El Pilar, Torreciudad, Montserrat, Lourdes y Meritxell: unos 800 kilómetros unen cinco santuarios en los que la presencia mariana constituye el eje principal. La Ruta Mariana bordea los Pirineos y, desde su constitución, se ha convertido en una vía de promoción, no sólo de los santuarios sino de las comarcas y pueblos de alrededor.