{"id":58902,"date":"2026-04-01T06:30:00","date_gmt":"2026-04-01T04:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=58902"},"modified":"2026-03-02T13:16:41","modified_gmt":"2026-03-02T12:16:41","slug":"donde-estan-los-laicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/donde-estan-los-laicos\/","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los laicos?"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ganar la atenci\u00f3n de un auditorio hay que despertarlo, y para despertarlo hay que hacer ruido. Voy a colocar esta exposici\u00f3n bajo un patrocinio inesperado, el de Bourdaloue, sacerdote, religioso y jesuita, un predicador del que sus contempor\u00e1neos dec\u00edan: \u00abS\u00e1lvese el que pueda; grita como un sordo.\u00bb Yo intentar\u00e9 gritar como un sordo y, por consiguiente, har\u00e9 mucho ruido diciendo algunas de estas verdades que son f\u00e1ciles de decir, pero no siempre f\u00e1ciles de escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de esto, y al empezar a hablar, me entra un escr\u00fapulo: \u00bfsoy yo verdaderamente un laico? \u00bfTengo derecho a hablar a los laicos en el nombre de los laicos? Se ha dicho de m\u00ed, con humor, que era \u00abel laico de la Iglesia de Francia\u00bb, el \u00fanico laico aceptable que han podido encontrar. Esta situaci\u00f3n singular me intimida un poco. Afortunadamente, he sido destronado, inesperadamente, por mi viejo amigo Jean Guitton, el \u00fanico laico admitido en el Concilio Vaticano (1), y que se convierte as\u00ed en el \u00ablaico de la Iglesia Universal\u00bb, no en un Padre del Concilio, puesto que este t\u00edtulo no conviene a su condici\u00f3n, sino, m\u00e1s bien, si puedo as\u00ed expresarme, en un abuelo del Concilio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSoy yo un aut\u00e9ntico laico? Una reciente controversia acaba de decirnos que para ser un aut\u00e9ntico laico hay que tener hijos. Quien no tiene hijos no es laico. Como tengo esp\u00edritu de contradicci\u00f3n, he pensado inmediatamente en el clero oriental, que se une con los lazos matrimoniales y crea familias generalmente numerosas. Me he preguntado entonces si los sacerdotes orientales no ser\u00edan m\u00e1s laicos que yo, can\u00f3nica y teol\u00f3gicamente laico, pero de estado c\u00e9libe. No me atrever\u00eda a sacar una conclusi\u00f3n afirmativa, pues tal conclusi\u00f3n me parece que \u00abrepugna\u00bb, como dicen los te\u00f3logos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poco importa, a fin de cuentas: me parece que debo ser verdaderamente laico cuando<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">he querido serlo tras una elecci\u00f3n madura y deliberada, despu\u00e9s de haber dudado unos diez a\u00f1os entre el santo estado del laicado y otros estados \u00abm\u00e1s santos todav\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">BUSCANDO A LOS LAICOS&#8230;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a efectuar algunos an\u00e1lisis destinados a mostrar las diferentes desviaciones y deformaciones del estado laical y c\u00f3mo, incluso sin saberlo nosotros, a pesar de nuestras voluntades expl\u00edcitas, no somos siempre tan laicos como lo creemos y como la Iglesia desear\u00eda. Admitamos que sea una peque\u00f1a fenomenolog\u00eda del laico tal como aparece a mis ojos o, si lo prefieren ustedes, una tipolog\u00eda, describiendo cierto n\u00famero de tipos humanos que todos hemos encontrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enti\u00e9ndanme bien, no pretendo describir y juzgar por lo exterior con un despego cr\u00edtico que indicar\u00eda no s\u00e9 qu\u00e9 superioridad. No veo ning\u00fan abismo, ni siquiera un foso entre los sujetos de mi observaci\u00f3n y yo mismo. Estos diversos tipos de laicos, con todas las deformaciones que har\u00e9 resaltar, los encuentro en m\u00ed mismo. Por diferentes y a veces por opuestos que se muestren, los siento en m\u00ed, bullir, agitarse, querellarse y atormentarse, quiz\u00e1 porque en el fondo el laico no existe en estado qu\u00edmicamente puro, como tampoco el sacerdote o el religioso, porque todos, por cuanto somos, nos encontramos inclinados a salir de nuestro papel y a excedernos ante nuestra vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos tipos de laicos los clasificar\u00e9 en tres grandes categor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primera categor\u00eda, los h\u00edbridos; es decir, los laicos clericalizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segunda categor\u00eda, los laicos laicizados, laicos \u00abal cuadrado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tercera categor\u00eda, los elementos intermedios. Estos \u00faltimos los he clasificado como tales quiz\u00e1 porque a fin de cuentas no sab\u00eda d\u00f3nde ponerles. Toda clasificaci\u00f3n es il\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">1. LOS LAICOS CLERICALIZADOS<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Amonestar\u00eda a su cura&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la primera categor\u00eda, la de los h\u00edbridos, distingo un primer tipo, que llamar\u00e9 el cura frustrado o el laico sacrist\u00e1n. Ustedes saben, o lo aprender\u00e1n si no lo sab\u00edan, que, seg\u00fan ciertas teor\u00edas evolucionistas, el perro es un lobo que no ha llegado todav\u00eda al estado adulto. El bonach\u00f3n Azor es un gran lobo malvado frustrado. Si aplicase esta teor\u00eda al laicado tal como lo veo ante mis ojos, experimentar\u00eda la sensaci\u00f3n de que ciertos laicos se han quedado en un grado de evoluci\u00f3n que deber\u00eda llevarles al estado acabado del sacerdocio o de la vida religiosa. Pueden, adem\u00e1s, reclamar un patronazgo ilustre y regio, el de Jos\u00e9 II, emperador de Austria, que su colega Federico el Grande llamaba \u00abel Rey sacrist\u00e1n\u00bb y que ten\u00eda la man\u00eda de reglamentar el culto hasta en sus menores detalles. A veces, adem\u00e1s, provienen de una organizaci\u00f3n misteriosa, que no atrevo a llamar la Organizaci\u00f3n de Antiguos Seminaristas. En este caso, la vocaci\u00f3n frustrada es una evidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El laico sacrist\u00e1n me parece caracterizado, ante todo, por algunas man\u00edas relativas al culto y la liturgia. Tiene la obsesi\u00f3n del incensario y del candelabro. En ninguna parte est\u00e1 tan a gusto como en los alrededores del altar, como el joven Eliac\u00edn. No canta nada con tanto placer como los c\u00e1nticos. Habr\u00eda mucho que decir, por otra parte, sobre los c\u00e1nticos de su elecci\u00f3n, antiguos o nuevos, pero esto es otra historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le gustan las reuniones eclesi\u00e1sticas, donde se encuentra en su casa, en un terreno familiar, y muestra una propensi\u00f3n a repetir historias que ha tomado prestadas del tesoro inagotable del folklore de los presbiterios. Siente el prurito de predicar, a sus hermanos laicos sin duda, pero tambi\u00e9n, cuando puede, a los sacerdotes, y su conversaci\u00f3n, incluso normalmente, es predicante. Hay en \u00e9l algo de Gros Jean, que no le molesta amonestar a su cura, y si pudiera, predicar\u00eda retiros para eclesi\u00e1sticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se adivina, en su inconsciente, la b\u00fasqueda de compensaciones quiz\u00e1 la compensaci\u00f3n a una vocaci\u00f3n frustrada\u2014 y una voluntad secreta de regentar, en sus menores detalles, el presbiterio, la parroquia y la Iglesia. Este tipo de laico es el cura en el sentido preciso y casi t\u00e9cnico de la palabra. No me atrevo a citar la expresi\u00f3n que les dedican los labradores en mi tierra, porque es tan en\u00e9rgica que quemar\u00eda las orejas y el papel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se me dir\u00e1 que esta especie est\u00e1 en v\u00edas de desaparici\u00f3n; lo creo y no lo lamentar\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no ha desaparecido totalmente y no morir\u00e1 quiz\u00e1 nunca, ya que hay en la vida de muchos hombres cierta edad en que el sacrist\u00e1n contenido durante largo tiempo reaparece: la edad del retiro, en que se piensa en tener una buena muerte, en que se tiene f\u00e1cilmente el don de l\u00e1grimas y tiempo ante s\u00ed para mezclarse en lo que no le importa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un mal tinte de teolog\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro h\u00edbrido, el laico te\u00f3logo. Atenci\u00f3n al orden de las palabras: no digo el te\u00f3logo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">laico, ya que, fuera de la costumbre, no veo raz\u00f3n razonable para que la Iglesia no cuente con te\u00f3logos laicos. Si tuviese la convicci\u00f3n contraria, no habr\u00eda hecho cuatro a\u00f1os de teolog\u00eda, aunque en la hora actual no tenga derecho, en vista de mis ocupaciones, al t\u00edtulo de te\u00f3logo, sino simplemente al t\u00edtulo, poco glorioso para nuestros contempor\u00e1neos, de moralista. No hablo, pues, del te\u00f3logo laico, que puede existir y servir, sino del laico te\u00f3logo \u2014que no es lo mismo\u2014, del laico ligeramente frotado con teolog\u00eda por contactos eclesi\u00e1sticos, como los campesinos del Midi frotan con ajo un mendrugo de pan, o como mis antepasados borgo\u00f1eses se frotaban con mantequilla rancia en los d\u00edas de fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta deformaci\u00f3n se encuentra particularmente entre cierto n\u00famero de militantes dirigentes que han pasado por los diversos serrallos de los movimientos cat\u00f3licos y que han sido formados all\u00ed, si puedo emplear este verbo, por sacerdotes, que les han comunicado algunas de sus man\u00edas intelectuales e inoculado la fiebre teologizante, a veces incluso la <em>Rabies tehologica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El laico te\u00f3logo emplea con agrado la terminolog\u00eda teol\u00f3gica sin comprender siempre bien los vocablos que \u00e9sta supone, y aplica una problem\u00e1tica propiamente teol\u00f3gica a sus problemas cotidianos de laico comprometido. Sin embargo, esta problem\u00e1tica raras veces parte de lo concreto y de los hechos, como convendr\u00eda a una b\u00fasqueda laica, sino que cae desde lo alto de la Revelaci\u00f3n, de la Palabra misma de Dios, tal como el te\u00f3logo la comprende, aplic\u00e1ndola a la realidad tal como \u00e9l la ve y, a veces, peg\u00e1ndola sobre esta realidad. Este m\u00e9todo tiene un peligro, incluso para el te\u00f3logo, ya que hay una distancia entre la palabra de Dios tal como Dios la conoce y tal como el te\u00f3logo la comprende, como entre la realidad tal como es y tal como \u00e9l cree verla. Con mayor raz\u00f3n este m\u00e9todo puede conducirle al error o, simplemente, al palabreo, a la logomaquia, a lo que nuestros contempor\u00e1neos llaman irreverentemente el \u00abbla bla bla y el parloteo\u00bb, los te\u00f3logos \u00abde chiripa\u00bb o, como dir\u00eda P\u00e9guey, los \u00abnuevos te\u00f3logos\u00bb. El m\u00e9todo da entonces resultados muy curiosos para el amante de la teratolog\u00eda, pero exasperantes tanto para el te\u00f3logo profesional como para el profano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El laico monaguillo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tercera categor\u00eda, siempre adulterada y mestizada: el laico monaguillo. Hablo con todo el respeto a los monaguillos, por los cuales tengo doble consideraci\u00f3n en tanto que son de estos ni\u00f1os cuyos \u00e1ngeles ven la Faz del Padre y que ocupan un lugar en el coro cerca del Santo de los Santos. S\u00f3lo que, como dice el Eclesiast\u00e9s, hay tiempo para cada cosa,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">una edad para ser monaguillo y una edad para ser adulto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que reprocho a ciertos laicos es, precisamente, rezagarse en la \u00e9poca del monaguillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asunto no data de hoy. Msr. D&#8217;Hulst dec\u00eda, creo, a prop\u00f3sito de los colegas cat\u00f3licos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Les pedimos hombres, y nos mandan monaguillos!\u00bb. La expedici\u00f3n de monaguillos no ha cesado del todo en la \u00e9poca del correo a\u00e9reo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El monaguillo es el laico de buena voluntad, capaz de acci\u00f3n, pero incapaz de dirigirse por s\u00ed mismo, siempre a la b\u00fasqueda de un director espiritual autoritario, sacerdote o religioso, porque no puede llegar por s\u00ed mismo a una decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ejemplos de esta deformaci\u00f3n son curiosos y a veces monstruosos. Entre las dos guerras, con ocasi\u00f3n de un c\u00e9lebre esc\u00e1ndalo financiero, uno de los acusados, buen cat\u00f3lico, pero deplorable administrador, explic\u00f3 a los jueces que ten\u00eda la conciencia tranquila, porque siempre hab\u00eda obrado de acuerdo con su director espiritual. Este santo consejero carec\u00eda, desgraciadamente, de competencia en asuntos financieros. Pienso asimismo en los especialistas del asesinato po\u00edltico que han sentido la necesidad de hacer tranquilizar sus conciencias leg\u00edtimamente inquietas por te\u00f3logos aut\u00e9nticos o presuntos, o en esos jefes militares que, colocados ante el terrible problema de la tortura, se resolvieron a torturar despu\u00e9s de una consulta teol\u00f3gica, aunque su primer impulso, que era el de rechazar la tortura como medio de informaci\u00f3n, era el bueno y era, ade-m\u00e1s, cristiano. Todos estos hombres, si hubieran sido menos monaguillos, habr\u00edan sido no s\u00f3lo m\u00e1s adultos, sino tambi\u00e9n m\u00e1s cristianos. Si aplicara a esta especie de laicos las categor\u00edas de la psicolog\u00eda de lo profundo, dir\u00eda que no han liquidado por completo su complejo de Edipo y que buscan en el sacerdote \u2014el \u00abpadre\u00bb como lo llaman\u2014 un suced\u00e1neo tranquilizador de la imagen paterna.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La temible \u00abmadre de la Iglesia\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me referir\u00e9 ahora a los h\u00edbridos femeninos: est\u00e1 la madre de la Iglesia, simp\u00e1tica, imponente y temible, dama patrocinadora activa, incluso activista abnegada, pero que sabe hacer pagar su abnegaci\u00f3n al mejor precio, que es la autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El folklore eclesi\u00e1stico, m\u00e1s clarividente quiz\u00e1 en cuanto a defectos femeninos que en cuanto a defectos masculinos, no se calla a este respecto. A \u00e9l se debe una famosa historia, la del \u00abEsp\u00edritu Santo de la escalera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un cura, convocado con urgencia por su obispo, encuentra, en las escaleras del obispado, una dama de su parroquia con la cual no se lleva muy bien. Ella baja cuando \u00e9l sube.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llega adonde est\u00e1 el obispo, \u00e9ste le declara: \u00abMi querido hijo: el Esp\u00edritu Santo me ha inspirado el mudarle a otra parroquia.\u00bb Respuesta del cura: \u00abNaturalmente; acabo de encontrarle en la escalera.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente, una especie de las damas patrocinadoras est\u00e1 en v\u00edas de desaparici\u00f3n: la se\u00f1ora que se conserva bien, con traje severo y puntillas blancas alrededor del cuello. Las damas patrocinadoras de hoy no envejecen ni mas, ni mas deprisa que las otras mujeres, o por lo menos ellas no se niegan menos a reconocer su envejecimiento, y el cantante Jacques Brel marcha a la guerra contra una especie casi difunta cuando denuncia a este tipo de damas patrocinadoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero bajo formas m\u00e1s sutiles y menos visibles, la terrible madre de la Iglesia, hombruna e imperiosa, existe a\u00fan y quiz\u00e1 existir\u00e1 siempre, si se cree en los an\u00e1lisis del doctor Mara\u00f1\u00f3n sobre la fase hombruna en la evoluci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La menos temible, pero igual de tir\u00e1nica, \u00abhija de la Iglesia\u00bb\u00a0<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el extremo opuesto se encuentra lo que yo llamo hija de la Iglesia y que, para ser m\u00e1s exacto, habr\u00eda que llamar a menudo la solterona (hija vieja) de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios me guarde de hablar mal de las solteronas en general. Prestan demasiados servicios a la humanidad y a la Iglesia para que uno se permita a su respecto bromas siempre un poco crueles. Y todas, aunque filialmente de la Iglesia, no son hijas de la Iglesia en el sentido en que yo empleo esta palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hija de la Iglesia es lo que las gentes del mediod\u00eda de Francia llaman la beata. Primitivamente, la beata era una mujer un poco h\u00edbrida, medio religiosa, medio laica, antepasada de la institutriz, de la asistenta social y de la enfermera, al servicio de un pueblo. La categor\u00eda de las beatas hab\u00eda sido imaginada para el Velay y el Vivarais por ese hombre de genio que era san Francisco Regis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en el lenguaje campesino, el t\u00e9rmino de beata, antes aplicado a esta categor\u00eda particular como algo estimable, ha venido a designar a la hija de la Iglesia, a la que el folklore eclesi\u00e1stico llama la \u00abcat\u00e1cresis\u00bb, expresi\u00f3n cuyo origen me he preguntado siempre con angustia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dulces e incluso a veces azucaradas, gentiles, serviciales, a menudo \u00fatiles y en todo caso inofensivas, las hijas de la Iglesia no se parecen a las madres de la Iglesia, pero, tanto como las damas patrocinadoras, hacen pagar caros sus servicios a la Iglesia, por el tiempo que hacen perder a sacerdotes de los cuales quieren depender estrecha y constantemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El monaguillo, en masculino; la hija de la Iglesia, en femenino, es un mismo tipo de humanidad, que no ha acabado su evoluci\u00f3n, que no ha llegado ni al estado adulto, ni a la clara acci\u00f3n de su papel y de su estatuto. El sitio normal de muchas hijas de la Iglesia hubiera sido un convento. Pero a menudo no han podido soportar el pensamiento de la regla ni la autoridad de una superiora. Fuera del convento presentan, sin embargo, rasgos conventuales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La nostalgia del claustro<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta observaci\u00f3n me permite una transici\u00f3n para presentar una \u00faltima variedad del laicado clericalizado: lo que se llamaba, lo que se llama a\u00fan a veces, \u00abel religioso en el mundo\u00bb o m\u00e1s a menudo, \u00abla religiosa en el mundo\u00bb ya que la especie abunda m\u00e1s en femenino que en masculino. Este tipo nos viene de la Contrarreforma, como una especie de subproducto de la \u00abIntroducci\u00f3n a la vida devota\u00bb. San Francisco de Sales, autor de esta obra famosa y tan actual todav\u00eda, no preve\u00eda, creo, cuando escrib\u00eda a Filotea, las consecuencias que extraer\u00edan de su ense\u00f1anza espiritual las futuras generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tentativas de vida religiosa en el mundo, tales como se presentan desde la Contrarreforma, deben mucho m\u00e1s, en efecto, a San Francisco de Sales que a San Francisco de As\u00eds, fundador, sin embargo, de la primera Orden Tercera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros terciarios franciscanos no eran precisamente tranquilos. Ten\u00edan una santidad ruidosa y a veces agitada, pero aut\u00e9ntica e intransigente. En cierta manera, San Francisco de As\u00eds encontr\u00f3 entre ellos una especie de compensaci\u00f3n y consuelo cuando, bajo la direcci\u00f3n del hermano El\u00edas, la primera Orden no se desarroll\u00f3 seg\u00fan sus deseos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las formas de vida religiosa en el mundo, tales como la elaboraron a partir del siglo XVI, no recuerdan m\u00e1s que de lejos a esta primavera franciscana, desordenada, vital y fecunda. Han desembocado en la existencia de tipos mixtos de cristianos, can\u00f3nicamente laicos, que tratan de comportarse en el mundo como si fuesen religiosos, con la frecuencia de ejercicios espirituales y la regularidad de vida que caracterizan y deben caracterizar la vida religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No interpreten mal mi pensamiento. No digo que no haga falta asc\u00e9tica en la vida laica; el problema est\u00e1 en saber si puede ser la misma que la de los religiosos. No digo que no haga falta introducir en la vida laica cierta regularidad, so pena de ir sin rumbo fijo; el problema est\u00e1 en saber si puede ser la regularidad religiosa. En mi opini\u00f3n, teniendo en cuenta la diferencia de condiciones, la identificaci\u00f3n de las asc\u00e9ticas y de las reglas es imposible, de manera que, normalmente, las tentativas de vida religiosa en el mundo o bien acaban en un fracaso, dejando una impresi\u00f3n de derrota espiritual, o bien no son posibles m\u00e1s que para ciertas categor\u00edas de gentes, cuyo horario est\u00e1 naturalmente regulado o se puede regular f\u00e1cilmente; por ejemplo, solteros, mujeres sobre todo, sin exceso de responsabilidades profesionales ni apost\u00f3licas, o de ancianos, que tienen completa libertad para distribuir su tiempo. No es, pues, nada asombroso que, entre las gentes que quieran llevar la vida religiosa en el mundo, haya muchas mujeres solas, empleadas o funcionarias, que tienen un trabajo regular, sin responsabilidades acaparadoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez m\u00e1s, comprendan mi pensamiento. No digo que no haga falta en una vida laical el esp\u00edritu de los consejos evang\u00e9licos: pobreza, castidad y obediencia, ni que no sea \u00fatil, incluso necesario, agrupar y encuadrar los laicos que quieren vivir seg\u00fan este esp\u00edritu, para darles la armadura de una norma interior y el apoyo de un grupo fraternal, como lo hacen ciertos Institutos seculares. No hay en ello nada que no sea normal y digno de alabanza, a condici\u00f3n, sin embargo, de evitar el volver subrepticiamente a una vida propiamente religiosa y que no se quiera apostar y ganar en los dos campos. Pero esta concepci\u00f3n del esp\u00edritu de los consejos evang\u00e9licos, vividos en la plena condici\u00f3n laical, es completamente distinta de la concepci\u00f3n antes corriente de \u00abla vida religiosa en el mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez m\u00e1s estamos ante la necesidad de decidir. Hay que escoger: laico o sacerdote, laico o religioso y, en todos los casos, aceptar lealmente las consecuencias de su decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2. LOS LAICOS LAICIZADOS<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abEl clericalismo, he aqu\u00ed al enemigo&#8230;\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me refiero ahora a tipos inversamente sim\u00e9tricos: los laicos laicizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que nadie se equivoque, no insin\u00fao que estos laicos no sean buenos cristianos; pueden ser cristianos mejores de lo que yo lo soy. Pero hay en ellos una cierta manera de concebir a la Iglesia y de vivir la vida eclesi\u00e1stica que muestra que han sido influidos por un esp\u00edritu, ya no laico, sino laicista, con las deformaciones que trae consigo esta desinencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veo dos grandes especies: la antigua y la nueva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La antigua la conozco bien, porque se recluta en medios en los que cuento con muchos amigos. Estos laicos pueden ser profundamente cristianos, incluso piadosos, hasta beatos, de una piedad interior y personal, pero est\u00e1n siempre bajo reservas, y casi, se dir\u00eda,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abojo avizor\u00bb en presencia de la Iglesia, o m\u00e1s exactamente, de las instituciones y de los hombres de Iglesia, siempre feroz y celosamente preocupados de preservar su autonom\u00eda. No est\u00e1n siempre equivocados, ya que algunas de las instituciones de la Iglesia, que no dependen de la esencia de \u00e9sta, sino de las contingencias, pueden estar anticuadas o tener excesivos poderes, y ya que algunos hombres de Iglesia pueden mostrarse abusivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero exageran sus temores y sus escr\u00fapulos, a veces hasta volverse puntillosos y quisquillosos. En el fondo, est\u00e1n apegados a la tradici\u00f3n liberal, y los encontramos precisamente en los medios en que persiste esta tradici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos de entre ellos, al tener que elegir escuela para sus hijos, los llevar\u00e1n a priori, y por principio, a escuelas neutras. La cuesti\u00f3n de la elecci\u00f3n de la escuela no se plantea para ellos m\u00e1s de lo que se plantea, en este sentido inverso, para otros cat\u00f3licos de tendencias opuestas. Les faltar\u00eda poco para presentar incluso su elecci\u00f3n como una consecuencia necesaria, si no del dogma y de la moral, por lo menos de la voluntad apost\u00f3lica. Otros se guardar\u00e1n de pertenecer, por poco que sea, a una organizaci\u00f3n oficialmente cat\u00f3lica, en particular a un movimiento de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. Frecuentar\u00e1n los sacramentos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">con asiduidad y pagar\u00e1n regularmente su \u00abdenario\u00bb del culto, pero eso es todo: que no les pidan m\u00e1s, aprecian demasiado su libertad. Algunos preferir\u00e1n, siempre a priori, la Prensa neutra, incluso hostil, a los peri\u00f3dicos cat\u00f3licos, m\u00e1s o menos sospechosos de clericalismo o, por lo menos, de conformismo. Siempre sin una mayor informaci\u00f3n, algunos mirar\u00e1n con recelo los grupos temporales, sindicatos o partidos, que confiesan ser de inspiraci\u00f3n cristiana, y no dar\u00e1n su adhesi\u00f3n m\u00e1s que a un grupo neutro, incluso anticristiano. En caso de conflicto entre los representantes de lo espiritual y los de lo temporal, estos laicos laicizados tomar\u00e1n casi autom\u00e1ticamente partido por lo temporal, estando bien claro para ellos que lo espiritual est\u00e1 equivocado por definici\u00f3n y que se sale casi siempre de su esfera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 alguien encuentre que mi retrato se parece bastante a una caricatura. Yo no lo creo as\u00ed. Subrayo s\u00f3lo los hechos para hacerlos resaltar mejor. El esp\u00edritu del laico laicizado no est\u00e1 tan extendido, pero no es una quimera, y me parece que no responde a lo que la Iglesia y el mundo esperan del laico cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que observar que, en esta especie antigua, se encontrar\u00edan representados, aproximadamente en cantidades iguales, los cat\u00f3licos de derechas y los cat\u00f3licos de izquierdas, por emplear expresiones excesivamente f\u00e1ciles. He conocido laicos laicizados entre los cat\u00f3licos de derechas, e incluso de extrema derecha, que desconfiaban de todo lo que es eclesi\u00e1stico, incluso eclesial. Ciertos cat\u00f3licos de izquierdas se les un\u00edan en esta desconfianza. \u00a1Por esto, y casi \u00fanicamente por esto, las dos categor\u00edas se mostraban fraternales!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un \u00abadulto\u00bb que huye de las responsabilidades<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La especie nueva de laicos laicizados es m\u00e1s alocada, pero quiz\u00e1 m\u00e1s simp\u00e1tica. Agrupa a los cat\u00f3licos que yo llamo, y que se proclaman a s\u00ed mismos, a veces muy alto, \u00abadultos, mayores y emancipados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1ado que el cat\u00f3lico de esta especie, rara vez es de \u00abderechas\u00bb, casi siempre de \u00abizquierdas\u00bb, y a menudo, de extrema izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No tiene miedo del rojo, sino todo lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tiene raz\u00f3n en querer ser adulto. Pero no puedo dejar de plantearme una pregunta. \u00bfEs tan adulto como cree? Tengo, por lo menos, dos motivos para dudar de ello: el primero es que, cuando se es verdaderamente adulto, no se experimenta la necesidad de gritarlo a los cuatro vientos. El estado adulto es algo bastante pesado de llevar para que se haga una demostraci\u00f3n ruidosa y constante. La reivindicaci\u00f3n del estado adulto caracteriza, por el contrario, al adolescente: \u00abBueno, pap\u00e1, \u00bfcu\u00e1ndo me dejar\u00e1s salir por la noche? Bueno, mam\u00e1, \u00bfcu\u00e1ndo me dejar\u00e1s usar tu l\u00e1piz de labios?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi segunda raz\u00f3n para dudar es que, si se propone al cristiano que se llame a s\u00ed mismo \u00abadulto, mayor y emancipado\u00bb, alguna de las actividades responsables que pertenecen por derecho al adulto, se escabulle a menudo, siempre con buenos pretextos. Sin embargo, el adulto es el hombre que sabe enfrentarse con las responsabilidades. Cu\u00e1ntos laicos reivindicativos, cr\u00edticos y prof\u00e9ticos, he conocido, que, en presencia de cualquier responsabilidad, se sal\u00edan por la tangente. Daban la impresi\u00f3n de rehusar la participaci\u00f3n activa en la vida de la Iglesia que no cesaban de reclamar, porque, a partir del d\u00eda en que participasen efectivamente, ya no podr\u00edan gozar de la dulce voluptuosidad de \u00abrezongar\u00bb, grata a todo hombre, pero m\u00e1s grata a\u00fan a la adolescencia, edad cr\u00edtica en todos los sentidos de la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un momento de mal humor y de humor negro, he definido al laicado \u00abadulto, mayor y emancipado\u00bb como el fiel que dice de su obispo lo malo que le sopla un religioso. Es injusto y un poco mal\u00e9volo: \u00bfes completamente falso?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este laico sedicente adulto est\u00e1 a menudo m\u00e1s cerca de lo que cree del monaguillo que ha crecido un poco demasiado aprisa para su sotanilla roja.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3. \u00abNI CARNE, NI PESCADO&#8230;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El \u00abbien-pensante\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo que hablar de las clases intermedias entre el laico clericalizado y el laico laicizado. Pienso primero en el \u00abbien-pensante\u00bb, sin esconder que la expresi\u00f3n no es ni nueva, ni original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista pastoral, es, si ustedes quieren, la gran masa de nuestras parroquias, y desde el punto de vista sociol\u00f3gico, son los feligreses que se asocian a los<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">medios generalmente mayoritarios de las parroquias de Francia, es decir, a las clases medias, y, desde ahora, sobre todo a las clases medias asalariadas, por oposici\u00f3n a las clases medias con ingresos variables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00abbien-pensante\u00bb tiene como caracter\u00edstica ser siempre de la misma opini\u00f3n de estos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abse\u00f1ores\u00bb eclesi\u00e1sticos, a condici\u00f3n, sin embargo, de que estos se\u00f1ores sean de su opini\u00f3n y no le \u00abcambien la religi\u00f3n\u00bb, ya que le horrorizan las novedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se deja apenas comprometer. Sin embargo, se deja llevar hasta cierto punto, pero teniendo cuidado de procurarse una salida de urgencia. Da a la Santa Iglesia de buen grado un poco de su dinero, menos de su tiempo, mucho menos de su coraz\u00f3n. Aunque tenga aspecto de estar en la Iglesia, est\u00e1 fuera de ella. No es ni un verdadero laico, que acepta sus responsabilidades en la Iglesia y en el mundo, ni siquiera un laico clericalizado como los que he presentado y cuyas deformaciones son incluso simp\u00e1ticas, porque a fin de cuentas provienen de una generosidad mal entendida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un \u00abbuen hombre\u00bb, honrado, decente, respetable, incoloro, inodoro e ins\u00edpido. Para \u00e9l, la religi\u00f3n parece haberse comportado como uno de esos desodorantes de los que hacen publicidad los peri\u00f3dicos americanos, para el uso de hombres o mujeres que buscan una buena boda. Se dir\u00eda que la Iglesia ha obrado como un factor que le ha quitado el poco de virilidad de que le hab\u00eda dotado la naturaleza y que no era ya gran cosa en el punto de partida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El mal-pensado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el extremo opuesto, he aqu\u00ed al laico mal pensado. Se cree tambi\u00e9n en el interior de la Iglesia, pero se le encuentra m\u00e1s bien en nuestros movimientos que en nuestras parroquias, o, si frecuenta estas \u00faltimas es, por as\u00ed decirlo, de pasada, con el fin de \u00abo\u00edr Misa all\u00ed\u00bb, de prisa, en el poco tiempo que le queda disponible, con la firme resoluci\u00f3n de no o\u00edr el serm\u00f3n que podr\u00eda haber en el curso de esta Misa (quiz\u00e1 no est\u00e9 siempre equivocado en endurecer, si no su coraz\u00f3n, al menos su o\u00eddo, pero es un asunto que por el momento no me concierne).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pertenece, por lo general, ya sea a una categor\u00eda minoritaria en la composici\u00f3n sociol\u00f3gica de la Iglesia, ya sea a una categor\u00eda mayoritaria, pero en este \u00faltimo caso, est\u00e1 m\u00e1s o menos rebelado contra su medio de origen. As\u00ed, por ejemplo, tales militantes obreros o tales universitarios, maestros sobre todo, o tales intelectuales, o aun tales j\u00f3venes, en los que la clase de edad reemplaza esta vez a la clase social. (Pero entonces hay algunas oportunidades de que este joven se convierta un d\u00eda en bien pensado, ya que del bien pensado al mal pensado la graduaci\u00f3n y la evoluci\u00f3n son a veces insensibles, y puede bastar con conservar ideas que podr\u00edan parecer \u00abmalpensantes\u00bb en el curso de su juventud, para convertirse, en la vejez, en un bien pensado.) El mal pensado puede ser activo, abnegado y generoso, pero su actitud general es de protesta y, para emplear una palabra de moda, de rebeli\u00f3n. Es, no en el sentido teol\u00f3gico, sino en el sentido etimol\u00f3gico de la palabra, un \u00abprotestante\u00bb, ya que no cesa de protestar. No est\u00e1 jam\u00e1s de acuerdo a priori, y s\u00f3lo lo est\u00e1 rara vez a posteriori, con el conjunto de los cristianos. Por instinto se opone a ellos y su no conformismo es a veces tan sistem\u00e1tico que se convierte en un conformismo invertido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bien pensado no participa plenamente en la vida de la Iglesia por resistencia pasiva. El mal pensado tampoco participa, pero por resistencia activa. Adem\u00e1s, habiendo le\u00eddo a Bloy y a Bernanos &#8211; excelentes lecturas, por otra parte, pero sin haberlas comprendido siempre bien y sobre todo sin colocarlas en el contexto de su tiempo -, se transforma bastante f\u00e1cilmente en profeta, un profeta menor que, a menudo, se contenta con repetir, fuera de lugar y bastante mal, lo que dijeron antes otros cristianos, profetas aut\u00e9nticos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El laico de capilla<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tercera categor\u00eda intermediaria: el laico de pleno ejercicio, pero de peque\u00f1a capilla. Este es m\u00e1s generoso que el bien pensado y menos espinoso que el mal pensado. En cuanto al resto, pertenece un poco a las dos categor\u00edas: al mal pensado, porque es activo y no conformista en relaci\u00f3n con los grandes conjuntos; al bien pensado, porque se muestra conformista con respecto a un grupo del que forma parte activa e integrante, y que confunde de buen grado con el conjunto de la Iglesia. Este grupo puede ser una familia espiritual, un movimiento de Acci\u00f3n cat\u00f3lica o cualquier otra organizaci\u00f3n. Lo que importa, a fin de cuentas, no es tanto la naturaleza, la extensi\u00f3n o la importancia del grupo, como la confusi\u00f3n establecida por el laico entre su grupo y la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con este \u00faltimo tipo, al cual no reprocho a fin de cuentas m\u00e1s que la limitaci\u00f3n de sus miras, se acaba la tipolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">DESCUBRIMIENTO DEL LAICO: SU MISI\u00d3N<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los retratos que acabo de trazar, a la manera de La Bruy\u00e8re, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el laico, el verdadero laico? A mi humilde entender, no se encuentra en ning\u00fan sitio, ya que es otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la medida en que cedi\u00e9semos a las desviaciones que acabo de analizar, no ser\u00edamos verdaderos laicos, sino caricaturas del aut\u00e9ntico laicado. \u00bfEntonces, d\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la \u00abturba multa\u00bb, en el todo articulado y vivo que forma el conjunto de los fieles que no son ni sacerdotes, ni religiosos, y que asumen en, para y por la Iglesia, sus funciones propias de laicos. El laicado no podr\u00eda compararse con una pir\u00e1mide que comprendiese en la cima a los Institutos seculares, un poco debajo a los movimientos y organizaciones de Acci\u00f3n cat\u00f3lica, y en la base, muy en la base, mezclados y a granel, lo que un cura que conozco llamaba \u00ablos restos de mi parroquia\u00bb cuando indicaba el orden de la procesi\u00f3n del Corpus Christi. El laicado es, en el seno de la Iglesia, una realidad org\u00e1nica y ordenada, con funciones y vocaciones diversas pero complementarias, seg\u00fan los carismas indicados<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">por San Pablo en la ep\u00edstola a los Corintios. Oponer estas funciones, estas vocaciones y estos carismas, o establecer entre ellos jerarqu\u00edas provisionales y siempre un poco artificiales, ser\u00eda desconocer la vitalidad y la originalidad del Esp\u00edritu Santo, que inspira al laicado como a toda la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s en concreto todav\u00eda, \u00bfd\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La enumeraci\u00f3n muy concreta y pr\u00e1ctica que voy a hacer de los lugares espirituales donde se puede y se debe encontrarle me dispensar\u00e1 quiz\u00e1 de una vuelta a las consideraciones te\u00f3ricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su parroquia, naturalmente, como conviene a su estado, para participar all\u00ed lo m\u00e1s activamente posible a la vida de la Iglesia, en el seno de una c\u00e9lula elemental. Pero no<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">necesariamente como sacrist\u00e1n o ayudante de Misa, ni siquiera como miembro del consejo curial, cuando este consejo existe aut\u00e9nticamente, lo que no ocurre quiz\u00e1 en todas las parroquias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00abmovimientos de Acci\u00f3n cat\u00f3lica\u00bb naturalmente, para colaborar all\u00ed en el apostolado de la jerarqu\u00eda. Pero, a riesgo de causar un poco de esc\u00e1ndalo entre algunos, precisar\u00e9 todav\u00eda: no necesariamente ni siempre, ya que la vida y la acci\u00f3n obligan a elegir. La adhesi\u00f3n a los organismos de Acci\u00f3n cat\u00f3lica, por generalizada que deba ser, corresponde a una vocaci\u00f3n personal, indicada por las atraccio-nes, las aptitudes y las posibilidades de cada uno. Para obrar como cristianos, para llevar a cabo su acci\u00f3n de cat\u00f3licos, no es necesario que todos los cristianos pertenezcan a movimientos de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, y no ser\u00e1n menos cristianos si su vocaci\u00f3n les mantiene fuera de los \u00abcuadros oficiales\u00bb. Puede incluso suceder, en ciertos casos, que las actividades de Acci\u00f3n cat\u00f3lica constituyan impedimentos a otras actividades m\u00e1s conformes con las posibilidades y las responsabilidades de tal o cual cristiano, por ejemplo, en actividades temporales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00abgrupos propiamente espirituales\u00bb y \u2014\u00bfpor qu\u00e9 no?\u2014 en los \u00abInstitutos seculares\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El laico necesita renovar y revigorizar constantemente su vida espiritual. Es, pues, normal que pertenezca a lo que se llama, a veces un poco desde\u00f1osamente, las organizaciones piadosas, o tambi\u00e9n a Institutos seculares, cuando \u00e9stos, plenamente laicos, no lo transformen en suced\u00e1neo religioso. Pero la elecci\u00f3n del grupo es asunto de vocaci\u00f3n personal. El laico cristiano puede tener una vida espiritual profunda sin pertenecer a un grupo organizado. Terceras-\u00d3rdenes franciscana, dominica, carmelita, oblata, benedictina, nada me obliga a escoger entre estos diferentes \u00abconservatorios\u00bb de vida espiritual, salvo las preferencias de mi raz\u00f3n y de mi coraz\u00f3n, es decir, mi vocaci\u00f3n. Y si no quiero escoger entre ellos, sino buscar otra cosa, tengo libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pienso que deber\u00eda encontr\u00e1rsele vivo y obrando como cristiano en su hogar, \u00aben el medio familiar\u00bb. Si yo declaraba antes que no era indispensable estar casado y ser padre de familia para ser laico, no me retracto en absoluto, pero me apresurar\u00e9 a a\u00f1adir que la experiencia del laico soltero tiene siempre algo de excepcional, cualquiera que sea la raz\u00f3n, y que el laico corriente, si no normal, es el hombre que funda una familia, con el fin de acrecentar, por el amor conyugal y paternal, el pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se le deber\u00e1 encontrar, obrando como cris-tiano, \u00aben el taller\u00bb, como San Jos\u00e9 y como Cristo adolescente. Por taller, entiendo el trabajo que hace volver el mundo a Dios y todas las dependencias y las consecuencias del tra-sid, ante las las formas de la acci\u00f3n profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su barrio, prolongaci\u00f3n de su familia e introducci\u00f3n a la vida de la ciudad. Es su funci\u00f3n estar all\u00ed y obrar all\u00ed como cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todas partes donde se forma o se construye la cultura humana, en todas partes donde se edifica la civilizaci\u00f3n; esto es obra propia del laico; no es que los sacerdotes o religiosos no puedan ellos tambi\u00e9n aportar su ayuda a la vida cultural del mundo y a la obra de civilizaci\u00f3n, sino que ellos no han escogido la vida sacerdotal o religiosa con este fin, como el misionero que parte hacia un pa\u00eds lejano no va para llevar \u00abla civilizaci\u00f3n\u00bb, sino para implantar la Iglesia visible de Cristo, hasta el momento en que la Iglesia local podr\u00e1 vivir con su vida propia. Cuando el laico, por el contrario, trabaja en la cultura humana y para la civilizaci\u00f3n que pasa, est\u00e1 en su sitio, en su lugar, en su funci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde buscar al laico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la ciudad, dominio de C\u00e9sar. C\u00e9sar, aunque designado por Dios y llevando, por la consagraci\u00f3n, la unci\u00f3n divina, es esencialmente laico, ya que encarna el poder temporal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">V\u00edctor Hugo hablaba de \u00abEstas dos mitades de Dios, el Papa y el Emperador\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta visi\u00f3n antit\u00e9tica, un poco simple, como todo lo de V\u00edctor Hugo, lleva, sin embargo, una parte de verdad. C\u00e9sar, si no es la mitad de Dios, es, sin embargo, porque tiene la responsabilidad del bien com\u00fan temporal, el s\u00edmbolo del laicado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El laico: Cristo y la Iglesia en lo temporal<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es ah\u00ed, en todos los dominios, donde se debe buscar al laico cristiano y a su tarea. Es all\u00ed donde debe obrar con la libertad de un bien como hijo de la Iglesia plenamente sumiso, que no espera de ella lo que no puede ni quiere dar, por ejemplo indicaciones precisas y detalladas acerca de su acci\u00f3n temporal, sino otra cosa de la que es esencialmente portadora: una luz y un calor, la luz y el calor de una llama sobrenatural, seg\u00fan la frase de san Juan de la Cruz, \u00abla llama de Amor viva\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misi\u00f3n del laico es la consagraci\u00f3n del mundo a Dios por Cristo y por la Iglesia, la presencia de la Iglesia y de Cristo en el mundo en lo cotidiano y en lo temporal, ya que este cotidiano esconde lo temporal, por una misteriosa y santa alquimia, crea lo eterno.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para ganar la atenci\u00f3n de un auditorio hay que despertarlo, y para despertarlo hay que hacer ruido. Voy a colocar esta exposici\u00f3n bajo un patrocinio inesperado, el de Bourdaloue, sacerdote, religioso y jesuita, un predicador del que sus contempor\u00e1neos dec\u00edan: \u00abS\u00e1lvese el que pueda; grita como un sordo.\u00bb Yo intentar\u00e9 gritar como un sordo y, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":58903,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[548,550],"tags":[2322],"class_list":["post-58902","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-foco","category-vocaciones","tag-60-aniversario-palabra-omnes","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58902","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58902"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58902\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}