{"id":5887,"date":"2021-01-13T10:19:32","date_gmt":"2021-01-13T09:19:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=5887"},"modified":"2021-04-13T14:39:41","modified_gmt":"2021-04-13T13:39:41","slug":"santo-domingo-de-guzman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/santo-domingo-de-guzman\/","title":{"rendered":"Sacerdotes santos: Santo Domingo de Guzm\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>Santo Domingo de Guzm\u00e1n es uno de los grandes sacerdotes santos de la Edad Media. Naci\u00f3 hacia el a\u00f1o 1172 en Caleruega (Burgos). A los catorce a\u00f1os march\u00f3 a estudiar Artes liberales y Sagrada Escritura en la universidad de Palencia. All\u00ed manifest\u00f3 su caridad hacia los pobres, pues durante un periodo de terrible carest\u00eda, vendi\u00f3 sus libros para dar el dinero obtenido a los pobres. Esto supon\u00eda desprenderse de valiosos c\u00f3dices, reunidos con mucho trabajo durante a\u00f1os de estudio fatigoso, renunciando a un patrimonio que ser\u00eda casi imposible reconstruir despu\u00e9s.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sus inicios en el sacerdocio<\/h4>\n\n\n\n<p>Fue ordenado sacerdote a los 25 a\u00f1os, formando parte del cap\u00edtulo de can\u00f3nigos regulares de la catedral de Osma (Soria). En 1203 acompa\u00f1\u00f3 a su obispo, Diego de Acebes, en una misi\u00f3n delicada, pues se trataba de concertar el matrimonio del hijo del rey Alfonso VIII de Castilla con una princesa danesa. Al regreso de Dinamarca, en 1206, encuentran en la ciudad francesa de Montpellier a los legados pontificios, Pedro de Castelnau y Ra\u00fal de Fontroide, enviados por el Papa para reprimir la herej\u00eda de los c\u00e1taros o albigenses, y los convencen de que para que su predicaci\u00f3n resulte eficaz, tienen que dar ejemplo de pobreza evang\u00e9lica y renunciar al lujo ostentoso de que hac\u00edan gala. El obispo y Domingo se quedaron en el sur de Francia para predicar contra dicha herej\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La Orden de Predicadores<\/h4>\n\n\n\n<p>El obispo Diego volvi\u00f3 pronto a su di\u00f3cesis para reclutar nuevos predicadores y muri\u00f3 all\u00ed en 1207, por lo que Domingo tuvo que continuar \u00e9l solo la tarea de predicaci\u00f3n, pero poco despu\u00e9s se le agreg\u00f3 un grupo de sacerdotes, atra\u00eddos por su ideal evang\u00e9lico. En 1215 fund\u00f3 su primera casa religiosa en Toulouse con sus dos primeros disc\u00edpulos, que se unieron a \u00e9l mediante la profesi\u00f3n religiosa para constituir una comunidad. El mismo a\u00f1o el obispo de la di\u00f3cesis, Folco, la aprob\u00f3 oficialmente, lo que representa el origen de la Orden de Predicadores. El paso sucesivo fue la obtenci\u00f3n de la aprobaci\u00f3n pontificia, pues en esa \u00e9poca los \u00fanicos predicadores institucionalizados eran los obispos. Con este fin acompa\u00f1\u00f3 al obispo Folco a Roma para el Concilio Lateranense IV (1215), y all\u00ed conoci\u00f3 al Papa Inocencio III, quien lo anim\u00f3 a poner en pr\u00e1ctica su programa de vida religiosa y de pastoral. En 1216 volvi\u00f3 a Roma, donde el Papa Honorio III aprob\u00f3 definitivamente la nueva Orden de Predicadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1218 se fundaron los dos principales conventos de la Orden, el de Par\u00eds y el de Bolonia, pues estas dos ciudades eran los principales centros de la cultura de la \u00e9poca. El Cap\u00edtulo general de 1220 confirm\u00f3 la elecci\u00f3n de Domingo como Superior general, que en los dominicos es llamado \u201cMaestro de la Orden\u201d, cargo que desempe\u00f1\u00f3 hasta pocos meses antes de su muerte. El \u00faltimo a\u00f1o de su vida lo dedic\u00f3, por encargo del Papa a organizar dos conventos en Roma, un para monjas, San Sixto, y otro para frailes, Santa Sabina, que luego fue la casa generalicia de la Orden.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Muerte y legado espiritual<\/h4>\n\n\n\n<p>Muri\u00f3 el 6 de agosto de 1221 en Bolonia. Poco antes de morir dijo a sus hijos espirituales:&nbsp;<em>\u201cNo llor\u00e9is; os ser\u00e9 m\u00e1s \u00fatil y dar\u00e9 m\u00e1s fruto para vosotros despu\u00e9s de mi muerte, que con todo lo que hecho en mi vida\u201d.<\/em>&nbsp;Fue canonizado por Gregorio IX en 1234. Sus contempor\u00e1neos presentan a santo Domingo como un hombre de profunda oraci\u00f3n, con una frase que se ha hecho cl\u00e1sica:&nbsp;<em>\u201cS\u00f3lo hablaba con Dios o de Dios\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No se ha conservado ninguna obra suya. De su correspondencia, que debi\u00f3 de ser numerosa, s\u00f3lo ha llegado hasta nosotros una carta en lat\u00edn a las monjas dominicas de Madrid.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La espiritualidad personal de santo Domingo se transmite mediante su carisma fundacional a la Orden de los Predicadores. Como escribe George Bernanos:&nbsp;<em>\u201cSi pudi\u00e9semos elevar una mirada \u00fanica y pura sobre las obras de Dios, esta Orden nos aparecer\u00eda como la caridad misma de santo Domingo, realizada en el espacio y en el tiempo, como si su oraci\u00f3n se hubiera hecho visible\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">El af\u00e1n por la salvaci\u00f3n de las almas<\/h4>\n\n\n\n<p>Esta espiritualidad se caracteriza por el fin com\u00fan, que consiste en el af\u00e1n por la salvaci\u00f3n de las almas. Para ello se precisa un fin espec\u00edfico, la predicaci\u00f3n, subordinado al anterior. El predicador da a los dem\u00e1s el tesoro que ha acumulado en la contemplaci\u00f3n. \u00c9sta es la diferencia fundamental entre la Orden de los Predicadores y las anteriores \u00d3rdenes mon\u00e1sticas, que \u201chablaban a Dios\u201d y a menudo \u201cde Dios\u201d, pero no ten\u00edan una orientaci\u00f3n directamente apost\u00f3lica, sino que su fin espec\u00edfico era la vida contemplativa. En cambio, en la Orden de Predicadores el fin apost\u00f3lico est\u00e1 situado al mismo nivel que el fin contemplativo. M\u00e1s tarde santo Tom\u00e1s de Aquino sintetizar\u00e1 este hecho con la frase:&nbsp;<em>Contemplata aliis tradere<\/em>, entregar a los dem\u00e1s el fruto de la propia contemplaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el fin com\u00fan de la Orden de Predicadores es la salvaci\u00f3n de las almas y su fin espec\u00edfico es la predicaci\u00f3n, el medio indispensable para alcanzar ambos fines es el estudio asiduo de las Ciencias Sagradas, lo cual sustitu\u00eda al trabajo manual de los monjes en las \u00d3rdenes anteriores a la de santo Domingo. El estudio constituye la pasi\u00f3n dominante de esta Orden. La liturgia define al santo como&nbsp;<em>Doctor Veritatis<\/em>,<em>&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>Veritas<\/em>&nbsp;es el lema de la Orden de Predicadores.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santo Domingo de Guzm\u00e1n es uno de los grandes sacerdotes santos de la Edad Media. Naci\u00f3 hacia el a\u00f1o 1172 en Caleruega (Burgos). 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