Una mirada católica a la actualidad

Una Cuaresma fructífera

Ya muy adentrados en la Cuaresma, y casi a las puertas de la segunda Semana Santa marcada por la pandemia global del coronavirus, el Papa Francisco nos da las claves para sacar provecho de este camino de conversión.

毛罗·莱昂纳迪

9 de 3 月 de 2021

Para el Papa Francisco, la Cuaresma 2021 debe estar marcada por «un camino de conversión que lleve a redescubrir el vínculo de comunión con los demás, especialmente con los pobres«. El ayuno, la oración y la limosna, los tres trabajos que tradicionalmente marcan el período que los cristianos dedican a la preparación de la Pascua, no deben verse como acciones encaminadas a construir la propia perfección, sino como pasos para amar más al prójimo y, por tanto, amar más a Dios.

En el mensaje promulgado el 12 de febrero, el Obispo de Roma subraya la posibilidad de que el ayuno no se refiera necesariamente a la comida, sino a todo lo que abarrota nuestra existencia, en particular la saturación de información, ya sea verdadera o falsa. ¿Cómo es posible en la práctica vivir esta sugerencia? No es raro encontrarse con cristianos que proclaman al comienzo de la Cuaresma que quieren «ayunar de Internet«, pero, aparte de que esta decisión tiene en no pocas ocasiones la consecuencia de complicar la vida a los demás, para quienes por razones serias necesitan relacionarse con estas personas, casi nunca es realmente aplicable.

Una forma realista e inteligente de poner en práctica el consejo que nos da Bergoglio es aprender a priorizar las cosas en nuestro día durante esta Cuaresma. Puede ser realmente un descubrimiento revolucionario aprender a «estar centrados«, es decir, concentrarse, durante el tiempo adecuado, en nuestro trabajo o en lo que consideramos prioritario para nuestra vida (naturalmente, no en un sentido egoísta).El primer consejo es no tener siempre el móvil en la mano. Los que pintan un cuadro necesitan alejarse de vez en cuando.

Puede ser muy útil aprender a abrir el iPhone mirando todas las aplicaciones, correos electrónicos y demás y luego cerrarlo durante una hora, más o menos, como si se estuviera en un avión, manteniendo abierta sólo la posibilidad de recibir llamadas. Pero luego está el segundo punto. El problema no es el smartphone sino uno mismo: hay que jerarquizar nuestro día.

El smartphone es probablemente una revolución comparable al descubrimiento de la rueda, el fuego o la escritura. Es algo maravilloso que estamos aprendiendo a asumir: estamos comprendiendo la necesidad de unir la enorme vela con la que la red dota a nuestras vidas con la profundidad de la deriva: esa extraña aleta vertical que permite que el velero no vuelque.

A partir de la metáfora necesitamos unir la velocidad con la profundidad para estar abiertos a captar, para comprender las necesidades que nos manifiestan los demás. Si lo hacemos, la nuestra será realmente una Cuaresma fructífera.

El milagro de la nieve

El «milagro de la nieve» que hoy recuerda Santa María la Mayor

特蕾莎·阿瓜多·佩尼亚

教皇圣母升天城堡

教宗在《圣母升天》中歌颂爱与灵魂的纯洁。

Omnes 编辑部

Eclipse

玛丽亚、日食和爱情的盲目

安东尼奥·莫雷诺

Merydemaría

MerydeMaria, joyas católicas de una joven emprendedora: «La Virgen María es la protagonista absoluta»

特蕾莎·阿瓜多·佩尼亚

Coronación de la Virgen

El día que el Cielo se quedó sin aliento

帕洛玛·洛佩兹·坎波斯

guerra

La guerra en las redes

毛罗·莱昂纳迪

El regalo de Navidad

毛罗·莱昂纳迪

Calor.

El verano de san Martín

毛罗·莱昂纳迪

Con el Papa de los 33 días

毛罗·莱昂纳迪

The Chosen. Narrar “el verdadero Jesús”

毛罗·莱昂纳迪