{"id":61103,"date":"2026-05-09T06:00:00","date_gmt":"2026-05-09T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=61103"},"modified":"2026-05-13T11:05:57","modified_gmt":"2026-05-13T09:05:57","slug":"remodelar-ensenanza-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/remodelar-ensenanza-teologia\/","title":{"rendered":"Repensar la ense\u00f1anza de la teolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace aproximadamente quinientos a\u00f1os, Juan Luis Vives, venerado tocayo renacentista, en su tratado \u201cDe disciplinis\u201d<em> <\/em>se quejaba con mucha viveza del estado de las asignaturas en la universidad de su tiempo y ve\u00eda necesaria una reforma. Siempre es necesario mejorar y hoy tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Algunas limitaciones y defectos de la vida acad\u00e9mica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida acad\u00e9mica tiene virtudes y defectos. Como todas las cosas humanas, tiene las virtudes de sus defectos y los defectos de sus virtudes. Si soy muy amable, puede ser que sea tambi\u00e9n bastante lento. Y si soy una persona muy eficaz y ejecutiva, puede que no sea muy amable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gran virtud de la vida acad\u00e9mica es que re\u00fane, sintetiza y transmite el saber, que es un beneficio extraordinario. Pero siempre lo hace limitadamente; de entrada, por las dificultades que tiene la transmisi\u00f3n humana que no se hace por cable, sino de t\u00fa a t\u00fa, requiriendo de una parte explicarse bien y, de otra, tener ganas de aprender, y habilidades intelectuales m\u00ednimas para entender y atesorar lo que se recibe, adem\u00e1s de poder prestarle atenci\u00f3n. Cosa hoy no tan obvia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otro defecto acad\u00e9mico importante, bien expresado en una famosa cita de <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/firmas\/albert-camus-la-nostalgia-de-dios\/\" type=\"post\" id=\"45493\">Albert Camus<\/a>: \u201cAntes los fil\u00f3sofos pensaban en la verdad, ahora se piensa en los fil\u00f3sofos\u201d (nota en \u201cCuadernos\u201d a finales de 1935). En realidad, Camus comenta all\u00ed una frase de \u00c9tienne Gilson: \u201cSe ha sustituido la b\u00fasqueda de la verdad por la historia de la filosof\u00eda\u201d. Es el paso del lenguaje directo al lenguaje indirecto. Cuando desaparece en las clases el testimonio de la verdad, porque ya no se habla de la verdad de las cosas, sino solo de la verdad (indirecta) de lo que unos y otros han dicho sobre las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, todas las asignaturas tienden a adquirir una forma hist\u00f3rica con sus programas m\u00e1s o menos est\u00e1ndar (porque se copian mucho unos a otros): sus referencias obligadas, sus temas de discusi\u00f3n hist\u00f3rica, sus autores m\u00e1s conocidos. Todos estos materiales m\u00e1s o menos simplificados se convierten en t\u00f3picos, que se repiten como en una cartilla, perdiendo generalmente su conexi\u00f3n con la base real que les dio origen. La virtud de acumular erudici\u00f3n conlleva el defecto de perder conexi\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En filosof\u00eda, son ejemplos muy notables la \u00e9tica y la l\u00f3gica. Cuando se ense\u00f1a \u00e9tica, ya no se pretende, como pretend\u00eda S\u00f3crates, que la gente mejore, sino solo que aprenda los contenidos hist\u00f3ricos de la asignatura. Y lo mismo sucede cuando se ense\u00f1a l\u00f3gica: no se intenta que el alumno adquiera habilidades de pensamiento y s\u00edntesis, sino que sepa la historia y t\u00f3picos de la asignatura. Por supuesto, no se excluye que, por alg\u00fan camino desconocido, esto pueda ayudarle a ser mejor o a pensar mejor, pero no es lo que se pretende conscientemente en la ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El caso de la teolog\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de la teolog\u00eda, los usos acad\u00e9micos invitan, adem\u00e1s, a cierta asepsia. A quedarse en afirmaciones hist\u00f3ricas que son, o parecen, m\u00e1s seguras y \u201cobjetivas\u201d, porque las afirmaciones de fe pueden parecer opiniones personales, de car\u00e1cter privado y no suficientemente justificadas. Por ejemplo: es seguro que san Agust\u00edn cre\u00eda y habl\u00f3 mucho de la Trinidad. Pero yo no necesito confesar que creo en la Trinidad para tratar ese tema hist\u00f3rico. Incluso puede parecer que es m\u00e1s riguroso y acad\u00e9mico que me limite exclusivamente a afirmaciones hist\u00f3ricas y objetivas sobre lo que dijo <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/invitacion-a-san-agustin-354-430\/\" type=\"post\" id=\"49673\">san Agust\u00edn<\/a> sobre este tema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, las afirmaciones de fe no son de ninguna manera \u201cprivadas\u201d, sino que las posee la Iglesia, por una revelaci\u00f3n y asistencia divinas, que tiene fundamentos hist\u00f3ricos. Pero esto puede ser dif\u00edcil de aceptar por quien no tiene fe, que son muchos en la vida acad\u00e9mica. No es raro, por eso, que, en muchos lugares, se prefieran ense\u00f1anzas \u201cobjetivas\u201d o hist\u00f3ricas (e indirectas). Pero la teolog\u00eda, como se repite sin problema en los cursos de introducci\u00f3n, se define como la \u201cCiencia de la fe\u201d. En consecuencia, donde no est\u00e1 presente la fe, no hay teolog\u00eda, sino pensamiento religioso o historia de las ideas. Y esto sucede en muchas facultades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como la filosof\u00eda, tambi\u00e9n la teolog\u00eda tiene paradojas en sus tradiciones escol\u00e1sticas. Por ejemplo, se puede definir la moral cristiana como \u201cvivir en Cristo\u201d, y as\u00ed titula esta parte el <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/index_sp.html\" type=\"link\" id=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/index_sp.html\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/a>. Pero las asignaturas de moral no est\u00e1n pensadas para que el alumno aprenda a vivir en Cristo o a seguirle, que es el camino de la moral cristiana. Ni tampoco para que se convierta en maestro de ese camino para otros. Est\u00e1n pensadas para transmitir la historia de los temas, con sus referentes y problemas hist\u00f3ricos, que han conformado esas asignaturas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asunto es m\u00e1s chocante con las asignaturas centrales. La asignatura sobre Dios o la Trinidad no est\u00e1 pensada, generalmente, para introducirse realmente en el misterio de Dios, lo que llevar\u00eda a la fascinaci\u00f3n y a la adoraci\u00f3n, sino que transmite el conjunto de problemas hist\u00f3ricos que ha acumulado esta materia en su historia. Cosa que m\u00e1s bien aleja que acerca al misterio. Y lo mismo sucede con las asignaturas sobre Jesucristo: no se orientan a la adhesi\u00f3n de fe a su persona, sino al conocimiento de los problemas, que, con el paso de los a\u00f1os, cada vez son m\u00e1s, y tienden a ocupar todo el espacio de la asignatura. Por cierto, que son muy luminosas en este sentido, algunas de las \u00faltimas predicaciones de Raniero Cantalamessa (17.III.2023), que supo hacer una teolog\u00eda viva.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los manuales y la manual\u00edstica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Universidad naci\u00f3 con la teolog\u00eda. Y las asignaturas de la teolog\u00eda que hoy conocemos tomaron forma poco a poco a partir del siglo XVI cuando se us\u00f3 como libro de texto la \u201cSuma Teol\u00f3gica\u201d de santo Tom\u00e1s. Francisco de Vitoria empez\u00f3 a usarla en Salamanca en 1526. Como la \u201cSuma\u201d es tan extensa el comentario se extend\u00eda varios cursos. Y se repartieron por cursos los temas en que est\u00e1 dividida la \u201cSuma\u201d. As\u00ed, desde el siglo XVIII hasta el XX, se estableci\u00f3 la separaci\u00f3n de las \u00e1reas de la teolog\u00eda y el temario y la t\u00f3pica de cada asignatura, y se escribieron los manuales de cada asignatura. Y as\u00ed han llegado hasta el siglo XX. A esto se le puede llamar teolog\u00eda manual\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa teolog\u00eda, vigente hasta los a\u00f1os cincuenta del siglo XX, ten\u00eda un m\u00e9todo muy claro. Pensaba, como Arist\u00f3teles, que la verdad se formula en proposiciones, en tesis. Los manuales se presentaban muy ordenados por temas y cada materia ten\u00eda sus tesis; es decir, las afirmaciones de fe que se sosten\u00edan y se probaban con argumentos de autoridad teol\u00f3gica: recurso a la escritura y a la tradici\u00f3n y sobre todo al Magisterio, representado especialmente por el famoso compendio que hizo Enrico Denzinger, libro b\u00e1sico de referencia. Cada asignatura proporcionaba un conjunto ordenado de tesis demostradas. Era un m\u00e9todo riguroso, aunque se emplease de manera un tanto estereotipada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Generalmente, se presentaban como manuales hechos \u201cad mentem Sancti Thomae\u201d, seg\u00fan la mente de santo Tom\u00e1s. Es decir, no representaban necesariamente el pensamiento exacto de santo Tom\u00e1s, sino algo hecho a su manera. Los manuales se parec\u00edan bastante porque se copiaban mucho unos a otros. Ten\u00edan un m\u00e9todo riguroso (un tanto simplificado), y eran doctrinalmente seguros, ordenados, resumidos (un tanto esquel\u00e9ticos) y bastante did\u00e1cticos, pero aburridos y con escasas referencias culturales y de contexto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los cambios en la ense\u00f1anza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los siglos XIX y XX, se redescubri\u00f3 la teolog\u00eda de los Padres de la Iglesia, se desarrollaron los estudios b\u00edblicos, se enriquecieron los estudios hist\u00f3ricos y se desarroll\u00f3 inmensamente la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. Era un material muy rico y abundante y con otras perspectivas. Los antiguos manuales no pudieron incorporarlo y desaparecieron en todas partes, dejando grandes vac\u00edos, que se rellenaron m\u00e1s o menos improvisadamente. Las s\u00edntesis y renovaciones no se improvisan, tardan siglos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se han hecho ya bastantes manuales, pero todav\u00eda no recogen ni compendian la riqueza enorme de la teolog\u00eda del siglo XX, y tampoco tienen un m\u00e9todo riguroso que justifique la construcci\u00f3n de las asignaturas, fuera de consideraciones generales. Aparte, en el siglo XX, se han a\u00f1adido algunas materias, que ya son imprescindibles. Por ejemplo, la teolog\u00eda fundamental, la eclesiolog\u00eda, el ecumenismo y la teolog\u00eda de la liturgia, adem\u00e1s de todas las materias b\u00edblicas, patr\u00edsticas e hist\u00f3ricas (historia de la Iglesia, historia de la Teolog\u00eda).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un debate, en curso ahora mismo en la Iglesia, sobre si no ser\u00eda mejor volver solo a <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/santo-tomas-de-aquino-sobre-la-humanidad\/\" type=\"post\" id=\"51651\">santo Tom\u00e1s<\/a> y, en general, a la Iglesia de los a\u00f1os cincuenta. Pero es una opci\u00f3n ut\u00f3pica, por muchos motivos. Qued\u00e1ndonos solo en el campo de la teolog\u00eda, cabe decir, primero, que lo anterior era un santo Tom\u00e1s bastante retocado. Despu\u00e9s, que santo Tom\u00e1s hubiera optado, sin dudar, por incorporar las \u201cnuevas\u201d aportaciones, como hizo en su d\u00eda recogiendo lo mejor de todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se quiere hoy hacer una teolog\u00eda \u201cad mentem sancti Thomae\u201d, hay que hacer lo que \u00e9l hizo y con el discernimiento de fe con que \u00e9l lo hizo. La \u201cvuelta a atr\u00e1s\u201d en realidad es inviable. La fe de la Iglesia tiene su referencia en Cristo, que es su fundamento y piedra angular, esa es su fidelidad, pero, en lo dem\u00e1s, se adapta a las circunstancias y necesidades del tiempo. Sucedi\u00f3 en tiempos de Santo Tom\u00e1s y es l\u00f3gico que tambi\u00e9n suceda ahora.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los retos de la s\u00edntesis<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inmensa cantidad de material \u201cnuevo\u201d nos sit\u00faa ante otro aspecto del problema: hay que construir asignaturas que tengan la proporci\u00f3n del alumno. Es decir, no se le puede ofrecer una erudici\u00f3n inmensa, acumulada y desintegrada. Las capacidades medias de aprender de los alumnos dan la medida de lo que se puede ofrecer en todas las materias y en la ense\u00f1anza en su conjunto, como propon\u00eda brillantemente Ortega y Gasset en su l\u00facida conferencia sobre \u201cLa Misi\u00f3n de la Universidad\u201d. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta los retos nuevos, como son el uso masivo de la inteligencia artificial y los d\u00e9ficits de atenci\u00f3n del alumnado que requieren una ense\u00f1anza m\u00e1s din\u00e1mica y directa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las s\u00edntesis no se hacen solas y no basta acumular el material. Se requiere mucho trabajo y sentido de la proporci\u00f3n. Y una reflexi\u00f3n eficaz sobre los m\u00e9todos de elaboraci\u00f3n de las asignaturas y sobre la ense\u00f1anza, Entre otras cosas, la teolog\u00eda tiene que tener hoy, como se ha dicho, un tono m\u00e1s testimonial y personal dirigido a que el oyente aumente su adhesi\u00f3n cristiana (fe) y la pueda proponer a un mundo que se ha alejado (evangelizaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La especializaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las nuevas exigencias acad\u00e9micas de especializaci\u00f3n, que han venido del \u00e1rea de las ciencias positivas, a\u00f1aden nuevas dificultades, que son nuevos retos. Las ciencias positivas tratan de la materia que es muy divisible en campos bastante claros, aunque todos tienen relaci\u00f3n unos con otros porque todo el universo est\u00e1 hecho de lo mismo y en un \u00fanico proceso. Pero cabe un grado de especializaci\u00f3n muy alto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No funcionan igual las ciencias humanas, como la psicolog\u00eda, la sociolog\u00eda, el derecho, la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la ling\u00fc\u00edstica, las ciencias de las religiones o la etnograf\u00eda. Tampoco las humanidades: la historia, la literatura, las bellas artes, la filosof\u00eda y la teolog\u00eda. Porque no se basan en la materia extensa, sino que son obra y expresi\u00f3n del esp\u00edritu humano. Requieren un buen conocimiento de una antropolog\u00eda filos\u00f3fica o human\u00edstica, para tener en cuenta adecuadamente los fen\u00f3menos humanos propios de cada disciplina. Y no se pueden cultivar sin s\u00edntesis y visiones de conjunto muy fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El esp\u00edritu es mucho m\u00e1s intenso y concentrado que la materia. Si no se sabe un poco de todo y de manera sint\u00e9tica, no se puede profundizar en nada. Solo en los aspectos hist\u00f3ricos y f\u00edsicos se puede concretar todo lo que se quiera. Para hacer rigurosamente la historia de la econom\u00eda en un pueblo del siglo XVIII, no hace falta casi ninguna visi\u00f3n de conjunto (aunque ser\u00e1 una pobre historia). Recuerdo haber visto (con perplejidad) una tesis doctoral sobre el movimiento del mercado de abastos de Teruel en 10 a\u00f1os del siglo XIX. La econom\u00eda tiene algo que ver con el movimiento de sacos en los almacenes, pero depende mucho m\u00e1s del movimiento de ideas y aspiraciones en las cabezas humanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de la teolog\u00eda, la unidad es m\u00e1s necesaria. Porque, como se repite en todas las introducciones de la teolog\u00eda, \u201cla teolog\u00eda es una\u201d porque se basa en la revelaci\u00f3n y en su historia, y el centro de la revelaci\u00f3n, y por tanto de la fe, es Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Como mostr\u00f3 tan felizmente Romano Guardini en su libro \u201cLa Esencia del cristianismo\u201d, no hay nada cristiano (ni propiamente teol\u00f3gico) si no se refiere directamente al Se\u00f1or. Es una cuesti\u00f3n esencial de m\u00e9todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos puesto el ejemplo de la teolog\u00eda trinitaria de san Agust\u00edn. Para trabajar solo en ella (especializaci\u00f3n) realmente no hace falta tener fe. Basta recoger citas de san Agust\u00edn y de la infinita literatura secundaria que ha tratado el tema. Pero si esa reflexi\u00f3n no se basa en la fe viva en Jesucristo, no sale del \u00e1mbito de la historia del pensamiento religioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cuatro referencias que forman el marco para reformular hoy el m\u00e9todo y la ense\u00f1anza de la teolog\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>a la inmensa riqueza teol\u00f3gica aportada en los siglos XIX y XX;<\/li>\n\n\n\n<li>al centro de la teolog\u00eda que es la fe en Jesucristo;<\/li>\n\n\n\n<li>a las posibilidades del alumno para aprender;<\/li>\n\n\n\n<li>y a las necesidades de la vida cristiana y de la <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/literatura-formacion-y-evangelizacion\/\" type=\"post\" id=\"41386\">evangelizaci\u00f3n<\/a>.<\/li>\n<\/ul>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace aproximadamente quinientos a\u00f1os, Juan Luis Vives, venerado tocayo renacentista, en su tratado \u201cDe disciplinis\u201d se quejaba con mucha viveza del estado de las asignaturas en la universidad de su tiempo y ve\u00eda necesaria una reforma. 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