El Papa Francisco ha rezado el Ćngelus este primer domingo de Adviento desde Santa Marta. Si bien su estado de salud sigue mejorando, tal y como informa la Santa Sede, los mĆ©dicos recomendaron al PontĆfice que acompaƱara a los fieles en esta oración desde el interior de su residencia.
En su breve meditación, Francisco ha recalcado un concepto que Cristo repite hasta tres veces en el Evangelio de hoy: la vigilancia. Antes de profundizar en ella, el Santo Padre advirtió que esta no es āuna actitud motivada por el miedo a un castigo inminente, como si un meteorito estuviera a punto de caer del cielo y nos amenazara con aplastarnos, si no nos apartamos a tiempoā.
Al contrario, la vigilancia que predica JesĆŗs se relaciona con el siervo, con āla āpersona de confianzaā del amoā, explica el Papa. El siervo de la Biblia es aquel con quien āexiste una relación de cooperación y afectoā. Por tanto, la vigilancia es una virtud basada āen el anhelo, en la espera de ir al encuentro del amo que vieneā.
Esta espera es la que debe tener el cristiano, apunta Francisco. āYa sea en Navidad, que celebraremos dentro de unas semanas; ya sea al final de los tiempos, cuando regrese en gloria; ya sea cada dĆa, cuando venga a nuestro encuentro en la EucaristĆa, en su Palabra, en nuestros hermanos y hermanas, especialmente en los mĆ”s necesitadosā.
La casa del corazón
El Santo Padre invita a todos a preparar ācon esmero la casa del corazón, para que estĆ© ordenada y sea acogedoraā. Eso es lo que significa realmente la vigilancia evangĆ©lica, āestar con el corazón preparado. Es la actitud del centinela, que en la noche no se deja tentar por el cansancio, no se duerme, sino que permanece despierto esperando la luz que llegarĆ”ā.
Los dos mejores preparativos, dice Francisco, son la oración y la caridad. āA este respecto, se cuenta que san MartĆn de Tours, hombre de oración, despuĆ©s de dar la mitad de su manto a un pobre, soñó con JesĆŗs vestido precisamente con esa parte del manto que habĆa dadoā. El Papa considera que en ese evento el cristiano encuentra un modelo ejemplar para vivir el Adviento. Tanto es asĆ que anima a los católicos a āencontrar a JesĆŗs que viene en cada hermano y hermana que nos necesita, y compartir con ellos lo que podamosā.
El Papa ora por el mundo
Por Ćŗltimo, el Santo Padre alienta a que evitemos las distracciones inĆŗtiles y las quejas constantes, y a que acudamos a la Virgen MarĆa, āmujer de la esperaā. Al finalizar el Ćngelus, Francisco ha pedido un nuevo alto al fuego en la guerra entre Israel y Palestina, cuya tregua ya ha terminado. Por otro lado, ha recordado a las vĆctimas del ataque durante una Misa en Filipinas.
El Papa tambiĆ©n ha realizado un āllamamiento para que se responda al cambio climĆ”tico con cambios polĆticos concretosā, pues este fin de semana tiene lugar la COP 28 en DubĆ”i a la que no ha podido asistir por motivos de salud. Por Ćŗltimo, ha invitado a todos a acoger a las personas con discapacidad en esta Jornada internacional de la que se ha hecho especial eco este mes de diciembre.

