{"id":63007,"date":"2026-08-11T06:00:00","date_gmt":"2026-08-11T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=63007"},"modified":"2026-08-11T09:29:31","modified_gmt":"2026-08-11T07:29:31","slug":"lecturas-de-la-asuncion-de-maria-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-de-la-asuncion-de-maria-a\/","title":{"rendered":"El Cielo es donde est\u00e1 Dios. La Asunci\u00f3n de Mar\u00eda (A)"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy la Iglesia celebra la gran solemnidad mariana de la Asunci\u00f3n: \u201c<em>que la Inmaculada Madre de Dios, la siempre virgen Mar\u00eda, habiendo cumplido el curso de la vida terrena, fue asumida en cuerpo y alma a la gloria celestial<\/em>\u201d. Definida como dogma por el Papa P\u00edo XII el 1 de noviembre de 1950, esta verdad de fe sigue dando abundantes frutos espirituales en la vida de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Evangelio de hoy nos ayuda a comprender por qu\u00e9 Mar\u00eda fue elevada al cielo. Dos virtudes destacan de manera especial: su humildad y su fe. Durante su visita a Isabel, Mar\u00eda entona el <em>Magn\u00edficat<\/em>, un himno que revela el secreto de su grandeza. Mar\u00eda no se exalta a s\u00ed misma; reconoce que es Dios quien ha hecho obras grandes en ella. Se reconoce como la humilde esclava del Se\u00f1or. \u201c<em>Ha mirado la humildad de su esclava<\/em>\u201d, proclama, y \u201c<em>enaltece a los humildes<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda no se elev\u00f3 a s\u00ed misma al cielo; fue Dios quien la elev\u00f3. Su humildad la hizo receptiva a la gracia y a la acci\u00f3n de Dios. Los soberbios buscan exaltarse a s\u00ed mismos y, al hacerlo, se vuelven incapaces de ser elevados por Dios. Los humildes, en cambio, se dejan elevar por \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">G. K. Chesterton escribi\u00f3 una vez que <em>\u201clos \u00e1ngeles pueden volar porque se toman a s\u00ed mismos a la ligera\u201d<\/em>. El orgullo nos vuelve pesados; la humildad nos da alas. No es casualidad que Fra Angelico pintara a los \u00e1ngeles con una extraordinaria ligereza, casi como mariposas. La Asunci\u00f3n nos recuerda que Dios exalta a los humildes y eleva a quienes se abandonan completamente en sus manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fe de Mar\u00eda es igualmente central en la celebraci\u00f3n de hoy. El Papa Benedicto XVI observ\u00f3 que la verdadera grandeza de Mar\u00eda reside en su fe. Incluso antes de que Mar\u00eda cantara el <em>Magn\u00edficat<\/em>, Isabel ya hab\u00eda reconocido esta grandeza: <em>\u201c\u00a1Bendita t\u00fa entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!<\/em>\u201d. Pero Isabel va todav\u00eda m\u00e1s lejos e identifica la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de la bienaventuranza de Mar\u00eda: \u201c<em>Bienaventurada la que ha cre\u00eddo, porque lo que le ha dicho el Se\u00f1or se cumplir\u00e1<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fe de Mar\u00eda fue una adhesi\u00f3n total al plan de Dios, un abandono completo de s\u00ed misma en sus manos. Su fe permiti\u00f3 que la grandeza de Dios actuara en ella. Porque crey\u00f3, Dios realiz\u00f3 maravillas en su vida, culminando en su asunci\u00f3n a la gloria del Cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda fue llevada al cielo para estar con Dios para siempre. El Cielo es donde est\u00e1 Dios. Estar en el Cielo es estar con Dios. Y en Dios hay lugar para todos nosotros. Al celebrar esta solemnidad, podemos pedir a Nuestra Se\u00f1ora que interceda por nosotros, para que crezcamos en humildad y en fe, disposiciones que permiten a Dios realizar grandes cosas en nuestra vida.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy la Iglesia celebra la gran solemnidad mariana de la Asunci\u00f3n: \u201cque la Inmaculada Madre de Dios, la siempre virgen Mar\u00eda, habiendo cumplido el curso de la vida terrena, fue asumida en cuerpo y alma a la gloria celestial\u201d. 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