Dar clase de Religión en el siglo XXI, perfil propio con un arte que cambia
Al investigar en la historia de la pedagogía, es fácil darse cuenta de que es un arte que cambia, y que pide al docente ingenio y profesionalidad para adaptarse. Pero es importante no abandonar lo bueno, y tener en cuenta que los adolescentes, como los niños, están acostumbrados a tareas cortas. La clave está en que los alumnos adquieran unos conocimientos, y que la asignatura de Religión sirva para su desarrollo personal.