Lo ha hecho en la carta apostólica “Desiderio Desideravi”. En ella destaca que la belleza de la celebración cristiana no debe “ser reducida de su valor, o peor aún, por su explotación al servicio de ideología de distinto tipo”.
Lo ha hecho en la carta apostólica “Desiderio Desideravi”. En ella destaca que la belleza de la celebración cristiana no debe “ser reducida de su valor, o peor aún, por su explotación al servicio de ideología de distinto tipo”.