{"id":62661,"date":"2026-06-24T06:50:00","date_gmt":"2026-06-24T04:50:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=62661"},"modified":"2026-06-23T11:11:53","modified_gmt":"2026-06-23T09:11:53","slug":"zofia-kossak-escritora-polaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/zofia-kossak-escritora-polaca\/","title":{"rendered":"Zofia Kossak: la escritora que desafi\u00f3 a Hitler, sobrevivi\u00f3 a Auschwitz y plant\u00f3 cara al comunismo"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo el privilegio de llevar a cabo una peculiar operaci\u00f3n de rescate.&nbsp; Desde hace algunos a\u00f1os me dedico a sacar del olvido la vida y obra de escritores que, por motivos a veces rocambolescos, apenas hab\u00edan llegado al p\u00fablico hispanoparlante. Cuando cre\u00e9 mi propio sello, <em>Ediciones Topo S\u00e1rmata<\/em>, tuve muy claro que una de sus plumas m\u00e1s destacadas ser\u00eda Zofia Kossak, reina de la novela hist\u00f3rica en Polonia tras Henryk Sienkiewicz. Adem\u00e1s de la calidad literaria de su obra fue decisiva la apasionante biograf\u00eda de esta brillante escritora. Kossak no fue solo autora de \u00e9xitos internacionales, sino tambi\u00e9n una mujer cuya vida encarn\u00f3 la resistencia moral frente a los totalitarismos del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi primer contacto con ella tuvo lugar hace casi tres d\u00e9cadas en Koden, un santuario en la frontera entre Polonia y Bielorrusia en el que se encuentra una imagen en pintura de la Virgen de Guadalupe de Extremadura. En <em>Feliz culpa<\/em> Kossak dio forma de novela a la leyenda familiar que cuenta la milagrosa curaci\u00f3n del conde Nicol\u00e1s Sapieha y el rapto del venerable cuadro, y <em>Ediciones Palabra<\/em> public\u00f3 en 2023 mi traducci\u00f3n de esta obra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una infancia entre pinceles y caballos, y una fe que se hizo acci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Zofia naci\u00f3 en 1889, Polonia no exist\u00eda en los mapas, repartida entre los imperios ruso, austroh\u00fangaro y prusiano. Naci\u00f3 y pas\u00f3 su infancia en el palacete de Kosmin, a orillas del Wieprz, en la campi\u00f1a de Lublin. Proced\u00eda de una familia de ilustres artistas, como su abuelo y su t\u00edo, c\u00e9lebres por sus pinturas ecuestres y de batallas. Aunque estudi\u00f3 en las escuelas de arte de Varsovia y Ginebra, su destino no estaba en el pincel, sino en la pluma. Fue precisamente en Ginebra, tras asistir a una clase magistral de un intelectual cat\u00f3lico, donde comprendi\u00f3 que su fe hab\u00eda sido hasta entonces meramente sentimental y decidi\u00f3 profundizar en la teolog\u00eda y la filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus primeros a\u00f1os de casada estuvieron marcados por el trauma de la revoluci\u00f3n bolchevique en la regi\u00f3n de Volinia (actual Ucrania). All\u00ed Zofia fue testigo de la destrucci\u00f3n de siglos de cultura polaca y de una violencia atroz que la oblig\u00f3 a huir con sus hijos peque\u00f1os en una carreta, rev\u00f3lver en mano, demostrando desde temprano un car\u00e1cter decidido y valiente. Aquel torbellino dio origen a su debut literario, <em>La hecatombe<\/em> (<em>Po\u017coga<\/em>), un \u00e9xito editorial que la sac\u00f3 de la ruina econ\u00f3mica tras perder todas sus posesiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su marido, Stefan Szczucki, morir\u00eda en 1922 tras una dolorosa enfermedad. Viuda y con dos hijos, se traslad\u00f3 a Silesia con sus padres, y se enamor\u00f3 de aquella regi\u00f3n y de sus gentes. En 1925 contrajo nuevas nupcias con Zygmunt Szatkowski, quien a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda sido su pretendiente y entre tanto se hab\u00eda convertido en oficial del ej\u00e9rcito polaco e historiador militar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su esp\u00edritu de servicio la llev\u00f3 a involucrarse en el movimiento educativo <em>scout<\/em> en Polonia, buscando contrarrestar la depravaci\u00f3n moral que las ideolog\u00edas de odio infund\u00edan en la juventud. Ve\u00eda tambi\u00e9n en la literatura una herramienta para influir en la sociedad a trav\u00e9s de la verdad, una verdad que defend\u00eda a toda costa incluso cuando resultaba inc\u00f3moda, como ocurri\u00f3 con sus novelas sobre las Cruzadas en los a\u00f1os 30 del siglo pasado, excesivamente realistas para ciertos sectores cat\u00f3licos de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El grito contra el Holocausto: la <em>Protesta<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939 puso a prueba su integridad. A pesar de figurar en la lista negra de la Gestapo por resaltar en sus escritos anteriores la pertenencia de Silesia a Polonia, Zofia se sumergi\u00f3 en la resistencia clandestina y se involucr\u00f3 en la ayuda humanitaria desde el mism\u00edsimo comienzo del conflicto. Se dedic\u00f3 a la asistencia a los prisioneros y tambi\u00e9n se preocup\u00f3 por su salud espiritual. Sirvan como ejemplo las numerosas ocasiones en que arriesg\u00f3 la vida para llevarles la comuni\u00f3n camuflada en una polvera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1942, poco despu\u00e9s de que los alemanes liquidaran el gueto de Varsovia, Kossak escribi\u00f3 un manifiesto titulado <em>Protest<\/em>. En este documento, impreso en miles de ejemplares de forma clandestina, denunciaba que el mundo no pod\u00eda permanecer en silencio ante el exterminio jud\u00edo. Con una honestidad desgarradora, Zofia \u2014que en a\u00f1os anteriores hab\u00eda manifestado opiniones cr\u00edticas hacia la minor\u00eda jud\u00eda en Polonia\u2014 afirmaba que \u00abquien no ayudara a los jud\u00edos en ese momento no era ni polaco ni cristiano\u00bb. No se trataba de una cuesti\u00f3n de afinidad ideol\u00f3gica, sino de un imperativo moral absoluto: no se pod\u00eda ser como Poncio Pilatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este impulso naci\u00f3 <em>\u017begota<\/em>, el Consejo de Ayuda a los Jud\u00edos, una organizaci\u00f3n que coordin\u00f3 la salvaci\u00f3n de miles de personas, ocult\u00e1ndolas en viviendas y suministr\u00e1ndoles documentos falsos bajo un constante peligro de muerte. Zofia misma arriesg\u00f3 su vida y la de sus hijos en estas operaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Del abismo de Auschwitz a la granja de Cornualles<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1943, el destino la llev\u00f3 a Auschwitz-Birkenau. Capturada con material de propaganda, sufri\u00f3 un brutal interrogatorio durante diez d\u00edas en la tristemente c\u00e9lebre prisi\u00f3n de Pawiak antes de ser enviada al campo de exterminio, sin que los alemanes conocieran su verdadero nombre, ni ella delatara a sus colaboradores. Incluso all\u00ed, donde la desesperaci\u00f3n era la norma, su testimonio fue calificado por otros prisioneros como una luz de esperanza. Reci\u00e9n llegada al <em>Fraulager<\/em>, organiz\u00f3 con sus conocidas de la \u00e9lite intelectual una serie de tertulias literarias y culturales clandestinas de diversa \u00edndole para infundir \u00e1nimos y mantener ocupada la mente de sus compa\u00f1eras reclusas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Meses despu\u00e9s, cuando se encontraba enferma de tifus y a punto de morir, los nazis descubrieron su identidad y la mandaron al hospital para que se recuperara y tratar de convencerla para que colaborara con ellos en su propaganda contra la URSS, pues la situaci\u00f3n del Reich en 1944 se tornaba desesperada. Se neg\u00f3, por lo que fue condenada a muerte, pero logr\u00f3 sobrevivir milagrosamente gracias a un soborno del estado clandestino polaco justo antes de lo que parec\u00eda una ejecuci\u00f3n inminente. Nunca supo que en ese mismo Auschwitz del que ella logr\u00f3 salir hab\u00eda muerto el segundo hijo de su primer matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al finalizar la guerra, con la llegada del r\u00e9gimen comunista, su situaci\u00f3n volvi\u00f3 a ser precaria. Providencialmente, fue un siniestro dirigente comunista de origen jud\u00edo, Jakub Berman, quien le facilit\u00f3 un pasaporte para que huyera del pa\u00eds y evitara la c\u00e1rcel o la muerte. El hermano de Berman, Adolf, hab\u00eda sido secretario de <em>\u017begota<\/em> durante la guerra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Zofia vivi\u00f3 diez a\u00f1os de exilio en una modesta granja de Cornualles, cuidando cerdos y gallinas junto a su marido, mientras sus libros eran censurados y eliminados de las bibliotecas en su patria y ella quedaba desprovista de la ciudadan\u00eda polaca. Kossak se refugi\u00f3 all\u00ed para cuidar de la precaria salud de su marido, que hab\u00eda pasado casi toda la guerra en un campo de prisioneros para oficiales. Renunciaba a escribir en un momento en el que su nombre sonaba para el Nobel y en Hollywood hab\u00eda inter\u00e9s en filmar sus obras.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El regreso: la integridad por encima de los honores<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Zofia regres\u00f3 a Polonia en 1957, gracias a la ayuda de otros amigos escritores. Se instal\u00f3 en la peque\u00f1a casa del jardinero, lo \u00fanico que quedaba de su antigua finca en Silesia. Su popularidad segu\u00eda intacta entre los lectores, pero su relaci\u00f3n con el Estado comunista fue de constante tensi\u00f3n, y de hecho los servicios de seguridad y sus confidentes continuaron vigil\u00e1ndola durante largo tiempo y trataron de usarla para crear divisiones entre los cat\u00f3licos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un gesto de coherencia, rechaz\u00f3 un premio estatal que inclu\u00eda una considerable retribuci\u00f3n econ\u00f3mica porque el gobierno estaba boicoteando las celebraciones del Milenio del Bautismo de Polonia. A sus 70 a\u00f1os, prefiri\u00f3 seguir luchando con la burocracia por conseguir carb\u00f3n y papel para escribir antes que claudicar en sus convicciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>El guerrero desarmado<\/em>: la quinta cruzada, san Francisco y la paz<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00faltima novela que ahora se publica, <em><a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/EL-GUERRERO-DESARMADO-Zofia-Kossak\/dp\/8397540733\/ref=sr_1_2?dib=eyJ2IjoiMSJ9.Pip4v_4I6-htZvOpkC7BO-8boD40NM7YGDcZ6pntv0c8Yx5JgXMsf1MWy9ooThX9.ErBNB15ZDuxeG3mSy9RvDVr3zVC9QwMhDXUCx5jJlew&amp;dib_tag=se&amp;m=A3IRN4GGQ7IYZA&amp;marketplaceID=A1RKKUPIHCS9HS&amp;qid=1782203411&amp;s=merchant-items&amp;sr=1-2\">El guerrero desarmado<\/a><\/em>, forma parte de su madurez literaria. Es una novela cuyo principal protagonista junto con Juan de Brienne, rey de Jerusal\u00e9n, es san Francisco de As\u00eds, de cuya muerte conmemoramos este a\u00f1o el 800 aniversario. El t\u00edtulo es una declaraci\u00f3n de principios: frente a la fuerza de las armas y la brutalidad de las expediciones militares que ella misma retrata en su trilog\u00eda de las Cruzadas, Kossak propone la figura del santo que conquista a trav\u00e9s de la humildad y la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue un sonado \u00e9xito internacional, llegando a vender 700.000 ejemplares en Estados Unidos. Traducida del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol, fue publicada en Argentina en 1945 bajo el t\u00edtulo <em>Bienaventurados sean los humildes<\/em>, pero no lleg\u00f3 a otros pa\u00edses de habla hispana. Que esta obra regrese ahora a las librer\u00edas es un acto de justicia hacia una autora que cre\u00eda que la vida nunca es en blanco y negro, sino una compleja red de matices donde la \u00fanica br\u00fajula v\u00e1lida es la caridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Zofia Kossak falleci\u00f3 en 1968. Tras regresar de la conmemoraci\u00f3n del aniversario de la liberaci\u00f3n de Auschwitz su coraz\u00f3n se resinti\u00f3 y no recuper\u00f3 la salud. A\u00f1os m\u00e1s tarde, el Yad Vashem le concedi\u00f3 a t\u00edtulo p\u00f3stumo el reconocimiento de Justa entre las Naciones. Su vida y su obra, como he podido recordar con ayuda de varias instituciones polacas en recientes homenajes en Espa\u00f1a y M\u00e9xico, siguen siendo una inspiraci\u00f3n para comprender que, incluso en los tiempos m\u00e1s oscuros, la libertad interior y el coraje moral son armas que ning\u00fan totalitarismo puede vencer.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tengo el privilegio de llevar a cabo una peculiar operaci\u00f3n de rescate.&nbsp; Desde hace algunos a\u00f1os me dedico a sacar del olvido la vida y obra de escritores que, por motivos a veces rocambolescos, apenas hab\u00edan llegado al p\u00fablico hispanoparlante. 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