«Para anunciar la Buena Noticia donde hay dolor hemos de mirar a la persona»
La fiesta de la Virgen de la Merced recuerda la inestimable tarea de capellanes penitenciarios, voluntarios y funcionarios de prisiones. También de los propios reclusos y reclusas que, en medio de una dura situación, se unen más a Cristo en la cruz, que les abre las puertas de la libertad interior y la reconciliación.