{"id":57909,"date":"2026-02-02T06:00:00","date_gmt":"2026-02-02T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=57909"},"modified":"2026-01-29T16:56:29","modified_gmt":"2026-01-29T15:56:29","slug":"la-paz-desarmante-y-la-fidelidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/la-paz-desarmante-y-la-fidelidad\/","title":{"rendered":"La paz \u201cdesarmante\u201d y la fidelidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre sus ense\u00f1anzas de las \u00faltimas semanas, en la estela del Jubileo de la Esperanza, nos centramos en su mensaje para la 59\u00aa Jornada Mundial de la paz, que marca el comienzo del a\u00f1o 2026, y su carta apost\u00f3lica <em>Una fidelidad que genera futuro<\/em>, con motivo del 60\u00ba aniversario de los decretos conciliares <em>Optatam totius<\/em> y <em>Presbyterorum ordinis<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La revoluci\u00f3n de una paz desarmante<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mensaje de Le\u00f3n XIV para la Jornada Mundial de la paz (1-I-2026) se titula: <em>La paz est\u00e9 con todos ustedes: hacia una paz \u2018desarmada y desarmante\u2019<\/em>. Se trata de un eco, directo y ampliado, de las primeras palabras que pronunci\u00f3 al salir al balc\u00f3n de la bas\u00edlica de San Pedro en el Vaticano (8-V-2025).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paz que trae Cristo resucitado \u2013observa en la introducci\u00f3n\u2013 no es un mero deseo, sino que \u201c<em>realiza un cambio definitivo en quien la recibe y, de ese modo, en toda la realidad<\/em>\u201d (cfr. Ef 2, 14). La misi\u00f3n cristiana, que comporta la paz con su aspecto luminoso respecto a las tinieblas y oscuridades de los conflictos, sigue adelante. Con el anuncio de los sucesores de los ap\u00f3stoles y el impulso de tantos disc\u00edpulos de Cristo, es \u201c<em>la m\u00e1s silenciosa revoluci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una \u201clucha\u201d desarmada<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo trae <em>\u201cuna paz desarmada\u201d <\/em>porque, frente a los conflictos y a la violencia, \u00c9l trae un camino distinto. <em>\u201cEnvaina tu espada\u201d<\/em>, le dice a Pedro (Jn 18, 11; cfr. Mt 26, 52).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<em>La paz de Jes\u00fas resucitado es desarmada <\/em>\u2013afirma el Papa\u2013,<em> porque desarmada fue su lucha, dentro de circunstancias hist\u00f3ricas, pol\u00edticas y sociales precisas. Los cristianos, juntos, deben hacerse prof\u00e9ticamente testigos de esta novedad, recordando las tragedias de las que tantas veces se han hecho c\u00f3mplices<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas propone, en cambio, el camino \u2013el protocolo, lo llamaba el Papa Francisco\u2013 de la misericordia (cfr. Mt 25, 31-46).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parad\u00f3jicamente, hoy, \u201c<em>en la relaci\u00f3n entre ciudadanos y gobernantes se llega a considerar una culpa el hecho de que no se nos prepare lo suficiente para la guerra, para reaccionar a los ataques, para responder a las agresiones<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esto es como la punta del iceberg de un problema m\u00e1s profundo y extendido a nivel mundial: la extendida <em>l<\/em>\u00f3gica justificativa del miedo y del dominio. \u201c<em>En efecto, la fuerza disuasiva del poder y, en particular, de la disuasi\u00f3n nuclear, encarnan la irracionalidad de una relaci\u00f3n entre pueblos basada no en el derecho, la justicia y la confianza, sino en el miedo y en el dominio de la fuerza<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Que la \u00e9tica prevalezca sobre los intereses econ\u00f3micos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata, dice Le\u00f3n XIV, de negar los peligros que se ciernen sobre nosotros a causa del dominio de otros. Se trata, primero, del coste del rearme, con los intereses econ\u00f3micos y financieros que comporta. Y, en segundo lugar, y m\u00e1s al fondo, de un gran problema cultural que afecta a las pol\u00edticas educativas. Se deja as\u00ed de lado el camino de la escucha, del encuentro y del di\u00e1logo, como aconsej\u00f3 el Concilio Vaticano II (cfr. <em>Gaudium et spes<\/em>, 80).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed que se vuelva necesario, de un lado, \u201c<em>denunciar las enormes concentraciones de intereses econ\u00f3micos y financieros privados que van empujando a los estados en esta direcci\u00f3n<\/em>\u201d. Y, al mismo tiempo, fomentar \u201c<em>el despertar de las conciencias y del pensamiento cr\u00edtico<\/em>\u201d (cfr. <em>Fratelli tutti<\/em>, 4). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa pide que unamos esfuerzos \u201c<em>para contribuir rec\u00edprocamente a una paz desarmante, una paz que nace de la apertura y de la humildad evang\u00e9lica<\/em>\u201d. Y todo ello, atenci\u00f3n, no solo como respuesta \u00e9tica, sino tambi\u00e9n con atenci\u00f3n a la fe cristiana, que promueve la unidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Promover la confianza rec\u00edproca<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De entrada, en la perspectiva cristiana <em>la bondad es desarmante.<\/em> \u201c<em>Quiz\u00e1s por eso Dios se hizo ni\u00f1o<\/em>\u201d. Dios quiso asumir nuestra fragilidad; mientras que nosotros, como se\u00f1alaba el Papa Francisco, <em>\u201ctendemos con frecuencia a negar los l\u00edmites y a evadir a las personas fr\u00e1giles y heridas, que tienen el poder de cuestionar la direcci\u00f3n que hemos tomado, como individuos y como comunidad\u201d <\/em>(Francisco, <em>Carta al director del \u201cCorriere della Sera\u201d,<\/em> 14-III-2025).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su carta magna del pensamiento cristiano sobre la paz (la enc\u00edclica <em>Pacem in terris,<\/em> de 1963), san Juan XXIII introdujo la propuesta de un \u201cdesarme integral\u201d, sobre la base de \u201c<em>una renovaci\u00f3n del coraz\u00f3n y de la inteligencia\u201d<\/em>. Para ello, confirma ahora Le\u00f3n XIV, la l\u00f3gica del miedo y de la guerra debe sustituirse por la confianza rec\u00edprocaentre los pueblos y naciones; sin ceder a la tendencia a <em>\u201ctransformar incluso los pensamientos y las palabras en armas\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las religiones, plantea el Papa Le\u00f3n XIV, deben ayudar a dar este paso y no al contrario: sustituir la fe por el combate pol\u00edtico hasta \u2013denuncia de modo clarividente\u2013 \u201c<em>bendecir el nacionalismo y justificar religiosamente la violencia y la lucha armada<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, y se dirige ante todo a los creyentes, propone: <em>\u201cjunto con la acci\u00f3n, es cada vez m\u00e1s necesario cultivar la oraci\u00f3n, la espiritualidad, el di\u00e1logo ecum\u00e9nico e interreligioso como v\u00edas de paz y lenguajes del encuentro entre tradiciones y culturas\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esto tiene una traducci\u00f3n educativa: que cada comunidad cristiana se convierta en una casa de paz y una escuela de la paz, <em>\u201cdonde aprendamos a desactivar la hostilidad mediante el di\u00e1logo, donde se practique la justicia y se preserve el perd\u00f3n\u201d;<\/em> \u201c<em>hoy m\u00e1s que nunca, en efecto, es necesario mostrar que la paz no es una utop\u00eda, mediante una creatividad pastoral atenta y generativa<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claramente, a\u00f1ade el sucesor de Pedro, esto corresponde de modo especial a los pol\u00edticos: \u201c<em>Es el camino desarmante de la diplomacia, de la mediaci\u00f3n, del derecho internacional, tristemente desmentido por las cada vez m\u00e1s frecuentes violaciones de<\/em> <em>acuerdos alcanzados con gran esfuerzo, en un contexto que requerir\u00eda no la deslegitimaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien el reforzamiento de las instituciones supranacionales<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Desarmar el coraz\u00f3n, la mente y la vida<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En continuidad con sus predecesores, Le\u00f3n XIV denuncia el af\u00e1n de dominar y de avanzar sin l\u00edmites, a base de sembrar la desesperanza y suscitar la desconfianza, incluso disfrazada detr\u00e1s de la defensa de algunos valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<em>A esta estrategia<\/em> \u2013propone como fruto del Jubileo de la Esperanza\u2013 <em>hay que oponer el desarrollo de sociedades civiles conscientes, de formas de asociacionismo responsable, de experiencias de participaci\u00f3n no violenta, de pr\u00e1cticas de justicia reparadora a peque\u00f1a y gran escala<\/em>\u201d. Todo ello, basado tanto en razones antropol\u00f3gicas como teol\u00f3gicas, en el horizonte de la fraternidad humana (cfr. Le\u00f3n XIII, <em>Rerum novarum<\/em>, 35).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto, concluye el Papa, requiere, ante todo para los creyentes, \u201c<em>redescubrirse peregrinos y comenzar en s\u00ed mismos ese desarme del coraz\u00f3n, de la mente y de la vida al que Dios no tardar\u00e1 en responde<\/em>r \u2013con el don de la paz\u2013 <em>cumpliendo sus promesas<\/em>\u201d (cfr. Is 2, 4-5).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fidelidad sacerdotal fecunda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carta apost\u00f3lica <em>Una fidelidad que genera futuro<\/em>, firmada por Le\u00f3n XIV el 8 de diciembre de 2025, fue publicada a finales de diciembre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El t\u00edtulo contiene ya la propuesta dirigida a los sacerdotes y especificada al comienzo: \u201c<em>Perseverar en la misi\u00f3n apost\u00f3lica nos ofrece la posibilidad de interrogarnos sobre el futuro del ministerio y de ayudar a otros a percibir la alegr\u00eda de la vocaci\u00f3n presbiteral<\/em>\u201d (n. 1). La \u201cfidelidad fecunda\u201d es un don que se entiende y se recibe en el marco de la Iglesia y su misi\u00f3n. Al mismo tiempo, el ministerio sacerdotal tiene un papel importante en la anhelada renovaci\u00f3n de la Iglesia (cfr. <em>Optatam totius,<\/em> Proemio).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed la invitaci\u00f3n de Le\u00f3n XIV a releer los decretos conciliares <em>Optatam totius<\/em> y <em>Presbyterorum ordinis,<\/em> donde se deseaba reafirmar la identidad sacerdotal y, a la vez, abrir el ministerio a nuevas perspectivas de profundizaci\u00f3n doctrinal. Una relectura que debe ser iluminada por el hecho de que, tras el Concilio, \u201c<em>la Iglesia ha sido conducida por el Esp\u00edritu Santo a desarrollar la doctrina del Concilio sobre su naturaleza comunional seg\u00fan la forma sinodal y misionera<\/em>\u201d (n. 4).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mantener vivo el don de Dios y cuidar la fraternidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante fen\u00f3menos dolorosos, como los abusos o los abandonos del ministerio por parte de algunos sacerdotes, el Papa subraya la necesidad de una respuesta generosa al don recibido (cfr. 2 Tm 1, 6). La base debe ser el \u201cseguimiento de Cristo<em>\u201d<\/em>, con el apoyo de la formaci\u00f3n integral y continua. En esta formaci\u00f3n destaca, desde la etapa del seminario, el aspecto \u201cafectivo\u201d(aprender a amar como Jes\u00fas), la madurez humana y la solidez espiritual. \u201c<em>Comuni\u00f3n, sinodalidad y misi\u00f3n no pueden realizarse, en efecto, si en el coraz\u00f3n de los sacerdotes la tentaci\u00f3n de la autorreferencialidad no cede el paso a la l\u00f3gica de la escucha y del servicio<\/em>\u201d (n. 13). As\u00ed ser\u00e1n eficaces en su \u201cservicio\u201d a Dios y al pueblo encomendado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de la \u201cfraternidad\u201d fundamental que surge en los cristianos a ra\u00edz del Bautismo, hay en los sacerdotes, por el sacramento del orden, un v\u00ednculo fraternal particular, que es don y tarea. As\u00ed lo expresa el Concilio: <em>\u201cCada uno est\u00e1 unido con los dem\u00e1s miembros de este presbiterio por v\u00ednculos especiales de caridad apost\u00f3lica, de ministerio y de fraternidad\u201d<\/em> (<em>Presbyterorum ordinis<\/em> 8).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice el Papa que esto significa, en primer lugar, por parte de cada uno, \u201c<em>superar la tentaci\u00f3n del individualismo<\/em>\u201d (n. 15) y una llamada a la fraternidad, cuyas ra\u00edces est\u00e1n en la unidad en torno al obispo. Institucionalmente hay que promover la equiparaci\u00f3n econ\u00f3mica, la previsi\u00f3n para la enfermedad y la vejez, el cuidado rec\u00edproco, y tambi\u00e9n \u201c<em>formas posibles de vida en com\u00fan<\/em>\u201d, que favorezcan el cultivo de la vida espiritual e intelectual, evitando los posibles peligros de la soledad (cfr. <em>Presbyterorum ordinis <\/em>8).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sacerdocio y sinodalidad para la misi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anima a los sacerdotes a participar en los procesos sinodales en marcha, remitiendo al <em>Documento final<\/em> del s\u00ednodo sobre la sinodalidad: \u201c<em>Parece fundamental que, en todas las Iglesias particulares, se emprendan iniciativas adecuadas para que los presb\u00edteros puedan familiarizarse con las directrices de este Documento y experimentar la fecundidad de un estilo sinodal de Iglesia<\/em>\u201d (n. 21 de la carta).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a los sacerdotes, esto debe manifestarse en su esp\u00edritu de servicio y cercan\u00eda, acogida y escucha. Han de rechazar un \u201c<em>liderazgo exclusivo<\/em>\u201d, escogiendo en cambio el camino de la colegialidad y de la cooperaci\u00f3n con los dem\u00e1s ministros ordenados y todo el Pueblo de Dios. Es necesario \u2013se\u00f1ala\u2013 evitar la identificaci\u00f3n entre la potestad sacramental y el poder, lo que llevar\u00eda a poner al sacerdote por encima de los dem\u00e1s (cfr. <em>Evangelii gaudium<\/em>, 104).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo que respecta a la misi\u00f3n: \u201c<em>La identidad de los presb\u00edteros se constituye en torno a su&nbsp;\u2018ser para\u2019&nbsp;y es inseparable de su misi\u00f3n<\/em>\u201d (n. 23 de la carta).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa pone en guardia a los sacerdotes frente a <em>dos tentaciones:<\/em> el activismo (dar prioridad a lo que se hace sobre lo que se es) y el quietismo (vinculado a la pereza y al derrotismo). Se\u00f1ala la caridad pastoral como principio unificador de la vida sacerdotal (cfr. <em>Pastores dabo vobis,<\/em> 23). As\u00ed \u201c<em>cada sacerdote puede encontrar el equilibrio en la vida cotidiana y saber discernir lo que es beneficioso y lo que es&nbsp;proprium&nbsp;del ministerio, seg\u00fan las indicaciones de la Iglesia<\/em>\u201d (n. 24).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n de este modo podr\u00e1 encontrar la armon\u00eda entre contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n, y la sabidur\u00eda de desaparecer cuando y como convenga, en medio de una cultura que exalta la exposici\u00f3n medi\u00e1tica. Podr\u00e1 promover la unidad con Dios y la fraternidad y el compromiso de las personas en el servicio de las actividades culturales, sociales y pol\u00edticas, tal como propone el Documento final del s\u00ednodo (cfr. nn. 20, 50, 59 y 117).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con referencia al \u201cfuturo\u201d y ante la escasez de las vocaciones, Le\u00f3n XIV propone la oraci\u00f3n y la revisi\u00f3n de la praxis pastoral, de modo que se renueven tanto el cuidado de las vocaciones existentes como la llamada en los contextos juvenil y familiar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre sus ense\u00f1anzas de las \u00faltimas semanas, en la estela del Jubileo de la Esperanza, nos centramos en su mensaje para la 59\u00aa Jornada Mundial de la paz, que marca el comienzo del a\u00f1o 2026, y su carta apost\u00f3lica Una fidelidad que genera futuro, con motivo del 60\u00ba aniversario de los decretos conciliares Optatam totius [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":57913,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[59,537],"tags":[1392,2319,30],"class_list":["post-57909","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-gaza","tag-papa-leon-xiv","tag-paz","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57909","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57909"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57909\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57909"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57909"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57909"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}