{"id":61823,"date":"2026-06-13T06:00:00","date_gmt":"2026-06-13T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=61823"},"modified":"2026-06-02T11:26:59","modified_gmt":"2026-06-02T09:26:59","slug":"el-credo-que-es-y-de-donde-viene","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/el-credo-que-es-y-de-donde-viene\/","title":{"rendered":"El Credo: qu\u00e9 es y de d\u00f3nde viene"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda persona, lo sepa o no, vive seg\u00fan un credo. Tiene unas convicciones fundamentales sobre qui\u00e9n es, de d\u00f3nde viene y hacia d\u00f3nde va; unas creencias que orientan sus decisiones y dan sentido a su existencia. El Credo cristiano es precisamente eso, pero formulado con precisi\u00f3n y compartido en la Iglesia: una respuesta articulada a las preguntas m\u00e1s radicales que el ser humano puede hacerse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Credo es uno de los textos m\u00e1s repetidos de la historia de la humanidad. Durante casi dos mil a\u00f1os, millones de cristianos lo han recitado en la liturgia dominical, en el bautismo, en el lecho de muerte. No es un texto que se lee: es un texto que se declara o se profesa. En esa diferencia hay algo esencial: el Credo no es un resumen doctrinal para estudiar, sino una declaraci\u00f3n p\u00fablica de pertenencia y de fe.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dos Credos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La explicaci\u00f3n que vamos a ofrecer no pretende ofrecer una teolog\u00eda profund\u00edsima \u2014que implicar\u00eda analizar la historia, la etimolog\u00eda de las distintas partes y el contenido de cada palabra\u2014, sino algo m\u00e1s accesible: al estudiar los art\u00edculos del Credo intentaremos entrar en los misterios de la fe para que nos sirvan de gu\u00eda y nos centren en lo esencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Credo es una referencia important\u00edsima, como lo es tambi\u00e9n el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, pero con una diferencia: el Catecismo es una obra mucho m\u00e1s amplia, mientras que el Credo es un compendio. Adem\u00e1s, el Credo es mucho m\u00e1s antiguo: es la confesi\u00f3n oficial de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En castellano lo llamamos <em>Credo<\/em> por su primera palabra en lat\u00edn: \u201c<em>Credo in unum Deum\u201d<\/em> \u2014\u201cCreo en un solo Dios\u201d\u2014. <em>\u201cCredo\u201d<\/em> significa en lat\u00edn \u201ccreo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la liturgia usamos dos credos: uno m\u00e1s largo y otro m\u00e1s corto. El m\u00e1s corto es muy venerable y muy antiguo, probablemente del siglo II o quiz\u00e1 anterior. Se llama <em>Credo de los Ap\u00f3stoles<\/em> y contiene la doctrina cristiana general ordenada. Es dif\u00edcil determinar exactamente cu\u00e1ndo se emple\u00f3 por primera vez, pero su antig\u00fcedad se deduce por su uso antiguo y por su doctrina; suele fecharse hacia mediados del siglo II o mucho antes, seg\u00fan los autores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e1s largo, en cambio, tiene una fecha perfectamente determinada. Pero antes de explicarlo conviene entender de d\u00f3nde nacen los credos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El origen bautismal del Credo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Credos nacen de manera espont\u00e1nea por la ceremonia del bautismo. En el bautismo se bautiza en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, y a quien va a ser bautizado \u2014sobre todo si es adulto\u2014 hay que darle una instrucci\u00f3n previa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los primeros siglos de la Iglesia abundaban los bautismos de adultos, que segu\u00edan un proceso de catecumenado que fue organiz\u00e1ndose y desarroll\u00e1ndose del siglo II al VI. M\u00e1s adelante, cuando la poblaci\u00f3n era masivamente cristiana, los bautismos pasaron a ser predominantemente de ni\u00f1os, y se redujo esa preparaci\u00f3n o catecumenado. Hoy, con la descristianizaci\u00f3n, volvemos a tener tambi\u00e9n numerosas conversiones de adultos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estructura del catecumenado segu\u00eda el esquema trinitario: lo que se refiere al Padre, lo que se refiere al Hijo y lo que se refiere al Esp\u00edritu Santo. Todos los contenidos fundamentales de la fe se organizaban en torno a las tres personas de la Trinidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el antiguo catecumenado exist\u00eda una ceremonia de entrega del Credo: <em>\u201cMira, vais a ser cristianos; os entregamos el Credo para que sea vuestro, para que lo aprend\u00e1is y lo recit\u00e9is\u201d<\/em>. Esto se hac\u00eda en los domingos de Cuaresma, antes de la Pascua, porque los bautismos de adultos se celebraban en la Vigilia Pascual. Un domingo de Cuaresma los catec\u00famenos recib\u00edan el Credo, lo aprend\u00edan, y al domingo siguiente lo recitaban p\u00fablicamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, las distintas iglesias repartidas por el mundo fueron generando sus propios Credos, copi\u00e1ndose unas a otras o desarrollando los suyos propios, Exist\u00edan muchos Credos muy parecidos pero con detalles distintos. Un libro cl\u00e1sico sobre este tema es el de Kelly, <em>Primitivos credos cristianos<\/em>, que recoge algunos de ellos y explica con detalle esta funci\u00f3n bautismal.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Credo largo: Nicea y Constantinopla<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Credo largo, que utilizamos hoy, se compone en dos etapas. La primera tiene lugar en el a\u00f1o 325, en el Concilio de Nicea. Para entonces, la Iglesia hab\u00eda logrado una cierta independencia: ya no es perseguida y ha sido reconocida como aceptable en el Imperio romano por el emperador Constantino, que se hab\u00eda convertido, aunque no se bautiz\u00f3 hasta el final de su vida. En ese clima de paz fue posible afrontar problemas internos graves, el m\u00e1s importante de los cuales era el arrianismo: una disputa sobre la figura de Jesucristo, sobre si era o no igual al Padre. Para resolver esa cuesti\u00f3n y formular una confesi\u00f3n de fe com\u00fan y clara, el Concilio redact\u00f3 un Credo que ya no era \u00fanicamente bautismal, sino tambi\u00e9n doctrinal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicea se encuentra relativamente cerca de Constantinopla, al otro lado del mar. Y fue precisamente en Constantinopla donde, en el a\u00f1o 381, un segundo Concilio complet\u00f3 aquel Credo, desarrollando la tercera parte sobre el Esp\u00edritu Santo, que en Nicea se limitaba a la frase: <em>\u201cCreo en el Esp\u00edritu Santo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para qu\u00e9 nos sirve el Credo hoy<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este Credo largo es el que utilizaremos para exponer los principales contenidos de la fe y para darles una base teol\u00f3gica. No es que la teolog\u00eda sea m\u00e1s importante que la catequesis, ni mucho menos; pero cuando queremos repensar la fe y tener una idea bien articulada de lo que es el cristianismo, acudir a estas fuentes resulta imprescindible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Credo, como primera ordenaci\u00f3n de la doctrina cristiana, nos sirve de referencia para preguntarnos: \u00bfcu\u00e1les son los misterios cristianos?, \u00bfc\u00f3mo los explicamos?, \u00bfqu\u00e9 dificultades plantean hoy? Este camino ha sido recorrido por muchos antes que nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El entonces profesor Joseph Ratzinger \u2014despu\u00e9s cardenal y luego Papa Benedicto XVI\u2014 escribi\u00f3 su <em>Introducci\u00f3n al cristianismo<\/em> como explicaci\u00f3n de la doctrina basada en las tres partes del Credo. Santo Tom\u00e1s de Aquino dej\u00f3 un comentario al Credo Apost\u00f3lico. Y la primera parte del <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em> \u2014el segundo catecismo universal de la historia\u2014 es en realidad un extenso comentario al Credo, al que despu\u00e9s siguen la explicaci\u00f3n de la liturgia, la moral y la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Credo no se estudia para saber m\u00e1s, sino para vivir mejor. Saber qui\u00e9n es Dios, qui\u00e9n es Cristo, qu\u00e9 es la Iglesia o qu\u00e9 significa la vida eterna no son datos que se archivan: son convicciones que transforman nuestra manera de estar en el mundo. Por eso la Iglesia ha puesto siempre el Credo en boca de sus fieles, no en sus bibliotecas. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda persona, lo sepa o no, vive seg\u00fan un credo. Tiene unas convicciones fundamentales sobre qui\u00e9n es, de d\u00f3nde viene y hacia d\u00f3nde va; unas creencias que orientan sus decisiones y dan sentido a su existencia. 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