendencias en ropa de bebĆ© que se vende en mercadillos solidarios o a travĆ©s de la web.Ā
La clave estĆ” resumida en la frase que acompaƱa a cada uno de los productos ācon este producto ayudas a un monasterioā, aunque quizĆ”s, como repite Salinas āentiendes que, aunque vas diciendo āAquĆ estoy para ayudarā, en realidad, es al revĆ©sā.
Feria de productos monƔsticos

Entre las iniciativas de la fundación Contemplare, del 6 al 10 de diciembre de 2023 tiene lugar la I Feria MonĆ”stica, un evento que reunirĆ”, en la cĆ©ntrica Casa de la PanaderĆa de Madrid, los casi mil productos de 80 conventos.
En este espacio se podrÔn adquirir hasta 650 tipos distintos de dulces navideños, llegados directamente del obrador.
Junto a este escaparate gastronómico, estarĆ”n a la venta, ademĆ”s, los belenes, figuras navideƱas, tallas e iconos: 300 objetos artĆsticos diferentes que moldean y pintan los contemplativos. Pero tambiĆ©n ropa de bebĆ©, cosmĆ©tica natural y mantelerĆa bordada a la antigua usanza.
AdemÔs, cada tarde habrÔ un tiempo de encuentro para escuchar y dialogar con monjas y monjes de los monasterios a los que ayuda Contemplare, conciertos sorpresa de música sacra; y ocasiones de diÔlogo personal.
