La Iglesia conmemora hoy 25 aƱos de la canonización que tuvo lugar en el Jubileo del 2000 en Roma. El 21 de mayo, san Juan Pablo II canonizó a 27 mexicanos. āLa Iglesia se alegra al proclamar santos a estos hijos de MĆ©xicoā, dijo el Papa. āCristóbal Magallanes y 24 compaƱeros mĆ”rtires, sacerdotes y laicos; JosĆ© MarĆa de Yermo y Parres, sacerdote fundador de las Religiosas Siervas del Sagrado Corazón de JesĆŗs, y MarĆa de JesĆŗs Sacramentado Venegas, fundadora de las Hijas del Sagrado Corazónā.
āLa mayorĆa pertenecĆa al clero secular y tres de ellos eran laicos seriamente comprometidos en la ayuda a los sacerdotesā, aƱadió el Papa. āNo abandonaron el valiente ejercicio de su ministerio cuando la persecución religiosa arreció en la amada tierra mexicana, desatando un odio a la religión católica. Todos aceptaron libre y serenamente el martirio como testimonio de su fe, perdonando explĆcitamente a sus perseguidores, (…), y son hoy ejemplo para toda la Iglesia y para la sociedad mexicana en particularā.
La Iglesia en MƩxico: intercesores en el cielo
En su homilĆa, el santo Papa polaco manifestó que āla Iglesia en MĆ©xico se regocija al contar con estos intercesores en el cielo, modelos de caridad suprema siguiendo las huellas de Jesucristo. Todos ellos entregaron su vida a Dios y a los hermanos, por la vĆa del martirio o por el camino de la ofrenda generosa al servicio de los necesitados. (…) Son un precioso legado, fruto de la fe arraigada en tierras mexicanasā. La fiesta particular de cada uno se celebra el dĆa de su muerte.
En la Plaza de san Pedro se escuchó fuerte el nombre del indio Juan Diego, canonizado en 2002, a quien se apareció la Virgen de Guadalupe en 1531.
San Eugenio, obispo fundador
San Eugenio de Mazenod, obispo de Marsella, fue fundador de los oblatos de MarĆa Inmaculada. Se salvó de la Revolución francesa, y en lugar de la vida de la corte, eligió el sacerdocio. Este dĆa se conmemora tambiĆ©n, entre otros santos y beatos, al sueco san Hemming, y a los santos Hospicio de Niza, Mancio y Paterno.Ā
San Hemming y santa Virginia
San Hemming nació al norte de Upsala, en Suecia, a finales del siglo XIII. Ya ordenado sacerdote, marchó a ParĆs a completar sus estudios. De regreso a su patria, el aƱo 1338 le eligieron obispo de Abo, la actual Turku en territorio de Finlandia. Tuvo numerosas iniciativas en materia litĆŗrgica y educativa, y estableció la gratuidad de los servicios para los pobres.
Santa Virginia Centurione (GĆ©nova, s. XVII), tuvo que aceptar la decisión de su padre, y casarse con un joven rico de vida desordenada. Al fallecer su marido, viuda con 20 aƱos, percibió la vocación de āservir a Dios en sus pobresā y necesitados. Su obra se desarrolló en dos congregaciones religiosas. Fue enriquecida por el SeƱor con Ć©xtasis, visiones y locuciones interiores.