El desencantamiento del mundo

Desencantamiento y reencanto: al borrar a Dios, la modernidad ha dado paso a falsas espiritualidades. Como decía Chesterton, quien no cree en Dios, cree en cualquier cosa. Es hora de redescubrir el verdadero misterio de la fe.

Juan Luis Lorda

25 de enero de 2021

desencantamiento

“Desencantamiento del mundo” es una famosa expresión del sociólogo Max Weber, que incluso merece página en Wikipedia. La razón moderna ha expulsado a lo irracional del mundo, la magia y los dioses. Y el cristianismo se enorgullece, con razón, de haber contribuido a un sano desencantamiento, al haber distinguido claramente a Dios del mundo.

Las fuerzas del mundo son solo naturales, sin mezcla con lo sobrenatural. No hay lugar para la magia, la búsqueda del diálogo y manejo de las fuerzas ocultas. Aunque Dios pueda actuar donde quiera.

Con todo, es evidente que la cultura actual, habiendo quitado después al verdadero Dios y buscado una explicación natural, materialista (y antes marxista) para todo, se ha pasado. Por eso entran por la puerta de atrás encantos falsos de adivinos y reencarnaciones y guijas.

Como decía Chesterton, el que no cree en Dios está expuesto a creer en cualquier cosa. Es urgente la misión cristiana de devolver a la vida el verdadero encanto del misterio de Dios, de su Palabra, de su Liturgia, de su presencia, de su salvación. La vida nuestra necesita encanto, pero encanto verdadero.