{"id":7739,"date":"2017-11-01T16:08:00","date_gmt":"2017-11-01T16:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=7739"},"modified":"2025-05-14T11:09:08","modified_gmt":"2025-05-14T09:09:08","slug":"fiodor-dostoievski-1821-1881-en-busca-de-dios-y-la-belleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/fiodor-dostoievski-1821-1881-en-busca-de-dios-y-la-belleza\/","title":{"rendered":"Fi\u00f3dor Dostoievski (1821-1881): En busca de Dios y la belleza"},"content":{"rendered":"\n<p>En la novela <em>El idiota<\/em> (parte III, cap. 5) que Dostoievski escribe entre 1867 y 1869 \u2013errante por Europa con su segunda esposa para huir de sus acreedores\u2013 se pregunta por labios del ateo Ippolit si es la belleza la que salvar\u00e1 al mundo. Leemos: \u201c\u2018\u00bfEs cierto, pr\u00edncipe, que usted dijo en cierta ocasi\u00f3n que el mundo ser\u00e1 salvado por la \u2018belleza\u2019 \u00a1Se\u00f1ores \u2013vocifer\u00f3 dirigi\u00e9ndose a todos\u2013, el pr\u00edncipe asegura que la belleza salvar\u00e1 al mundo! Y yo por mi parte aseguro que si se le ocurren esas ideas peregrinas es porque est\u00e1 enamorado. [&#8230;] \u00bfQu\u00e9 belleza salvar\u00e1 al mundo?\u2019 El pr\u00edncipe \u2013que es un ejemplo de mansedumbre\u2013 fij\u00f3 en \u00e9l los ojos y no respondi\u00f3\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Z\u00f3sima, el sabio sacerdote de <em>Los hermanos <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Los_hermanos_Karamazov\">Karamazov<\/a><\/em>, al relatar que en su juventud recorri\u00f3 Rusia con otro monje, pidiendo limosna para su monasterio, recuerda c\u00f3mo a sus ojos se manifestaba Dios en la belleza:<em> <\/em>\u201cAquel joven y yo \u00e9ramos los \u00fanicos que no dorm\u00edamos, hablando de la belleza del mundo y su misterio. Cada hierba, cada escarabajo, una hormiga, una abeja dorada, todos interpretaban su papel de manera admirable, por instinto, y atestiguaban el misterio divino, pues lo cumpl\u00edan continuamente\u201d. Z\u00f3sima y el joven hablan de la huella de Dios en sus criaturas. La escena concluye: \u201c\u00a1Qu\u00e9 buenas y maravillosas son todas las obras de Dios!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el esp\u00edritu complejo y apasionado de Fi\u00f3dor Dostoievski luchan y se enfrentan la fe y la incredulidad; cada uno de estos dos polos tendr\u00e1 eco en la personalidad de sus creaciones literarias, especialmente en<em> Los hermanos Karamazov<\/em>, que constituye una s\u00edntesis de la perplejidad y el conflicto interior de Dostoievski y que es muy probablemente la cima de su madurez y de su labor creadora. \u201cLa cuesti\u00f3n m\u00e1s importante que examinar\u00e9 en todos los cap\u00edtulos de este libro es precisamente lo que, consciente o inconscientemente, me ha hecho sufrir toda mi vida: la existencia de Dios\u201d (A. Gide, Dostoievski a trav\u00e9s de su correspondencia, 1908, p. 122).<\/p>\n\n\n\n<p>Este asombroso escritor, el gran novelista de la Rusia de los zares, que atraves\u00f3 conflictos pol\u00edticos, revoluciones violentas, c\u00e1rceles inh\u00f3spitas, con una existencia cercada por limitaciones materiales, puede, no obstante, entender la paz que habita en las p\u00e1ginas de un texto. <\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Lorca lo recordaba as\u00ed en 1931: \u201cCuando el insigne escritor ruso Fi\u00f3dor  Dostoievski [\u2026] estaba prisionero en Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita, y ped\u00eda socorro en carta a su lejana familia, solo dec\u00eda: \u2018\u00a1Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!\u2019. Ten\u00eda fr\u00edo y no ped\u00eda fuego, ten\u00eda una terrible sed y no ped\u00eda agua: ped\u00eda libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del esp\u00edritu y del coraz\u00f3n\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>En su vida de lucha apasionada y de b\u00fasqueda prolongada en el tiempo, trata de expresar una de las cuestiones m\u00e1s lacerantes de su existencia: si Dios existe, c\u00f3mo hacer para probarlo. \u201cDostoievski intentar\u00e1 en vano\u201d \u2013escribe Andr\u00e9 Gide\u2013 \u201crevelar al mundo un Cristo ruso, que el mundo desconoce\u201d, el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/firmas\/caminar-con-cristo-hacia-el-calvario\/\">Cristo <\/a>que lo acompa\u00f1a desde su ni\u00f1ez y el Cristo que tiene retratado en su alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Las obras de Dostoievski est\u00e1n repletas de vida. Como indica tambi\u00e9n Gide, Dostoievski es \u201cduro y tesonero en el trabajo, se afana en las correcciones, desmocha sus escritos y tenazmente los reconstruye, p\u00e1gina tras p\u00e1gina, hasta infundir en todas ellas, la intensidad de su alma\u201d. Dostoievski ha retratado vidas marginales y abyectas, se ha metido en los laberintos m\u00e1s complejos de la condici\u00f3n humana y desde all\u00ed nos ha devuelto una mirada de compasi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>El creador de personajes marginales nunca condena a sus personajes, nunca los juzga, sino que los entiende en toda su magnitud y en su miseria, intentando otorgar un sentido al sufrimiento para dar un sentido a la vida misma. \u201cDostoievski escribi\u00f3: Solo temo una cosa, no ser digno de mi sufrimiento\u201d, recordaba Viktor Frankl en <em>El hombre en busca de sentido<\/em> (p. 96).<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio de Dios, la inquietud por encontrarlo, ese punto en el que el esp\u00edritu se deshace en un pleito interno permanente, como aquel grito de Kinlov en <em>Los hermanos Karamazov<\/em>: \u201cToda la vida me ha atormentado Dios\u201d, que no es sino el grito del propio Dostoievski, a quien se le escapa de lo profundo de su ser. Pero as\u00ed como el silencio de Dios no se opone a su Palabra, tampoco la ausencia se opone a su Presencia. Como exclama Dimitri Karamazov: \u201cEs terrible que la belleza no solo sea algo espantoso, sino, adem\u00e1s, un misterio. Aqu\u00ed lucha el diablo contra Dios, y el campo de batalla es el coraz\u00f3n del hombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el tiempo presente de luces y de sombras, la lectura de Dostoievski lleva a comprender mejor las angustias que tantas veces se ciernen sobre los corazones de muchos seres humanos y quiz\u00e1s a concluir que es la Belleza la que salvar\u00e1 al mundo. En palabras del cardenal Ratzinger en R\u00edmini (2002): \u201cEs bien conocida la famosa pregunta de Dostoievski: \u2018\u00bfNos salvar\u00e1 la Belleza?\u2019. Pero en la mayor\u00eda de los casos se olvida que Dostoievski se refiere aqu\u00ed a la belleza redentora de Cristo. Debemos aprender a verlo. Si no lo conocemos simplemente de palabra, sino que nos traspasa el dardo de su belleza parad\u00f3jica, entonces empezamos a conocerlo de verdad, y no solo de o\u00eddas. Entonces habremos encontrado la belleza de la Verdad, de la Verdad redentora. Nada puede acercarnos m\u00e1s a la Belleza, que es Cristo mismo, que el mundo de belleza que la fe ha creado y la luz que resplandece en el rostro de los santos, mediante la cual se vuelve visible su propia luz\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la novela El idiota (parte III, cap. 5) que Dostoievski escribe entre 1867 y 1869 \u2013errante por Europa con su segunda esposa para huir de sus acreedores\u2013 se pregunta por labios del ateo Ippolit si es la belleza la que salvar\u00e1 al mundo. 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