Esta maƱana el Defensor del Pueblo, Ćngel Gabilondo, ha comparecido en el Congreso de los Diputados ante la Comisión Mixta de Relaciones con el Defensor del Pueblo para presentar en sede parlamentaria el āInforme sobre abusos sexuales en el Ć”mbito de la Iglesia católicaā.
A casi todo el mundo le ha cogido por sorpresa esta reunión, pues fue hace un año, concretamente el pasado 27 de octubre de 2023 cuando Gabilondo y Francina Armengol, presidente del Congreso de los Diputados, escenificaran la entrega del informe con una puesta en escena por todo lo alto.
A nadie se le escapa el uso polĆtico e ideológico que estĆ”n haciendo algunos partidos y medios de comunicación de los abusos cometidos por miembros de la Iglesia. Mientras se fustiga sin cesar a las instituciones cristianas, se desatiende casi por completo la protección de menores en otros Ć”mbitos.
Datos para el contexto
Situemos algunos puntos que conviene tener presentes para valorar el alcance de los abusos sexuales a menores en EspaƱa:
1. El quinto informe presentado por El PaĆs sobre los abusos en EspaƱa el pasado mes de mayo, el porcentaje de eclesiĆ”sticos acusados supone un 1,3% del total del clero. Es un dato muy significativo, pues en las investigaciones llevadas a cabo en el resto de paĆses ese porcentaje ha estado siempre entre el 4% y el 7%.
Precisamente como los datos de EspaƱa estaban muy lejos de los del resto de paĆses, Gabilondo dejó caer en la rueda de prensa de presentación del informe que una encuesta telefónica decĆa que el 1,13% de los encuestados aseguraba haber sufrido una agresión en el Ć”mbito religioso. Si esa cifra fuera cierta habrĆa en EspaƱa 440.000 vĆctimas, lo que significarĆa que cada sacerdote o religioso espaƱol sin excepción alguna habrĆa tenido que abusar de varias vĆctimas.
Sin embargo, la constante aparición de los abusos eclesiales en la prensa hace pensar que lo acaecido en EspaƱa es igual o mayor que lo sucedido en otros lugares. Ahora bien, tambiĆ©n podrĆa enfocarse el tema de otra forma y preguntarse por quĆ© los clĆ©rigos espaƱoles han abusado dos tercios menos que los de cualquier otro paĆs.
2. El informe de abusos del Defensor del Pueblo encontró 600 casos de abusos en los Ćŗltimos 70 aƱos. Sin embargo, sólo 27 de ellos pertenecĆan al siglo XXI. Teniendo en cuenta que en la Ćŗltima dĆ©cada el nĆŗmero de denuncias de abusos sexuales a menores se ha multiplicado exponencialmente, no es aventurado decir que el contexto eclesial es uno de los entornos mĆ”s seguros para los menores.
FiscalĆa General del Estado
3. Es innegable que en EspaƱa ha habido abusos y encubrimiento por parte de la Iglesia, pero tambiĆ©n lo es que, segĆŗn los Ćŗltimos datos disponibles, sólo el 0,45% de las denuncias de abusos sexuales actuales a menores pertenecen al Ć”mbito de la Iglesia (y eso que el dato incluye a laicos y religiosos que trabajan en Ć”mbitos educativos y catequĆ©ticos). ĀæY quiĆ©n ofrece este dato? Pues nada mĆ”s y nada menos que la FiscalĆa General del Estado: de los 15.000 casos abiertos en 2022, solo 68 pertenecen al Ć”mbito de la Iglesia.
Confianza en la Iglesia
4. A pesar de que el mantra de los abusos no para de acaparar titulares y prime time televisivo, la Iglesia católica sigue generando una enorme confianza entre los padres, como muestra el hecho de que hay 2.500 colegios católicos en EspaƱa. En ellos se educan 1,5 millones de niƱos y adolescentes y serĆan mucho mĆ”s si el estado no tratara de ahogar financieramente a los centros concertados ofreciĆ©ndoles un 25% menos de financiación que a los centros pĆŗblicos.
PolĆticos
5. A gran parte de la prensa y de los polĆticos no parece que les importen las vĆctimas realmente, pues solo estĆ”n interesados en que se investiguen los abusos en el Ć”mbito eclesial, olvidĆ”ndose del 99,5% de los casos. Y es que no hay que olvidar que el parlamento espaƱol encargó al Defensor del Pueblo una investigación sobre abusos en la Iglesia, pero votó en contra de ampliarla a otros Ć”mbitos, lo que no deja de ser una vergüenza para la democracia. El silencio de El PaĆs sobre este punto, refleja claramente el poco interĆ©s quĆ© tiene por las vĆctimas de abusos y el gran empeƱo que tiene en denigrar a la Iglesia.
El caso del parlamento espaƱol no es la Ćŗnica dejación de funciones que hemos visto en nuestro paĆs. La ocultación de la pederastia por parte de los partidos polĆticos parece ser habitual. Fueron los votos del PSOE, Podemos y CompromĆs los que impidieron que se investigaran los abusos a una menor en un centro de la ConsejerĆa de la Generalitat Valenciana en 2020. ĀæLa razón? El acusado era nada mĆ”s y nada menos que el marido de Mónica Oltra, vicepresidenta del gobierno valenciano.
También fueron los gobiernos del PSOE, Més y Unidas Podemos los que votaron en contra de la creación de una comisión para investigar la explotación sexual de dos niñas tuteladas por el Consell de Menorca. Por si esto fuera poco, la actual presidenta del Parlamento español, Francina Armengol, fue la responsable de torpedear este proceso. MÔs adelante el PSOE impidió que el Parlamento Europeo investigara el asunto por su cuenta.
Prensa
Como se ve en todos estos casos es bastante irónico e injusto que el gobierno o los parlamentos presuman de su trabajo en bien de las vĆctimas de abusos y pretendan tener legitimidad moral alguna en este proceso. Lo mismo puede decirse de muchos medios de comunicación que pasaron de puntillas por el asunto y no exigieron la dĆ©cima parte de responsabilidades que a la Iglesia.
6. Este aƱo, un grupo de ciudadanos anónimos que se hacen llamar el colectivo Sergio GĆ”mez, demostró que tanto la āinvestigaciónā de El PaĆs como la del Defensor del Pueblo, no indagaban a fondo las denuncias que recibĆan en su correo electrónico, cancelando la presunción de inocencia de todos los acusados.
En conclusión, es del todo infundada la superioridad moral que muestran muchos polĆticos y medios de comunicación a la hora de acusar a la Iglesia de sus pecados y olvidar la viga en el ojo que les impide ver su propia responsabilidad.
La responsabilidad de la izquierda cultural
7. Los impulsores de la legalización y aceptación social de la pedofilia en Europa fueron intelectuales de izquierda, considerados por muchos como los maestros del pensamiento occidental. Empezando por el nóbel de literatura Jean-Paul Sartre, continuando por su pareja, Simone de Beauvoir, y pasando por Michel Foucault, y tantos otros⦠De hecho, en 1977, 62 intelectuales firmaron un manifiesto exigiendo la despenalización de la pedofilia en Francia. QuerĆan que se considerara una etapa normal de desarrollo en la vida de un niƱo.
Daniel Cohn-Bendit, el lĆder de los Verdes alemanes y franceses, escribió un libro, āLe grand Bazaarā, en el que se presentaba abiertamente como un pedófilo. Entre 1994 y 2014 fue eurodiputado, pero no encontraremos grandes denuncias entre los medios de comunicación de determinada tendencia.
Escritores pedófilos
Otro ejemplo. Gabriel Matzneff, un afamado escritor francĆ©s, fue duramente cancelado en 2020 cuando el āme tooā francĆ©s puso el grito en el cielo al conocer por sus obras la vida pedófila que llevó. Ahora bien, la dura reprimenda pĆŗblica no ha llegado al resto de autores de su generación, empezando por Foucault, que disfrutaba de una vida pedófila a todo tren en TĆŗnez. Hoy dĆa, sin embargo, no se pedirĆ” la misma rendición de cuentas a los medios de comunicación, o a las universidades que difundieron y ampararon alegremente su obra y su legado. Y eso que las opiniones de esos pensadores eran abiertamente conocidas.
Y es que mientras la Iglesia en ese tiempo era acusada de estar en contra de la felicidad de los menores porque estaba en contra del contacto sexual con los niƱos, ahora es vilipendiada hasta el extremo por sus encubrimientos. ĀæNo deberĆa usarse la misma vara de medir con los medios de comunicación y polĆticos, de entonces y de ahora, que apoyaron a esos intelectuales? ĀæSólo cabe la rendición de cuentas de algunos?
Esto es lo que parece proponer el Defensor del Pueblo espaƱol, cuando hace unas horas ha insistido en que se pongan en marcha las recomendaciones de su informe, pero se ha olvidado de recordar a los diputados que mĆ”s del 99% de las vĆctimas tambiĆ©n necesitan justicia.
(ArtĆculo actualizado el 16-10-2024).