{"id":61374,"date":"2026-05-14T06:10:00","date_gmt":"2026-05-14T04:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=61374"},"modified":"2026-05-13T16:42:42","modified_gmt":"2026-05-13T14:42:42","slug":"la-mision-revisitada-en-su-40-aniversario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/la-mision-revisitada-en-su-40-aniversario\/","title":{"rendered":"\u00abLa misi\u00f3n\u00bb revisitada en su 40 aniversario"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace cuarenta a\u00f1os la pel\u00edcula <em>La misi\u00f3n<\/em>, dirigida por Roland Joff\u00e9 y producida por David Puttnam, obtuvo la Palma de Oro en Cannes. Su banda sonora ha pasado a formar parte del acervo popular y algunas de sus escenas, como la secuencia inicial del misionero crucificado cayendo por la catarata de Iguaz\u00fa, se ha convertido en ic\u00f3nica. En septiembre, recibir\u00e1 un homenaje en el Festival de Cine de San Sebasti\u00e1n. M\u00e1s all\u00e1 de los premios y de su m\u00fasica, el dilema moral que plantea este largometraje sigue interpelando a las conciencias.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La 39\u00aa edici\u00f3n del Festival de Cannes, en mayo de 1986, se abri\u00f3 en medio de una gran expectaci\u00f3n. Entre las pel\u00edculas en competici\u00f3n se encontraban dos pel\u00edculas de tem\u00e1tica religiosa: <em>Sacrificio<\/em>, de Andrei Tarkovski, y <em>La misi\u00f3n<\/em>, de Roland Joff\u00e9. El jurado, presidido por Sidney Pollack, se decant\u00f3 por esta \u00faltima, a la que consideraron buena simbiosis entre cine europeo y pel\u00edcula comercial. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estreno mundial fue en Madrid, el 30 de septiembre de ese mismo a\u00f1o, y poco despu\u00e9s llegaba a las pantallas de Par\u00eds y Londres y de ah\u00ed al mundo entero. La pel\u00edcula recibi\u00f3 buenas cr\u00edticas aunque obtuvo unos resultados m\u00e1s bien modestos en taquilla. En el terreno de los premios, su recorrido fue discreto, si bien el paso del tiempo la ha catalogado como un cl\u00e1sico del cine hist\u00f3rico-religioso.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Unos proleg\u00f3menos con cuatro nombres<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de la gestaci\u00f3n de esta pel\u00edcula parte de la confluencia de cuatro nombres ligados a la industria cinematogr\u00e1fica. En primer lugar, el productor italiano Fernando Ghia, quien hab\u00eda intentado adaptar para la gran pantalla una pieza teatral titulada <em>Das Helige Experiment<\/em>, escrita en 1943 por el dramaturgo austr\u00edaco Fritz Hochw\u00e4lder y estrenada en Broadway una d\u00e9cada despu\u00e9s bajo el t\u00edtulo <em>The Holy Experiment<\/em> (o <em>The Strong Are Lonely<\/em>, como en otros casos se la conoce). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este drama teatral se situaba en el mismo contexto hist\u00f3rico que <em>La misi\u00f3n<\/em>, y adoptaba la forma de un drama judicial en el que, llevados de intereses pol\u00edticos, se condena la labor misionera comunal que los jesuitas desempe\u00f1aban en Sudam\u00e9rica. Sin embargo, no fue hasta 1973 cuando Ghia encontr\u00f3 su segunda fuente de inspiraci\u00f3n: un extenso reportaje sobre los jesuitas en la revista <em>Time<\/em>, que inclu\u00eda un ep\u00edgrafe hist\u00f3rico sobre las <em>reducciones<\/em> jesuitas en el Cono Sur. Ghia contact\u00f3 entonces con Robert Bolt, guionista brit\u00e1nico con quien hab\u00eda trabajado anteriormente y que hab\u00eda saltado a la fama gracias al guion de <em>Un hombre para la eternidad<\/em> (<em>A Man for All Seasons<\/em>, 1966). Bolt accedi\u00f3 a escribir el guion y a mediados de 1975 entreg\u00f3 a Ghia un primer borrador titulado <em>Guaran\u00ed<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paralelamente, Roland Joff\u00e9 y David Puttnam, director y productor respectivamente de <em>Los gritos del silencio<\/em> (<em>The Killing Fields<\/em>, 1984), buscaban una nueva historia para su siguiente colaboraci\u00f3n conjunta. Puttnam era un productor muy conocido entonces, gracias a que una de sus anteriores producciones, <em>Carros de fuego<\/em> (<em>Chariots of Fire<\/em>, 1981), hab\u00eda ganado el Oscar a la Mejor Pel\u00edcula en su a\u00f1o. Tambi\u00e9n el \u00e9xito de <em>Los gritos del silencio<\/em> hab\u00eda sido notorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los caminos de Ghia-Bolt y Joff\u00e9-Puttnam se cruzaron y gracias a la buena relaci\u00f3n que Puttnam ten\u00eda con Goldcrest Films (productora brit\u00e1nica de moda en aquel entonces, responsable de t\u00edtulos como <em>Gandhi <\/em>y<em>Una habitaci\u00f3n con vistas<\/em>) y con Warner Brothers (distribuidora de sus pel\u00edculas por aquel entonces), el proyecto de <em>La misi\u00f3n<\/em> recibi\u00f3 luz verde. Puttnam tuvo acceso al guion de Bolt y le pareci\u00f3 que conten\u00eda una gran historia. Coincidi\u00f3 adem\u00e1s que Joff\u00e9 llevaba tiempo interesado en desarrollar alg\u00fan proyecto cinematogr\u00e1fico sobre las complejas relaciones entre el poder pol\u00edtico y el religioso que siempre ha habido en Latinoam\u00e9rica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, los intereses de unos y otros confluyeron en la misma direcci\u00f3n. Aunque inicialmente Ghia part\u00eda como productor principal, la complejidad del proyecto y el hecho de que la mayor parte del equipo fuera brit\u00e1nico, acab\u00f3 derivando la m\u00e1xima responsabilidad de la producci\u00f3n en Puttnam.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una producci\u00f3n azarosa, unas cr\u00edticas favorables y una taquilla desigual<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tratarse de una pel\u00edcula de \u00e9poca y rodada principalmente en exteriores supon\u00eda moverse en la escala de una gran producci\u00f3n. En consecuencia, tambi\u00e9n el reparto deb\u00eda ser de primer nivel. Robert De Niro (Rodrigo Mendoza) y Jeremy Irons (padre Gabriel) accedieron a compartir protagonismo, junto a Ray McAnally (cardenal Altamirano). Unas cosas y otras situaron el presupuesto en cerca de los 20 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras un rodaje complicado \u2013que incluy\u00f3 la hospitalizaci\u00f3n de Joff\u00e9 durante unos pocos d\u00edas por agotamiento y deshidrataci\u00f3n\u2013, la pel\u00edcula completo su montaje y sonorizaci\u00f3n y estuvo lista para el Festival de Cannes. Compet\u00eda con <em>Sacrifico<\/em>, otra pel\u00edcula de contenido religioso dirigida por Andrei Tarkovsky. La pugna fue re\u00f1ida, pero <em>La misi\u00f3n<\/em> acab\u00f3 llev\u00e1ndose la Palma de Oro, mientras que el filme de Tarkovsky obtuvo el Gran Premio Especial del Jurado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de ah\u00ed comenzar\u00eda una carrera hacia otros premios. Podr\u00eda decirse que <em>La misi\u00f3n<\/em> obtuvo un palmar\u00e9s discreto para una pel\u00edcula de su categor\u00eda, con una evidente desproporci\u00f3n entre nominaciones y premios efectivos. En cuanto a los Oscars, <em>La misi\u00f3n<\/em> reuni\u00f3 un total de siete nominaciones, incluyendo Mejor Pel\u00edcula y Mejor Director, de los que solo obtuvo el de Mejor Fotograf\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una suerte parecida correr\u00eda en los premios de la Academia de Cine brit\u00e1nica (BAFTA), en los que donde lleg\u00f3 a acaparar 11 nominaciones, de las que \u00fanicamente cristalizaron las correspondientes al Mejor Actor Secundario (Ray McAnally), Mejor Montaje (Jim Clark) y Mejor Banda Sonora (Ennio Morricone). \u201cEntre todas las bandas sonoras que he escrito \u2013confesar\u00eda el compositor italiano\u2013, \u00e9sta es la que considero m\u00e1s representativa de mi persona. En esta m\u00fasica me veo retratado tanto emocional como intelectualmente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al resultado comercial, un cr\u00edtico hab\u00eda aventurado: \u201c<em>La misi\u00f3n <\/em>es una pel\u00edcula que se presenta a s\u00ed misma a la causa de santidad y que, me temo, morir\u00e1 como un m\u00e1rtir en la taquilla\u201d. En efecto, en Estados Unidos recaud\u00f3 17,2 millones de d\u00f3lares, una cifra respetable pero alejada de las iniciales expectativas. En Europa, el resultado fue desigual: gran \u00e9xito en Francia (unos 6 millones de euros), bastante bueno en Espa\u00f1a (3,4 millones) y pobre en el Reino Unido (2,2 millones de libras).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un drama moral en un contexto hist\u00f3rico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como es bien sabido, la trama de <em>La misi\u00f3n<\/em> se construye en torno a dos protagonistas, Rodrigo Mendoza y el padre Gabriel, al que se une un tercer personaje, el cardenal Altamirano, bajo cuya \u00f3ptica se narra la historia que contiene la pel\u00edcula. Es importante rese\u00f1ar que los cineastas no intentaron en ning\u00fan momento recrear de manera rigurosa un acontecimiento hist\u00f3rico, sino aprovechar un contexto determinado para plantear el conflicto moral sobre el que trata la pel\u00edcula. De hecho, no son pocas las licencias dram\u00e1ticas y las inexactitudes hist\u00f3ricas (que no trataremos aqu\u00ed).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos en el siglo XVIII. La vida aflora moment\u00e1neamente en las reducciones jesuitas, donde los indios son instruidos en la religi\u00f3n y en la cultura por los misioneros. Sin embargo, el reajuste territorial al que Espa\u00f1a y Portugal se comprometen mediante el Tratado de Madrid (1750), obliga al soberano espa\u00f1ol a ceder a los portugueses un territorio que incluye siete de esas misiones en territorio guaran\u00ed. Surge entonces la disputa acerca del futuro de los ind\u00edgenas: mientras la corona espa\u00f1ola les protege, los portugueses permiten la esclavitud. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa env\u00eda a un cardenal, de nombre Altamirano, para que se persone en el lugar y tome una decisi\u00f3n al respecto. Pese a quedar gratamente impresionado por la labor que los jesuitas llevan a cabo en las reducciones, el delegado papal ceder\u00e1 ante las presiones pol\u00edticas y ordena a los jesuitas que abandonen las misiones. Estalla entonces el conflicto interno entre los misioneros, que deben elegir entre la obediencia religiosa o la permanencia con los guaran\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El soldado y el santo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pel\u00edcula arranca con la historia de Rodrigo Mendoza, antiguo militar y actual mercenario, hombre de car\u00e1cter fuerte y aguerrido, tan irascible como orgulloso. A\u00fana los ideales de su tiempo: buen porte f\u00edsico, h\u00e1bil en la montura y diestro con las armas. Cruel y sin escr\u00fapulos, pone sus destrezas militares al servicio de un ideal tan innoble como es la captura de indios \u2013mitad sustento, mitad deporte\u2013 destinados al tr\u00e1fico de esclavos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con fama entre las mujeres, profesa su amor a una viuda llamada Carlota, de la que pronto se ve desenga\u00f1ado a causa de su hermano, Felipe. Confuso y herido en su orgullo, llega al fratricidio en un arrebato de ira y queda sumido en una profunda depresi\u00f3n, sin ganas ya de seguir viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este estado le encuentra el padre Gabriel, jesuita con quien hab\u00eda topado anteriormente en las selvas del altiplano, m\u00e1s all\u00e1 de las cataratas de Iguaz\u00fa. All\u00ed hab\u00edan acudido ambos con fines muy distintos: el uno, para llevar a los indios la libertad de los hijos de Dios; el otro, para condenarlos a la esclavitud de los hombres. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gabriel aparece como un hombre de gran talla espiritual, enamorado de Dios y de su vocaci\u00f3n misionera, a la que se entrega con fervor y audacia. As\u00ed, una vez conocido el martirio a manos guaran\u00edes de uno de sus correligionarios, el padre Gabriel trepa las enormes paredes de las cataratas para salir al encuentro de las tribus salvajes. Con ayuda de su oboe, penetra entre los ind\u00edgenas e inicia la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gabriel tiene, por otra parte, un marcado protagonismo en la conversi\u00f3n de Mendoza. Haciendo mella en su orgullo, consigue que \u00e9ste acepte llevar a cabo la penitencia que considere necesaria, no sin antes sobreponerse a su temor al fracaso. El ascenso de las cataratas con el fardo de armas y corazas resulta significativo, en cuanto que los s\u00edmbolos de poder\u00edo de la anterior vida se convierten ahora en una pesada carga. Igualmente significativo es el perd\u00f3n de los guaran\u00edes, imagen de la consumaci\u00f3n de la misericordia divina. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente la conversi\u00f3n que Mendoza sufre es profunda, hasta el punto de que Gabriel aprovecha sus buenas disposiciones para despertar en \u00e9l deseos de una mayor entrega. De este modo, Rodrigo muere definitivamente como mercenario y renace como soldado de Cristo, pudiendo as\u00ed reparar el da\u00f1o causado a los guaran\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El juez<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a este importante cambio experimentado por uno de los personajes, el conflicto central de <em>La misi\u00f3n<\/em> se inicia m\u00e1s tarde, en el momento en que Gabriel y Mendoza, durante la audiencia ante Altamirano, tienen conocimiento de la dif\u00edcil tesitura en que se encuentran las misiones tras el acuerdo de reordenaci\u00f3n territorial entre Espa\u00f1a y Portugal. A partir de entonces la atenci\u00f3n gira en torno al delegado papal, quien debe llevar a cabo la comprometida tarea de dirimir el futuro de las reducciones, escuchando los intereses de cada una de las partes en conflicto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Altamirano es presentado como un diplom\u00e1tico h\u00e1bil, conocedor de los entramados pol\u00edticos de su tiempo y del dif\u00edcil papel de la Iglesia en la resoluci\u00f3n de las cuestiones pol\u00edtico-religiosas. Este delegado papal manifiesta una aparente honradez y equidad de juicio, en cuanto adivina intenciones ocultas, rebate los argumentos falaces y recurre a razonamientos sobrenaturales. Sin embargo, pesan excesivamente sobre \u00e9l las graves consecuencias que para la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y para la Iglesia misma pueden derivarse de tal decisi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, se debate entre la disyuntiva de apoyar la labor de los jesuitas, cuya grandeza \u00e9l mismo contempla y de la cual goza en extremo, o seguir los dictados de su raz\u00f3n pragm\u00e1tica, que le aconseja sacrificar un bien particular en beneficio de un bien com\u00fan m\u00e1s relevante, como es el mantenimiento de las buenas relaciones entre las mayores potencias coloniales del momento \u2013Espa\u00f1a y Portugal\u2013 y la Santa Sede. En \u00faltimo t\u00e9rmino, aunque su indecisi\u00f3n haya sido sincera y haya prometido actuar en conciencia, sucumbe ante las presiones pol\u00edticas y desoye su propia voz interior.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dos formas de resistencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante el planteamiento del conflicto, y mientras dura la deliberaci\u00f3n, Rodrigo y Gabriel reaccionan de la misma manera \u2013ambos se rebelan y manifiestan su oposici\u00f3n\u2013 si bien exteriorizan ese sentimiento de modo diferente, acorde con su respectiva personalidad. Rodrigo debe controlar su car\u00e1cter impulsivo y, aunque en un primer momento no puede contener su indignaci\u00f3n y desdice p\u00fablicamente a Cabeza, autoridad espa\u00f1ola, es capaz de rectificar su afrenta en virtud de su voto de obediencia. Gabriel, por su parte, act\u00faa en todo momento con gran rectitud de intenci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus conversaciones con Altamirano se mueven en el plano sobrenatural que rige toda su vida y al cual supedita cualquier razonamiento. No duda de la honradez de Altamirano y por ello le anima a que visite la misi\u00f3n de San Carlos, m\u00e1s arriba de Iguaz\u00fa, convencido del auxilio de la gracia divina y del buen coraz\u00f3n del delegado papal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El momento del desenga\u00f1o tiene lugar durante la reuni\u00f3n con los jefes guaran\u00edes, en la que Altamirano, habiendo adoptado ya una decisi\u00f3n, no act\u00faa m\u00e1s como \u00e9l mismo, sino como representante de unos intereses ajenos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La rebeld\u00eda de los guaran\u00edes plantea a Gabriel y Mendoza un primer conflicto de conciencia, en cuanto deben dilucidar entre obedecer las \u00f3rdenes expresas del delegado papal, abandonando la misi\u00f3n y los indios a su suerte, o permanecer junto a ellos. El alcance del dilema queda reflejado en el sentimiento de frustraci\u00f3n de los guaran\u00edes, quienes, confiando en la voluntad de Dios, hab\u00edan accedido a habitar en las reducciones y ahora, en raz\u00f3n del mismo mandato, son obligados a marcharse. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor voluntad de Dios dejaron la selva y construyeron la misi\u00f3n; no entienden por qu\u00e9 Dios ha cambiado de parecer\u201d, explica Gabriel a Altamirano; y a\u00f1ade: \u201cdicen que se equivocaron al confiar en nosotros; que van a luchar\u2026\u201d. Para los jesuitas, se trata de un conflicto de obediencia entre la voluntad de Dios y el mandato de los hombres \u2013en este caso, la orden taxativa del delegado papal: \u201cel que me desobedeciere, ser\u00e1 excomulgado, apartado, expulsado\u201d. As\u00ed, quien deb\u00eda defender la salvaci\u00f3n de las almas, decide a favor de los intereses terrenos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto Gabriel como Mendoza \u2013junto con otros jesuitas\u2013 optan por quedarse, siguiendo los dictados de su conciencia. Es \u00e9sta una primera decisi\u00f3n cuya heroicidad deriva del hecho de arriesgar sus vidas. Sin embargo, a\u00fan tiene lugar un segundo conflicto, igualmente importante, que cuestiona la fidelidad de los protagonistas a sus compromisos: la legitimidad de la lucha armada. Tras una honda reflexi\u00f3n, Mendoza decide el empleo de las armas; Gabriel, por el contrario, opta por resistir sin violencia. Aunque en un principio se opone a la postura de Rodrigo, que considera incompatible con la vocaci\u00f3n de jesuita, apela en \u00faltimo t\u00e9rmino a la justicia divina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desenlace parece subrayar la legitimidad de ambas posturas como ejemplo de coherencia e integridad: Gabriel, fiel a su concepci\u00f3n de Dios como Amor, sale al encuentro de sus verdugos portando la custodia y muere con ella en las manos; y Mendoza, cuya presencia en la batalla posibilita en \u00faltimo extremo la supervivencia de los guaran\u00edes, ayuda a un grupo de muchachos a huir; esos muchachos aparecen al final dirigi\u00e9ndose r\u00edo arriba hacia el interior de la selva, llev\u00e1ndose consigo lo que han aprendido.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfUna decisi\u00f3n acertada?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De un modo significativo, quien viene a refrendar moralmente ambas actitudes es aquel que ha contribuido a desencadenar el conflicto: Altamirano. El delegado papal admite finalmente su error y, por tanto, su responsabilidad y su culpa. As\u00ed, ante su pesadumbre tras la masacre, Hontar, el representante portugu\u00e9s, trata de consolarle: \u201cNo ten\u00edais elecci\u00f3n, Eminencia. Tenemos que trabajar en el mundo, y el mundo es as\u00ed\u201d; a lo que Altamirano responde tajante: \u201cNo, se\u00f1or Hontar, nosotros lo hemos hecho as\u00ed; <em>yo<\/em> lo he hecho as\u00ed\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Igualmente, en su relaci\u00f3n posterior a la Santa Sede, concluye: \u201cAs\u00ed pues, Vuestra Santidad, ahora vuestros sacerdotes est\u00e1n muertos, y yo sigo vivo. Pero en verdad, soy yo quien ha muerto y ellos son los que viven\u201d. De este modo, pese a su desacierto, manifiesta cierta hombr\u00eda de bien. En este sentido, su mirada implorante al espectador tras los t\u00edtulos de cr\u00e9dito \u2013plano que muy pocos espectadores recuerdan o incluso han visto\u2013, parece subrayar esta idea de que \u201cno es un villano, ni siquiera un corrupto; es, sin m\u00e1s, un hombre d\u00e9bil en un mundo recio\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed lo piensa tambi\u00e9n el productor, David Puttnam, quien subraya: \u201cPara m\u00ed el personaje m\u00e1s importante es Altamirano, porque representa lo que nosotros somos y, al final, toma la decisi\u00f3n equivocada, como sin duda nosotros la hubi\u00e9ramos tomado tambi\u00e9n\u201d. Y Joff\u00e9 apostilla: \u201cEl cardenal es un hombre muy interesante porque sabe m\u00e1s y encuentra mucho m\u00e1s dif\u00edcil hallar una decisi\u00f3n que se acomode a la justicia. Se da cuenta de que ha llevado a cabo un sacrifico sobre el que ahora tiene dudas: el sacrificio de mantener la estructura de la Iglesia. Eso es lo que esa \u00faltima mirada suya en la pel\u00edcula nos dice: \u2018Yo hice esto. Ahora sabes lo que ocurre cuando act\u00faas as\u00ed\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conflicto de conciencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La misi\u00f3n<\/em> se presenta como una reflexi\u00f3n acerca del dilema moral que se plantea a hombres que han de acatar \u00f3rdenes injustas o equivocadas. En cuanto conflicto de conciencia, esta batalla se libra en el interior de los protagonistas. Tanto Mendoza como Gabriel o Altamirano se enfrentan a un dilema similar al del atleta Eric Liddell en <em>Carros de fuego<\/em> \u2013la obediencia a las autoridades leg\u00edtimas o a los dictados de la propia conciencia\u2013, solo que, en este caso, los poderes establecidos pertenecen tanto a la esfera civil como a la religiosa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre Gabriel y Mendoza, de manera distinta, conservan su integridad moral; Altamirano, en cambio, aun aceptando la buena fe que le mueve, acaba condescendiendo con la situaci\u00f3n pol\u00edtica. Del contraste de estas posturas se desprende, en opini\u00f3n de Joff\u00e9, una de las ideas principales que el filme pretende transmitir respecto al comportamiento \u00e9tico que algunas situaciones exigen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de la fidelidad a los principios de la propia conciencia, la pel\u00edcula afirma el valor de la caridad como fundamento del esp\u00edritu evangelizador. Es la palabra \u201cAmor\u201d la que continuamente est\u00e1 presente en los labios de Gabriel; es la meditaci\u00f3n de la doctrina paulina sobre la caridad cristiana la que mueve a Rodrigo a tomar el h\u00e1bito jesuita. En \u00faltimo t\u00e9rmino, puede afirmarse que la muerte tr\u00e1gica de ambos subraya la autenticidad de ese amor a Dios y al pr\u00f3jimo, la belleza del sacrificio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfA favor o en contra de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, <em>La misi\u00f3n<\/em> presenta una postura ambigua respecto al conflicto pol\u00edtico-religioso que trata. Concretamente, como algunos cr\u00edticos han puesto de manifiesto, el filme parece respaldar los postulados de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, por el modo en que se plantea el conflicto de obediencia y \u2013sobre todo\u2013 por la manera en que se resuelve. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque tenga fundamento, esta afirmaci\u00f3n debe ser matizada. En efecto, tanto en la mente de Ghia y Bolt primero, como de Joff\u00e9 despu\u00e9s, exist\u00eda una preocupaci\u00f3n por establecer un paralelismo entre el ideal ut\u00f3pico alcanzado por los jesuitas \u2013forma primitiva de vida comunitaria\u2013 y la situaci\u00f3n pol\u00edtico-religiosa actual entonces en algunos lugares de Sudam\u00e9rica, identificable bajo la etiqueta de \u201cteolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Prueba de ello es el r\u00f3tulo final que incluye la pel\u00edcula, intencionalmente ambiguo: \u201cLos indios de Sudam\u00e9rica siguen todav\u00eda comprometidos en la lucha por la defensa de su tierra y su cultura. Muchos de los sacerdotes que \u2013inspirados por la fe y el amor\u2013 contin\u00faan apoyando el derecho de los indios a una mayor justicia, hacen lo mismo con sus vidas\u201d. Joff\u00e9, cuyo pensamiento se encuadraba entonces dentro de la llamada \u201cnueva izquierda\u201d brit\u00e1nica, lleg\u00f3 a afirmar en una entrevista: \u201cLa pel\u00edcula est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con la lucha por la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el filme huye de toda proclama pol\u00edtica y permite interpretaciones diferentes, gracias a su naturaleza aleg\u00f3rica. En palabras del propio Joff\u00e9: \u201cSe trata de una forma po\u00e9tica, y al mismo tiempo comprometida, de decir las cosas tal y como son, y no como nos gustar\u00eda a nosotros que fueran. Se trata de contar algo que ha sucedido en la realidad, pero que, a la vez, tiene una realidad simb\u00f3lica con lo que sucede en el presente. Este es el contraste que se presenta, pero no hay ninguna intenci\u00f3n de decir lo que es bueno y lo que es malo, lo que es moral y lo que es inmoral. Simplemente tratamos de presentar las cosas a efectos de que ello pueda aportar o sugerir alguna soluci\u00f3n\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, como un cr\u00edtico ha se\u00f1alado, en <em>La misi\u00f3n<\/em> \u201cla ambig\u00fcedad acaba erigi\u00e9ndose en la verdadera medida del producto\u201d, no s\u00f3lo en lo que se refiere a las connotaciones pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n a la caracterizaci\u00f3n de los personajes. En este sentido, tanto Puttnam como Joff\u00e9 niegan que la pel\u00edcula, por ejemplo, ofrezca un retrato excesivamente favorable de los misioneros jesuitas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, por ejemplo, Puttnam afirma: \u201cGabriel y Mendoza, no son jesuitas id\u00edlicos, puesto que ambos desobedecen a la Iglesia: uno elige la paz; el otro, las armas. Ambos optan por quedarse junto a los indios, mientras que la Iglesia les hab\u00eda ordenado irse y abandonar la misi\u00f3n\u201d. Y Joff\u00e9 corrobora: \u201cEsta pel\u00edcula de ninguna forma es favorable a los jesuitas. Existe una enorme ambig\u00fcedad [en los personajes] y la pel\u00edcula se refiere a esa ambig\u00fcedad\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para otros, en cambio, esta indefinici\u00f3n no busca sino apelar a la conciencia del p\u00fablico. As\u00ed, el jesuita Daniel Berrigan, asesor de Puttnam y Joff\u00e9 durante el rodaje y buen conocedor de la realdiad hist\u00f3rica reflejada en el filme, argumenta: \u201cEn mi opini\u00f3n (no del todo neutral, seguramente), dice de la honradez del filme y de quienes lo han hecho que la historia no intente asentar nada. Su tarea es m\u00e1s rigurosa y m\u00e1s modesta: formular cuestiones, emplazar a la inteligencia y apelar a la capacidad moral de los espectadores\u201d. Cabe concluir \u2013como as\u00ed sucedi\u00f3 en su estreno\u2013, que <em>La misi\u00f3n<\/em> permite interpretaciones incluso opuestas, seg\u00fan sea la predisposici\u00f3n del p\u00fablico.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una calculada ambig\u00fcedad moral<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De igual manera, esta ambig\u00fcedad se extiende no s\u00f3lo al contenido pol\u00edtico-religioso, sino a la misma caracterizaci\u00f3n de los personajes. Con respecto al primer caso resulta significativo el hecho de que, frente a quienes sostienen que <em>La misi\u00f3n<\/em> defiende postulados liberacionistas, otros reafirmen su autenticidad evang\u00e9lica, en cuanto que \u201cpermite que el alma respire la atm\u00f3sfera del Evangelio, elev\u00e1ndola en lugar de degradarla\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, Joff\u00e9 admite el car\u00e1cter ambiguo de los personajes principales pero defiende su punto de vista. As\u00ed, frente a quienes creen ver en Mendoza un hombre desesperado en el momento de morir, afirma: \u201cNo creo que lo estuviera. \u00c9l ve que ellos [Gabriel y los indios] no se arredran; ve que el padre Gabriel mantiene la fe. En ese momento entiende verdaderamente qu\u00e9 es el amor, entiende qu\u00e9 significa amar al mundo, que el mundo es un lugar complejo, ambiguo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si nos quedamos en una visi\u00f3n puramente materialista, puede que demos cabida a una cierta desesperaci\u00f3n y a un cierto pesimismo persistente\u201d. Y con respecto a Gabriel, presentado por algunos como un religioso fan\u00e1tico, explica: \u201cNo creo que est\u00e9 loco; es ambiguo. No pide a los indios que le sigan; esos hombres vienen y se sientan junto a \u00e9l. Les responde de la \u00fanica manera que puede. En ese punto, cuando no quedan m\u00e1s cartas que jugar, la l\u00f3gica y la locura corren muy parejas, porque ya no hay ninguna raz\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese punto, justo en ese punto, deber\u00e1 haber una conclusi\u00f3n a todas las acciones. No se sabe qu\u00e9 es lo siguiente. Gabriel no tiene ni idea. El observador externo, en cierto sentido, tampoco. Y lo que resulta absolutamente importante para ambos en esos momentos es el sentido de sus acciones, y el de las acciones de los indios. Y \u00e9se es su regalo, eso es lo que permanecer\u00e1 en el mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La estela de una pel\u00edcula inspiradora<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea como fuere, la huella y el mensaje que <em>La misi\u00f3n<\/em> ha dejado en el p\u00fablico han sido muy positivos. Ya en su momento, muchos cr\u00edticos destacaron esta cualidad, al definirla como \u201cuna pel\u00edcula de sorprendente grandeza, que habla al mismo tiempo a la cabeza y al coraz\u00f3n, que alaba magn\u00edficamente el respeto por el humilde, la victoria de la gracia y la derrota de la violencia\u201d; como \u201cun espect\u00e1culo de conciencia dirigido a la comprensi\u00f3n de la persona, a trav\u00e9s de una inteligente dramatizaci\u00f3n\u201d; un filme que contribuye a \u201crevivir la espiritualidad en una \u00e9poca \u2013la nuestra\u2013 que tiene una buena necesidad de ello\u201d. Todo ello queda resumido en una carta que un directivo de uno de los estudios de Hollywood escribi\u00f3 a Puttnam: \u201cMuchas gracias por ofrecer al p\u00fablico esta representaci\u00f3n maestra de lo que es humanismo y espiritualidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor es Doctor en Comunicaci\u00f3n Audiovisual y en Teolog\u00eda Moral. Experto en la figura de David Puttnam y en sus pel\u00edculas, ha publicado <em>David Puttnam, un productor creativo<\/em> (Rialp), <em>El oficio de producir pel\u00edculas: el estilo Puttnam<\/em> (Ariel) y <em>La grandeza del esp\u00edritu humano: el cine de David Puttnam<\/em> (Eiunsa).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cuarenta a\u00f1os la pel\u00edcula La misi\u00f3n, dirigida por Roland Joff\u00e9 y producida por David Puttnam, obtuvo la Palma de Oro en Cannes. 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