{"id":61801,"date":"2026-07-09T06:00:00","date_gmt":"2026-07-09T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=61801"},"modified":"2026-06-01T11:13:04","modified_gmt":"2026-06-01T09:13:04","slug":"lecturas-de-domingo-xv-del-tiempo-ordinario-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-de-domingo-xv-del-tiempo-ordinario-a\/","title":{"rendered":"El m\u00e9todo de Jes\u00fas: las par\u00e1bolas. Domingo XV del tiempo ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El tema de la Palabra de Dios ocupa el centro de la liturgia de hoy. En la primera lectura, la Palabra es comparada con la lluvia y la nieve que descienden del cielo para regar la tierra y hacerla fecunda. En el Evangelio, se asemeja a la semilla esparcida en distintos tipos de terreno. El centro de las lecturas no es solamente la palabra en s\u00ed misma, sino tambi\u00e9n la manera en que es proclamada y recibida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Evangelio nos presenta la conocida par\u00e1bola del sembrador. Sin embargo, esta par\u00e1bola es m\u00e1s que un simple relato con una ense\u00f1anza moral. Como observa el Papa Benedicto XVI, es en muchos sentidos <em>\u201cautobiogr\u00e1fica\u201d<\/em>, porque refleja la misma experiencia de Jes\u00fas y de su predicaci\u00f3n. Cristo se presenta como el sembrador que esparce la buena semilla de la Palabra de Dios, mostrando al mismo tiempo que su fecundidad depende de la disposici\u00f3n de quienes la reciben.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy se presta especial atenci\u00f3n al m\u00e9todo de ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Despu\u00e9s de escuchar la par\u00e1bola, los disc\u00edpulos se acercan a \u00c9l y le preguntan: \u201c\u00bf<em>Por qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas<\/em>?\u201d Jes\u00fas responde: \u201c<em>A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas elige ense\u00f1ar en par\u00e1bolas? A lo largo del Evangelio le vemos ense\u00f1ar de diversas maneras. Pronuncia el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a de forma directa y clara. Ahora, sin embargo, adopta otro estilo de ense\u00f1anza. Este cambio sorprende incluso a los disc\u00edpulos, y por eso le preguntan acerca de ello.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso de las par\u00e1bolas nos ense\u00f1a que la Palabra de Dios exige esfuerzo, reflexi\u00f3n e interpretaci\u00f3n. Interpela no solo la inteligencia, sino tambi\u00e9n el coraz\u00f3n y la voluntad. La palabra no puede ser recibida de manera pasiva o indiferente. Para que d\u00e9 fruto en nuestra vida, debemos comprometernos personalmente con ella. Debemos permitir que nos interpele y nos transforme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien escucha la par\u00e1bola est\u00e1 llamado a convertirse en tierra f\u00e9rtil: abierta, receptiva y dispuesta a reflexionar profundamente para captar el significado del mensaje. La humildad y la apertura son, por tanto, esenciales. Quienes se acercan a la Palabra como los disc\u00edpulos que se acercaron a Jes\u00fas para pedirle una explicaci\u00f3n, reciben una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de los misterios del reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La liturgia de hoy nos ense\u00f1a c\u00f3mo recibir y difundir la Palabra de Dios. La par\u00e1bola nos anima a comprometernos profundamente con la Sagrada Escritura para que la Palabra d\u00e9 fruto en nosotros \u2014treinta, sesenta y hasta cien por uno\u2014. Cuando compartimos la Palabra con los dem\u00e1s, debemos hacerlo de un modo que apele a su libertad e involucre su inteligencia.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tema de la Palabra de Dios ocupa el centro de la liturgia de hoy. En la primera lectura, la Palabra es comparada con la lluvia y la nieve que descienden del cielo para regar la tierra y hacerla fecunda. En el Evangelio, se asemeja a la semilla esparcida en distintos tipos de terreno. 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