El trascendentalismo fue un movimiento filosófico, político y literario estadounidense que floreció aproximadamente entre 1836 y 1860. Comenzó como un movimiento de reforma dentro de la Iglesia unitaria que procuraba extender la aplicación del pensamiento de William Ellery Channing sobre el Dios interior y la significación del pensamiento intuitivo.
Para los trascendentalistas, el alma de cada individuo es idéntica al alma del mundo y contiene lo que el mundo contiene. Trabajaron con la sensación de que el advenimiento de una nueva era estaba al alcance de la mano, fueron críticos de su sociedad contemporánea por su inconformidad reflexiva y urgieron a que cada individuo buscara, en palabras de Ralph Waldo Emerson, «una relación original con el universo».
El trascendentalismo americano que propone Emerson parte del fundamento trascendental planteado por el filósofo alemán Immanuel Kant. Dicho fundamento es que los objetos no son cognoscibles en sí mismos, sino solo a través de la estructura espacial, temporal y categorial que el sujeto proyecta sobre el mundo. Partiendo de esta idea, Johann Gottlieb Fichte definió como idealismo trascendental a su metafísica del Yo y del No-Yo. Friedrich Schelling elaboró el sistema de idealismo trascendental y Arthur Schopenhauer llamó trascendental a la reflexión dirigida no a las cosas sino a la conciencia de ellas en cuanto meras representaciones.
Las principales figuras del movimiento fueron Ralph Waldo Emerson, Henry David Thoreau, Margaret Fuller, Amos Bronson Alcott y Louisa May Alcott. Se asocia también al trascendentalismo al amigo de Emerson y miembro del “Trascendental Club», Walt Whitman.
Ralph Waldo Emerson
Ralph Waldo Emerson (Boston, Massachusetts, 25 de mayo de 1803-Concord, Massachusetts, 27 de abril de 1882) fue un escritor, filósofo y poeta estadounidense. Líder del movimiento del trascendentalismo a principios del siglo XIX, el 5 de noviembre de 1833 dio una conferencia en Boston en la que sentó las bases de sus más importantes creencias e ideas, más tarde desarrolladas en su primer ensayo publicado sobre la Naturaleza: “La naturaleza es un lenguaje y cada nuevo hecho aprendido es una nueva palabra; pero este no es un lenguaje desarmado y muerto en un diccionario, sino un lenguaje puesto en conjunto en un sentido significativo y universal. Deseo aprender este lenguaje, no para conocer una nueva gramática, sino para poder leer el gran libro escrito en esa lengua”.
La filosofía de Emerson es típicamente liberal: potencia los valores del individuo y del yo, es afirmativa, vitalista y optimista. De ahí las alabanzas que mereció por parte de Friedrich Nietzsche. Fue un acérrimo antiesclavista. Hacia el final de su vida por momentos olvidaba su nombre y cuando alguien le preguntaba cómo se sentía, respondía: «bastante bien; perdí mis facultades mentales, pero estoy perfecto».
Henry David Thoreau
Su amigo Henry David Thoreau (Concord, 12 de julio de 1817-Concord, 6 de mayo de 1862) fue un escritor, poeta y filósofo estadounidense, de origen puritano, autor de “Walden” y «Sobre la desobediencia civil». Thoreau fue agrimensor, naturalista, conferenciante y fabricante de lápices. Uno de los padres fundadores de la literatura estadounidense, es también el conceptualizador de las prácticas de desobediencia civil.
En su obra Walden escribe: “Fui a los bosques porque quería vivir solo, deliberadamente, para afrontar los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que tenía que enseñar y no descubrir, a la hora de la muerte, que no había vivido. No quería vivir lo que no era vida, ni quería practicar la renuncia, a menos que fuese necesario. Quería vivir profundamente y extraer toda la médula a la vida, vivir de una forma tan intensa y espartana que pudiese prescindir de todo lo que no era vida…”.
El 24 o 25 de julio de 1846, Thoreau se encontró con el recaudador de impuestos local, Sam Staples, que le pidió que pagara seis años de impuestos atrasados. Thoreau rechazó pagar debido a su oposición a la Intervención estadounidense en México y a la esclavitud, y pasó una noche en la cárcel por esta negativa. Al día siguiente, Thoreau fue liberado contra su voluntad cuando alguien, probablemente su tía, pagó el impuesto, en contra de sus deseos.
La experiencia tuvo un fuerte impacto en Thoreau, y dejaría escrito: «bajo un gobierno que encarcela injustamente a cualquiera, el hogar de un hombre honrado es la cárcel»; «cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno»; «la bondad es la única inversión que nunca quiebra»; «haz que tu vida sea un freno para parar la máquina». Su ensayo sobre la desobediencia civil influyó poderosamente en Lev Tolstói y en Mahatma Gandhi.
Walt Whitman
Finalmente, Walter «Walt» Whitman (West Hills, Nueva York; 31 de mayo de 1819-Camden, Nueva Jersey; 26 de marzo de 1892) fue un poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense. Su trabajo se inscribe en la transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, incorporando ambos movimientos a su obra. Está considerado entre los más influyentes escritores del canon estadounidense y ha sido llamado el padre del verso libre. Era deísta y creía en la inmortalidad del alma.
Considerado como el padre de la poesía estadounidense moderna, su influencia ha sido amplia también fuera de ese país. Entre los escritores que se han visto marcados por su obra figuran Rubén Darío, Wallace Stevens, León Felipe, D.H. Lawrence, T. S. Eliot, Fernando Pessoa, Pablo de Rokha, Federico García Lorca, Hart Crane, Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Ernesto Cardenal, Henry Miller, Allen Ginsberg o John Ashbery, entre otros.
En 1855 publicaría su libro más famoso, “Hojas de Hierba”, donde aparece su más famoso poema:
¡Oh, mi yo! ¡oh, vida! de sus preguntas que vuelven,
Del desfile interminable de los desleales, de las
ciudades llenas de necios,
De mí mismo, que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
De los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,
De lo malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
De los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, Oh, mi yo, Oh, vida?
Respuesta
Que estás aquí - que existe la vida y la identidad,
Que prosigue el poderoso drama, y que
Tú puedes contribuir con un verso.
En 1865 escribió el famoso poema “¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!” en homenaje a Abraham Lincoln después de su asesinato.