Una de las cuestiones más esperadas de la quinta Asamblea del Camino Sinodal alemán, celebrada del 9 al 11 de marzo, era cĂłmo iban a posicionarse los obispos en relaciĂłn con el denominado “Consejo Sinodal”: inicialmente previsto para perpetuar el Camino Sinodal –pues se tratarĂa de un Ăłrgano de gobierno formado por clĂ©rigos y laicos que dirigirĂa la diĂłcesis junto con el obispo, pudiendo controlar al ordinario e incluso imponerse a este–, la Santa Sede advirtiĂł en una Nota de julio de 2022 que “no serĂa lĂcito introducir en las diĂłcesis nuevas estructuras oficiales o doctrinas que constituirĂan una violaciĂłn de la comuniĂłn eclesial y una amenaza para la unidad de la Iglesia antes de que se haya llegado a un acuerdo a nivel de la Iglesia universal”.
Por este motivo, en la cuarta Asamblea de septiembre de 2022 se llegó a una fórmula de compromiso, al aprobar la creación de una “Comisión sinodal” para preparar el “Consejo sinodal”.
Consejos sinodales
Sin embargo, en el orden del dĂa de la quinta Asamblea volvĂa a aparecer el texto sobre la creaciĂłn de “consejos sinodales con capacidad de asesoramiento y de decisiĂłn a nivel de las diĂłcesis y las parroquias”.
Entre las Asambleas de noviembre de 2022 y la de marzo de 2023 se habĂan producido pronunciamientos significativos del Vaticano, en la visita ad limina de noviembre de 2022 (cfr. Dossier sobre el Camino Sinodal publicado en el nĂşmero de febrero de 2023 en la revista Omnes) y posteriormente en una carta, fechada el 16 de enero de 2023 y firmada por el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin y los cardenales Luis Ladaria y Marc Ouellet, con la aprobaciĂłn expresa del Papa, en la que se decĂa nuevamente que el Camino Sinodal no tiene competencia para crear un “Consejo Sinodal”.
Además, en unas palabras de saludo a la Conferencia Episcopal con ocasiĂłn de su Asamblea de primavera, que ha tenido lugar del 27 de febrero al 2 de marzo, el nuncio apostĂłlico Nikola Eterović volvĂa a repetir la ilicitud de crear consejos sinodales, tambiĂ©n a nivel diocesano o de cada parroquia.
Esta insistencia y claridad llevĂł a que varios obispos tomaran la palabra en la Asamblea, entre ellos los tres obispos auxiliares de Colonia: Dominik Schwaderlapp (“Me siento vinculado por la instrucciĂłn del Papa y por lo tanto no puedo estar de acuerdo con el texto”), Rolf Steinhäuser y Ansgar Puff. En vistas de que no se obtendrĂa la mayorĂa de dos tercios de los obispos, se decidiĂł no votar sobre este texto, sino dar traslado a la “ComisiĂłn sinodal”, cuyos miembros se eligieron en la quinta Asamblea, que se ocupará de actualizar o modificar el texto.
SegĂşn Mons. Georg Bätzing, presidente de la Conferencia Episcopal alemana y co-presidente del Camino Sinodal, esto se hará “sobre la base del Derecho CanĂłnico vigente”, lo cual –visto los pronunciamientos vaticanos y los comentarios de conocidos canonistas– parece más bien la cuadratura del cĂrculo.
Reconsiderar el celibato, diaconado de la mujer
El resto de los documentos presentados en la Asamblea sĂ obtuvieron la mayorĂa necesaria; en un primer texto básico sobre “Existencia sacerdotal hoy” se decĂa que es “imposible continuar como hasta ahora”, tambiĂ©n por el elevado nĂşmero de sacerdotes que han cometido abusos sexuales y “las causas sistĂ©micas que favorecen actos de abusos sexuales y de poder”. Por este motivo se “solicita al Santo Padre que, en el contexto del proceso del SĂnodo universal, se examine el nexo entre administraciĂłn del Orden y la obligaciĂłn del celibato”. Entretanto se ruega al Papa que admita “con rapidez” al sacerdocio a los llamados “viri probati”.
La Asamblea votĂł asimismo por el diaconado de la mujer: si bien varias participantes habĂan abogado por que el texto se refiriera no al diaconado, sino al sacerdocio –“necesitamos estar a la misma altura en el altar”, “la Iglesia catĂłlica tiene una responsabilidad sobre la imagen de la mujer en el mundo”– el texto definitivo se refiere al diaconado: “La Asamblea del Camino Sinodal solicita a la máxima autoridad de la Iglesia, esto es al Papa y al Concilio, el examen de si la doctrina de Ordinatio Sacerdotalis vincula definitivamente a la Iglesia o no”. Ahora bien, eso no debe hacer pensar que los asambleĂstas hayan abandonado la idea de exigir el sacerdocio para la mujer. A pesar de que el Nuncio Nikola Eterović, en las mencionadas palabras de saludo a la Conferencia Episcopal en la Asamblea de primavera, recordĂł que la doctrina contenida en Ordinatio Sacerdotalis es definitiva, el texto del Camino Sinodal decĂa: “La argumentaciĂłn teolĂłgica en Alemania ha mostrado que los textos doctrinales presentados no han alcanzado el grado de vinculaciĂłn definitiva”. Por esta razĂłn se aprobĂł que en Alemania se cree una comisiĂłn para tratar “la temática del Orden sacramental para personas de cualquier sexo”.
PredicaciĂłn y administraciĂłn de sacramentos por laicos
Sobre una mayor participaciĂłn de la mujer versaba el texto sobre “Mujeres en servicios y ministerios en la Iglesia”; en definitiva se trataba de la predicaciĂłn dentro de la EucaristĂa y de la administraciĂłn de ciertos sacramentos por laicos y laicas. DespuĂ©s de que a solicitud de la Conferencia Episcopal –contra una mayorĂa de las mujeres– se eliminara la introducciĂłn de “la administraciĂłn de la confesiĂłn por laicos en el marco del acompañamiento espiritual”, se aprobĂł un texto en el que se exhortaba a los obispos a que se elaborara una norma particular sobre la predicaciĂłn de los laicos en la EucaristĂa y se solicitara el permiso de la Santa Sede. TambiĂ©n se aprobĂł la administraciĂłn del Bautismo y la UnciĂłn de enfermos por laicos “en casos de necesidad”, si bien el obispo auxiliar de Colonia Ansgar Puff no considera que en Alemania haya una necesidad que lo justifique. En este contexto, el obispo de Augsburgo Betram Meier hablĂł de una “cierta tendencia en Alemania a que cada vez más mujeres y hombres pudieran administrar sacramentos”; asĂ podrĂa terminar por plantearse la cuestiĂłn: “¿Para quĂ© necesitamos personas consagradas?”.
A pesar de que el texto habla de situaciones de necesidad, en la rueda de prensa al tĂ©rmino de la Asamblea Mons. Bode, obispo de OsnabrĂĽck, se refiriĂł a que, tras un periodo de formaciĂłn de unos meses, se introducirĂa en su diĂłcesis la predicaciĂłn en la EucaristĂa por parte de laicos y laicas, asĂ como la administraciĂłn del Bautismo por “personas no consagradas”. SegĂşn esto, parece que no considera necesario el permiso que segĂşn el texto se debe solicitar a la Santa Sede.
En el origen del Camino Sinodal estaba el deseo de prevenir los abusos sexuales, tras el shock producido por el estudio realizado por tres universidades en 2018. Ahora, la quinta Asamblea ha aprobado un texto con medidas de “PrevenciĂłn de abusos sexuales”. Resulta significativo, sin embargo, que tan solo dos dĂas antes de comenzar la Asamblea, el diario Augsburger Allgemeine publicara una entrevista con el jesuita alemán Hans Zollner, director del Instituto para la protecciĂłn contra abusos de la Gregoriana y uno de los mayores expertos en la materia, en la que este criticaba “la lentitud y la falta de estándares para tratar los abusos en Alemania”, a diferencia de las medidas adoptadas por otros paĂses. Tales declaraciones vienen a corroborar las repetidas crĂticas de que al hablar exclusivamente de “causas sistĂ©micas o estructurales” se obvia perseguir la culpa, en cuanto a comisiĂłn de estos crĂmenes y a su encubrimiento, de personas individuales. Igualmente ha sido muy criticado que los abusos sexuales hayan sido instrumentalizados por el Camino Sinodal (“abuso de los abusos”) para introducir modificaciones de la doctrina catĂłlica.
Diversidad sexual, bendiciĂłn de parejas homosexuales
Entre esas modificaciones se encuentra “el reconocimiento de la diversidad sexual”, lo cual significa una ruptura con la antropologĂa cristiana basada en GĂ©nesis 1, 27: “Y Dios creĂł al hombre a su imagen. Lo creĂł a imagen de Dios; los creĂł varĂłn y mujer”. A pesar de que por ejemplo Stefan Zekorn, obispo auxiliar de MĂĽnster, expresĂł que no podĂa asentir a un texto “que prácticamente se basa por completo en la teorĂa de gĂ©nero”, Ă©ste fue aprobado, y en Ă©l se dice que “la actual antropologĂa cristiana positivista de derecho natural, tal y como subyace en los textos eclesiásticos vigentes, legitima y promueve la exclusiĂłn, la violencia y la persecuciĂłn de personas a las que la Iglesia deberĂa en realidad proteger”. En cambio, “la doctrina y el derecho de la Iglesia siguen asignando posiciones altamente precarias y vulnerables a las personas trans e intersexuales”. Por ello, la Asamblea Sinodal hace una serie de recomendaciones a los obispos, entre ellas el nombramiento de “responsables LGBTI*” en todas las diĂłcesis para supervisar “el acompañamiento espiritual marcado por la aceptaciĂłn de los creyentes trans e intersexuales”. Entre otras cosas se solicita que los creyentes transexuales puedan cambiar su gĂ©nero en el registro de bautismo sin trámites burocráticos.
En relaciĂłn con el sacerdocio, el texto dice que “la determinaciĂłn de los caracteres sexuales externos debe suprimirse allĂ donde todavĂa se practique en el curso de la aceptaciĂłn de una persona como candidato al sacerdocio”. En esta lĂnea, la Asamblea sinodal exige al Papa que “el acceso a los ministerios de la Iglesia y a las vocaciones pastorales tambiĂ©n debe ser examinado en cada caso individual para los bautizados y confirmados intersexuales y transexuales que intuyen una vocaciĂłn para sĂ mismos; Ă©stos no deben ser excluidos de manera generalizada”.
Relacionada con esto se encuentra tambiĂ©n la aprobaciĂłn por la Asamblea de la bendiciĂłn de parejas “que se aman” y que no pueden o no quieren acudir al sacramento del matrimonio –es decir, parejas homosexuales o divorciados que han contraĂdo un nuevo matrimonio civil–, pues se reconoce “que en la vida comĂşn de parejas que conviven comprometidas y responsables hay un bien moral”. Si bien el texto hace referencia a la Nota de la CongregaciĂłn para la doctrina de la fe de 2021 en la que se decĂa que no es posible bendecir parejas homosexuales, “la negativa a bendecir la relaciĂłn de dos personas que quieren vivir su pareja en el amor, el compromiso y la responsabilidad mutua y con Dios resulta despiadada o incluso discriminatoria en una sociedad que ha conquistado la dignidad humana y la libre autodeterminaciĂłn como máximas de normalizaciĂłn moral”.
En la rueda de prensa final, Mons. Bätzing dijo que en su diĂłcesis de Limburgo la bendiciĂłn de parejas “que se aman” se introducirĂa “inmediatamente”.
¿Cómo seguirá el Camino Sinodal?
Si bien esta quinta Asamblea es teóricamente la última –se ha previsto una sexta para dentro de tres años con el fin de evaluar la implementación de las resoluciones–, la presidenta del Comité central de los católicos alemanes y co-presidenta del Camino Sinodal, Irme Stetter-Karp, señaló en dicha rueda de prensa que el Camino Sinodal comenzaba realmente ahora. Por su parte, Mons. Bätzing declaró que enviará, en aquellas cuestiones que no son competencia de un determinado obispo o de una Conferencia Episcopal, “nuestras preguntas al espacio de la Iglesia universal”, y que no se conformará con “respuestas burocráticas a estas preguntas desde ningún despacho de la Curia, y menos aún desde cuartos oscuros, sino que espera procesos sinodales a nivel de la Iglesia universal que aborden cuestiones de tanto peso, las debatan y conduzcan a decisiones”.
Para ello ha solicitado a la Santa Sede una reuniĂłn en Roma, con la Presidencia del Camino Sinodal al completo; es decir, tambiĂ©n con los laicos. Y añadiĂł que le habĂa dicho al cardenal Luis Ladaria, Prefecto de la CongregaciĂłn para la Doctrina de la Fe: “Tienen que aprender tambiĂ©n en Roma a seguir procesos sinodales en los que participan muchos”.
