{"id":61786,"date":"2026-06-02T06:00:00","date_gmt":"2026-06-02T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=61786"},"modified":"2026-06-02T10:10:19","modified_gmt":"2026-06-02T08:10:19","slug":"la-iglesia-signo-e-instrumento-de-unidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/la-iglesia-signo-e-instrumento-de-unidad\/","title":{"rendered":"La Iglesia, signo e instrumento de unidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las catequesis que est\u00e1 desarrollando al hilo de los documentos del Concilio Vaticano II, Le\u00f3n XIV ha concluido la secci\u00f3n correspondiente a la constituci\u00f3n dogm\u00e1tica <em>Lumen gentium<\/em> sobre la Iglesia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos presentarla aqu\u00ed en tres partes: el misterio de la Iglesia y la Iglesia como Pueblo de Dios durante la historia; la jerarqu\u00eda, los laicos y la vida consagrada; las dimensiones escatol\u00f3gica y mariana de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Iglesia, \u201csacramento de unidad\u201d con Dios y entre los pueblos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1ala el Papa que san Pablo explica el origen de la Iglesia acudiendo al t\u00e9rmino paulino \u2018misterio\u2019. \u201c<em>Se trata del plan de Dios que tiene un objetivo: unificar a todas las criaturas gracias a la acci\u00f3n reconciliadora de Jesucristo, acci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en su muerte en la cruz<\/em>\u201d (Audiencia general 18-II-2026). Esto, a\u00f1ade Le\u00f3n XIV, se experimenta ante todo en la asamblea reunida para la celebraci\u00f3n lit\u00fargica (especialmente la Eucarist\u00eda); pues ah\u00edlas diversidades se relativizan, nos encontramos juntos y atra\u00eddos por el Amor de Cristo, que ha derribado el muro de separaci\u00f3n entre personas y grupos sociales (cfr.&nbsp;Ef&nbsp;2, 14). Este es el misterio cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, esta convocatoria \u2013observa el Papa\u2013 no se limita a un grupo de personas, sino que est\u00e1 destinada a convertirse en experiencia de todos los seres humanos. Esto se indica en la <em>Lumen Gentium<\/em> cuando dice nada m\u00e1s comenzar: <em>\u201cLa Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano\u201d<\/em> (n. 1). Y m\u00e1s adelante la llama <em>\u201csacramento universal de salvaci\u00f3n\u201d<\/em> (n. 48).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dimensi\u00f3n humana y dimensi\u00f3n divina&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda catequesis (cfr. Audiencia general<em>,<\/em> 4-III-2026), Le\u00f3n XIV se fija en la expresi\u00f3n de <em>Lumen Gentium<\/em> 8: la Iglesia es una <em>\u201crealidad compleja\u201d<\/em>, porque est\u00e1 constituida con su dimensi\u00f3n humana y la divina, sin separaci\u00f3n y sin confusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dimensi\u00f3n humana, que se manifiesta tambi\u00e9n en su organizaci\u00f3n institucional, salta a la vista, pues, afirma el Papa, \u201c<em>la Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres, con sus virtudes y sus defectos<\/em>\u201d. Pero adem\u00e1s la Iglesia tiene una dimensi\u00f3n divina que \u201c<em>no consiste en una perfecci\u00f3n ideal o en una superioridad espiritual de sus miembros, sino en el hecho de que la Iglesia es fruto del plan de amor de Dios por la humanidad, realizado en Cristo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y para ilustrar este modo de ser de la Iglesia, el Vaticano II se remite a la vida de Cristo: \u201c<em>La carne de Cristo <\/em>\u2013dice el Papa\u2013<em>, su rostro, sus gestos y sus palabras manifiestan de modo visible al Dios invisibl<\/em>e\u201d. Es el m\u00e9todo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed que, como se\u00f1alaba&nbsp;Benedicto XVI,no existe oposici\u00f3n entre el mensaje del Evangelio y la instituci\u00f3n o las estructuras eclesiales. \u201c<em>No existe<\/em> -confirma Le\u00f3n XIV\u2013 <em>una Iglesia ideal y pura, separada de la tierra, sino solamente la \u00fanica Iglesia de Cristo, encarnada en la historia<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Iglesia, \u201cPueblo mesi\u00e1nico\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en su segundo cap\u00edtulo, la <em>Lumen Gentium <\/em>explica la Iglesia como Pueblo de Diosdurante la historia, que se prepar\u00f3 por la alianza con el pueblo elegido. De esto trat\u00f3 Le\u00f3n XIV en la Audiencia general del 11-III-2026.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Vaticano II llama a la Iglesia <em>\u201cpueblo mesi\u00e1nico\u201d<\/em>, porque tiene como cabeza a Cristo, y sus miembros est\u00e1n injertados como hijos de Dios en Cristo. En consecuencia,se\u00f1ala el Papa Le\u00f3n XIV, \u201c<em>la ley que anima las relaciones en la Iglesia es el amor, as\u00ed como lo recibimos y lo experimentamos en Jes\u00fas; y su meta es el Reino de Dios, hacia el cual camina junto a toda la humanidad<\/em>\u201d. La Iglesia debe estar abierta a todos. Y creemos que todos, incluso los que no han recibido todav\u00eda el Evangelio, de diversas naciones, lenguas y culturas, est\u00e1n llamados y <em>\u201corientados\u201d<\/em> hacia Dios y la Iglesia (<em>Lumen Gentium<\/em> 13, y 17).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<em>Esto<\/em> \u2013dice Le\u00f3n XIV\u2013 <em>significa que en la Iglesia hay y debe haber sitio para todos, y que cada cristiano est\u00e1 llamado a anunciar el Evangelio y a dar testimonio en todos los ambientes en los que vive y obra. As\u00ed es como este pueblo muestra su catolicidad, acogiendo las riquezas y los recursos de las diversas culturas y, al mismo tiempo, ofreci\u00e9ndoles la novedad del Evangelio para purificarlas y elevarlas<\/em> (cfr.&nbsp;<em>Lumen Gentium<\/em> 13).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pueblo sacerdotal, prof\u00e9tico y real (regio)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Audiencia general del 18-III-2026, el Papa subray\u00f3 que el Bautismo unge a los fieles otorg\u00e1ndoles la condici\u00f3n del sacerdocio com\u00fan para dar culto a Dios con toda su vida, y por la confirmaci\u00f3n refuerza su misi\u00f3n de ser testigos de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al car\u00e1cter prof\u00e9tico de los fieles, se\u00f1ala Le\u00f3n XIV, se manifiesta en el <em>\u201csentido de la fe\u201d<\/em>. Este es, seg\u00fan la comisi\u00f3n doctrinal del Concilio, <em>\u201ccomo una facultad de toda la Iglesia, gracias a la cual en su fe reconoce la revelaci\u00f3n transmitida, distinguiendo entre lo verdadero y lo falso en las cuestiones de fe, y al mismo tiempo penetra m\u00e1s profundamente en ella y la aplica m\u00e1s plenamente en la vida\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ense\u00f1a el Vaticano II que, cuando los fieles dan universalmente su consentimiento en las cosas de fe y costumbres, participan de aquella infalibilidad que la Iglesia participa de Dios en determinadas condiciones (como de otra parte el Papa, cuando define los dogmas o los obispos en comuni\u00f3n con el Romano Pont\u00edfice, sea en el magisterio ordinario universal o solemne durante un concilio ecum\u00e9nico) (cfr. <em>Lumen Gentium<\/em> 27 y 12). Todos los fieles est\u00e1n llamados a dar testimonio de la unidad de la fe que el Magisterio custodia. Y para ello cuentan con muchos dones y carismas, como son, por ejemplo, los de la vida consagrada o los correspondientes a formas asociativas de los fieles.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El fundamento de los Ap\u00f3stoles<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, Le\u00f3n XIV explic\u00f3 c\u00f3mo la Iglesia cat\u00f3lica encuentra su fundamento en los ap\u00f3stoles (cfr. Audiencia general<em>,<\/em> 25-III-2026), que Cristo quiso como columnas vivas de su Cuerpo m\u00edstico; y posee una dimensi\u00f3n jer\u00e1rquica que obra al servicio de la unidad, de la misi\u00f3n y de la santificaci\u00f3n de todos sus miembros. De ello se ocupa el cap\u00edtulo III de <em>Lumen Gentium<\/em>. La estructura jer\u00e1rquica no es una construcci\u00f3n humana, sino que es una instituci\u00f3n divina que tiene como finalidad perpetuar hasta el final de los tiempos la misi\u00f3n que Cristo dio a los ap\u00f3stoles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El documento se concentra en el <em>\u201csacerdocio ministerial o jer\u00e1rquico\u201d<\/em>, que difiere <em>\u201cesencialmente y no s\u00f3lo en grado\u201d<\/em> del sacerdocio com\u00fan de los fieles; y recuerda que <em>\u201cse ordenan el uno al otro, pues ambos participan a su manera del \u00fanico sacerdocio de Cristo\u201d<\/em> (<em>Lumen Gentium<\/em> 10).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Concilio Vaticano II&nbsp;recuerda varias veces y de manera eficaz el car\u00e1cter colegial y de comuni\u00f3n de esta misi\u00f3n apost\u00f3lica<strong>,<\/strong> reafirmando que <em>\u201cel encargo que el Se\u00f1or confi\u00f3 a los pastores de su pueblo es un verdadero servicio, que en la Sagrada Escritura se llama con toda propiedad diacon\u00eda, o sea ministerio\u201d<\/em> (<em>Lumen Gentium<\/em> 24).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los laicos, \u201cpiedras vivas en la Iglesia y testigos en el mundo\u201d&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed llega el Papa a su relectura del cap\u00edtulo cuarto de <em>Lumen Gentium<\/em>, que trata sobre los laicos (cfr. Audiencia general, 1-IV-2026). El Papa se\u00f1ala c\u00f3mo el Concilio explica en positivo la misi\u00f3n de los laicos, despu\u00e9s de siglos en los que hab\u00edan sido vistos simplemente como aquellos que no forman parte de los cl\u00e9rigos o de los consagrados. \u201c<em>Es com\u00fan la dignidad de todos los miembros, que deriva de su regeneraci\u00f3n en Cristo; com\u00fan la gracia de la filiaci\u00f3n; com\u00fan la llamada a la perfecci\u00f3n: una sola salvaci\u00f3n, \u00fanica la esperanza e indivisa la caridad\u201d<\/em> (<em>Lumen Gentium<\/em>, 32).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto con la dignidad, el Concilio subraya la misi\u00f3n de los laicos en la Iglesia y en el mundo. <em>\u201cCon el nombre de laicos se designan aqu\u00ed todos los fieles cristianos [\u2026] que, en cuanto incorporados a Cristo por el bautismo, integrados al Pueblo de Dios y hechos part\u00edcipes, a su modo, de la funci\u00f3n sacerdotal, prof\u00e9tica y real de Cristo, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misi\u00f3n de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos corresponde\u201d<\/em> (<em>Lumen Gentium<\/em> 31).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ense\u00f1\u00f3 Juan Pablo II en la <em>Christifideles laici <\/em>(1988)el amplio campo del apostolado laical no se limita al espacio de la Iglesia, sino que se ampl\u00eda al mundo. La Iglesia, de hecho, est\u00e1 presente en todos los lugares donde sus hijos profesan y testimonian el Evangelio.El mundo necesita que <em>\u201cse impregne del esp\u00edritu de Cristo y alcance su fin con mayor eficacia en la justicia, en la caridad y en la paz\u201d<\/em> (<em>Lumen Gentium<\/em> 36). Y exclama Le\u00f3n XIV: <em>\u201c\u00a1Y esto es posible solamente con la contribuci\u00f3n, el servicio y el testimonio de los laicos!\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Santidad y consejos evang\u00e9licos en la Iglesia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Lumen Gentium<\/em> dedica su cap\u00edtulo V a la \u201c<em>vocaci\u00f3n universal a la santidad\u201d<\/em> que tienen todos los fieles (cfr. Audiencia general, 8-IV-2026). Esta llamada, recuerda el sucesor de Pedro, compromete a tender a la perfecci\u00f3n de la caridad, es decir, a la plenitud del amor hacia Dios y al pr\u00f3jimo, y a testimoniar la fe, si fuese preciso hasta el martirio (cfr. <em>Lumen Gentium<\/em> 42 y 50). La santidad es don de Cristo, observa el Papa, \u201c<em>como una transformaci\u00f3n interior, por la que la vida de toda persona se configura con Cristo en virtud del Esp\u00edritu Santo<\/em>\u201d (cfr. Rm 8, 29; <em>Lumen Gentium<\/em> 40).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta perspectiva, se sit\u00faa la vida consagrada, a la que <em>Lumen Gentium <\/em>dedica el cap\u00edtulo VI. Se trata \u2013explica el Papa Le\u00f3n\u2013 de un signo prof\u00e9tico del Reino de Dios, presente ya en el mundo por medio de los consejos evang\u00e9licos de pobreza, castidad y obediencia. Estos no son obligaciones que encadenan la libertad, sino \u201c<em>dones liberadores del Esp\u00edritu Santo, a trav\u00e9s de los cuales unos fieles son consagrados totalmente a Dios<\/em>\u201d. <em>\u201cAs\u00ed \u2013<\/em>afirma<em>\u2013 las personas consagradas testimonian la llamada universal a la santidad de toda la Iglesia, en la forma de un seguimiento radical\u201d<\/em>, hasta la cruz y por amor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Iglesia peregrina en la historia hacia la patria celestial<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el cap\u00edtulo VII de <em>Lumen Gentium<\/em> se presenta la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica de la Iglesia (cfr. Audiencia general<em>,<\/em> 6-V-2026). La Iglesia \u2013apunta el Papa\u2013 tiene como horizonte final el Reino de Dios, que incluye una dimensi\u00f3n comunitaria y c\u00f3smica de la salvaci\u00f3n en Cristo. Sabe la Iglesia que es lugar y medio donde la uni\u00f3n con Cristo se realiza <em>\u201cm\u00e1s estrechamente\u201d<\/em> (<em>Lumen Gentium<\/em> 48), y, al mismo tiempo, \u201c<em>reconoce que la salvaci\u00f3n puede ser donada por Dios en el Esp\u00edritu Santo tambi\u00e9n<\/em><em>fuera de sus l\u00edmites visibles<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los creyentes viven as\u00ed entre el \u201cya\u201d y el \u201ctodav\u00eda no\u201d, sostenidos por la esperanza y llamados a rechazar lo que destruye la vida y a sostener a quienes sufren. Signo e instrumento del Reino, la Iglesia no se anuncia a s\u00ed misma, sino a Cristo. Y detalla Le\u00f3n XIV: \u201c<em>Ninguna de las instituciones eclesiales puede ser absolutizada; es m\u00e1s, como viven en la historia y en el tiempo, est\u00e1n llamadas a una conversi\u00f3n constante, a la renovaci\u00f3n de las formas y a la reforma de las estructuras, a la continua regeneraci\u00f3n de las relaciones, de modo que puedan responder verdaderamente a su misi\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mar\u00eda, modelo de la Iglesia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente,<em> Lumen Gentium<\/em>&nbsp;quiso dedicar el \u00faltimo cap\u00edtulo a la Virgen Mar\u00eda, que es \u201c<em>tanto el modelo, como el miembro excelente y la madre de toda la comunidad eclesial<\/em>\u201d. Le\u00f3n. XIV le dedic\u00f3la Audiencia general<em>,<\/em> el 13-V-2026.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice el Papa: \u201c<em>Se podr\u00eda expresar el conjunto de estas caracter\u00edsticas de la Virgen Mar\u00eda hablando de Ella como de la mujer icono del Misterio<\/em>\u201d, \u201c<em>es decir del dise\u00f1o divino de salvaci\u00f3n, en una \u00e9poca oculto y revelado en plenitud en Jesucristo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ella se refleja tambi\u00e9n el misterio de la Iglesia, que \u201c<em>reconoce en ella el propio arquetipo, la figura ideal de lo que est\u00e1 llamada a ser<\/em>\u201d. Su ejemplo nos lleva a preguntarnos (lo que puede valer como una s\u00edntesis de estas catequesis): <em>\u201c\u00bfVivo con fe humilde y activa mi pertenencia a la Iglesia? \u00bfReconozco la comunidad de la alianza que Dios me ha donado para corresponder a su amor infinito? \u00bfMiro a Mar\u00eda como modelo, miembro excelente y madre de la Iglesia, y le pido a Ella que me ayude a ser disc\u00edpulo fiel de su Hijo?<\/em>\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las catequesis que est\u00e1 desarrollando al hilo de los documentos del Concilio Vaticano II, Le\u00f3n XIV ha concluido la secci\u00f3n correspondiente a la constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Lumen gentium sobre la Iglesia.&nbsp; Podemos presentarla aqu\u00ed en tres partes: el misterio de la Iglesia y la Iglesia como Pueblo de Dios durante la historia; la jerarqu\u00eda, los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":61787,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[59,537],"tags":[2319],"class_list":["post-61786","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-papa-leon-xiv","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61786\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}