Una mirada católica a la actualidad

Sendas para acceder al misterio de Dios: Vías antropológicas

En este campo nos encontramos con las grandes preguntas por el sentido y por lo que sueña el alma humana.

José Miguel Granados

9 de July de 2021

chica paraguas

Junto a la indagación del universo en la búsqueda de su fundamento, de su causa última, existe otra forma de contemplar que también conduce al conocimiento del misterio de Dios. Son las vías centradas en el hombre, que miran hacia adentro del mismo: parten del análisis de la psicología humana, de los deseos más hondos que anidan dentro de cada persona, de los grandes interrogantes personales, en un ejercicio de reflexión e introspección.

En este campo nos encontramos con las preguntas por el sentido y por lo que sueña el alma humana. Son los insoslayables “por qués” y “para qués” existenciales que acucian a todo hombre. Es el ansia de los grandes bienes como el amor, la belleza, la amistad, la alegría, la felicidad; con el deseo de que sean auténticos, efectivos, sin limitación, plenos. Se trata del grito del alma sedienta, de la mente que busca más, que desea de modo radical lo grande, que no se conforma con cubrir las necesidades materiales. Sólo el Dios vivo y verdadero, que ha configurado así nuestro dinamismo apetitivo, puede colmar con creces estos deseos profundos. “Sólo Dios sacia” (cf. Santo Tomás de Aquino, en: Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1718).

Anhelamos, además, el bien de la concordia en la comunidad y el respeto a toda persona en su dignidad. Es el sentido moral y de justicia, que se halla en todo ser humano como un clamor innato. Sólo un Dios absoluto puede fundamentar los valores y las normas éticas universales, incluidos los imperativos de la conciencia, que están por encima de las leyes positivas. Además, solamente un Dios eterno y trascendente puede hacer justicia definitiva. Pues, como afirma Benedicto XVI, “la cuestión de la justicia es el argumento esencial o, en todo caso, el argumento más fuerte en favor de la fe en la vida eterna” (carta encíclica Spe salvi, n. 43).

San Agustín resume esta perspectiva de modo preciso y hermoso al comienzo de sus Confesiones cuando ora así: “nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti”. Y señala que se trata de un Dios cercano, íntimo, que “está más dentro de mí que mi misma intimidad”, pero que al mismo tiempo no es subjetivo ni manipulable, sino superior y trascendente: “superior a lo más alto de mí mismo”.

Cristo, plenitud de la auto-revelación y de la auto-comunicación divinas, ofrece a la humanidad esa fuente interior de luz y de vida capaz de saciar las ansias del corazón humano: “El que tenga sed que venga a mí y beba” (Jn 7,37). E invita al alma inquieta a la paz interior: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré” (Mt 11,28). En definitiva, sólo el Dios revelado en Cristo nos promete hacer justicia sin tardar (cf. Lc 18,8), nos ofrece la luz divina de la verdad que disipa las tinieblas (cf. Jn 1,5-9), y la comunión de amor en una amistad perfecta y eterna (cf. Jn 15,15).

Piedad de la Cierva

Premium

Científicos católicos: Piedad de la Cierva, pionera en estudios del átomo

Omnes

Benito Daza de Valdes

Científicos católicos: Benito Daza de Valdés, jurista y óptico

Omnes

Jaime Ferrán y Clúa

Científicos católicos: Jaime Ferrán y Clúa, médico y bacteriólogo

Omnes

Andresa Casamayor

Científicos católicos: Andresa Casamayor, matemática y escritora

Omnes

Premium

Un campeón mundial contra la Inteligencia Artificial

Redacción Omnes

Orar: abrirse a la presencia de Dios

Omnes

29 de September de 2025

Manu García. Conectando jóvenes en la era digital

Juan Carlos Vasconez

22 de September de 2025

«La Plena»: una forma de evangelizar escuchando a los jóvenes

Redacción Omnes

20 de September de 2025

Túnez y Argelia: la tierra de San Agustín

Gerardo Ferrara

18 de September de 2025

Santos Roberto Belarmino e Hildegarda de Bingen, y estigmas de san Francisco

Redacción Omnes

17 de September de 2025