En las reuniones mantenidas en Roma durante la visita “ad limina” del episcopado de Alemania se llegó incluso a proponer una “moratoria” del proceso alemán, lo cual solo se evitó al asegurar los obispos alemanes que tendrían en cuenta las objeciones de la Curia. El cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, subraya que lo tratado en la reunión “no puede ser ignorado en el proceso en curso”.