{"id":5475,"date":"2020-11-11T13:21:16","date_gmt":"2020-11-11T12:21:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=5475"},"modified":"2022-09-14T09:56:50","modified_gmt":"2022-09-14T08:56:50","slug":"fallecimiento-luis-de-moya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/fallecimiento-luis-de-moya\/","title":{"rendered":"El sacerdote que disfrutaba de la vida sobre ruedas"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El sacerdote Luis de Moya falleci\u00f3 el lunes 9 de noviembre en Pamplona. \u201cDon Luis\u201d, como se le conoc\u00eda familiarmente, hab\u00eda sufrido un grave accidente en 1991 por el que qued\u00f3 tetrapl\u00e9jico. Con sus limitaciones f\u00edsicas multiplic\u00f3 su labor pastoral y, sobre todo, hizo vida esa respuesta a correo \u00abvale la pena exprimirse hasta el final\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas personas han sentido como propia la marcha al cielo del sacerdote del Opus Dei,  <strong>Luis de Moya<\/strong>, conocido en todo el mundo por el testimonio que recog\u00eda en su libro <em>Sobre la marcha<\/em>, donde relata sus experiencias y reflexiones a ra\u00edz de su accidente: de ese libro se han publicado al menos seis ediciones y se ha traducido a varios idiomas. De entre quienes le despiden, con pena pero con la seguridad de que est\u00e1 en el cielo, sobresalen aquellos que han convivido con \u00e9l, especialmente a partir de 1991 y en los \u00faltimos momentos: su familia, el rector y los residentes del Colegio Mayor Aralar, donde viv\u00eda, amigos\u2026 todos recuerdan de Don Luis <strong>su alegr\u00eda, su trabajada paciencia y el ejemplo<\/strong> que daba, a\u00fan estando inconsciente en sus \u00faltimos momentos.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, cuando fue ingresado en la Cl\u00ednica Universitaria de Navarra; a\u00fan inconsciente, su ejemplo conmov\u00eda a muchas personas, especialmente m\u00e9dicos y personal de enfermer\u00eda, una de estas enfermeras que le atendi\u00f3 en los \u00faltimos momentos describi\u00f3 esos d\u00edas como <em>\u201cun oasis en medio de lo que he sufrido este a\u00f1o por la pandemia\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Alegr\u00eda en las cosas peque\u00f1as<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Mora,<\/strong> es uno de los estudiantes que formaba parte del equipo de 6 personas que, junto a, cuidaba de Don Luis en estos \u00faltimos a\u00f1os. Revista Palabra ha podido conversar con este residente de Aralar que despide estos d\u00edas a Don Luis del que subraya su manera de disfrutar con las cosas peque\u00f1as. <strong><em>\u201cUn disfrut\u00f3n de la vida\u201d<\/em><\/strong> as\u00ed lo describe.<em> \u201cLo que mas nos admiraba a los que est\u00e1bamos con \u00e9l, era que, a pesar de sus limitaciones se disfrutaba con peque\u00f1as alegr\u00edas, por ejemplo, tomar el sol, cuando ganaba el Real Madrid, o comer las cosas que le gustaban como las setas, el salm\u00f3n<\/em>\u00ab. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este costarricense recuerda una peque\u00f1a an\u00e9cdota relacionada con esta afici\u00f3n: <em>\u201cLe gustaba mucho la cocina y ver programas de cocina. Un d\u00eda, le estaba dando yo de comer, algo muy normal, una sopa o unas lentejas y el cocinero de la tele sac\u00f3 un salm\u00f3n buen\u00edsimo en pantalla y su reacci\u00f3n fue de un ligero sobresalto diciendo \u00a1Uy!\u00a1Qu\u00e9 bueno!\u201d.<\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Guino-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5477\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apasionado del f\u00fatbol, Luis de Moya era un madridista ac\u00e9rrimo, por lo que disfrutaba mucho viendo al Real Madrid, pero no s\u00f3lo su equipo, alguna vez ve\u00eda partidos de otras temporadas o de otros equipos para ver jugadas y goles aunque fuera \u00abinsignificante\u00bb o incluso contrario a sus colores futboleros.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una familia que le cuida<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras el accidente que lo dej\u00f3 pr\u00e1cticamente inm\u00f3vil surgi\u00f3 la duda de si se podr\u00eda cuidarlo en el propio hogar, fue el<strong> Beato \u00c1lvaro del Portillo<\/strong>, prelado del Opus Dei en esas fechas, qui\u00e9n tras consultar a los m\u00e9dicos, una vez obtenida la respuesta afirmativa, <strong>decidi\u00f3 que Don Luis siguiera viviendo y cuidado en su casa,<\/strong> aunque se tuvieran que hacer reformas y acondicionamientos. <strong>Mariano Amores,<\/strong> sacerdote, coincidi\u00f3 en esos primeros a\u00f1os de adaptaci\u00f3n personal y log\u00edstica, con Don Luis, y recuerda c\u00f3mo se consigui\u00f3 una furgoneta adaptada con la que pudo ir a ver a su madre, que estaba por entonces ya muy enferma: <em>\u201cun viaje cansado, tuvo que ir a Madrid en avi\u00f3n y desde all\u00ed, ya con la furgoneta nueva, a Granada, con muchas paradas porque hab\u00eda que cambiarle de postura frecuentemente<\/em>\u201d, para evitar las llagas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuidados de Don Luis no eran sencillos y hab\u00eda que ir aprendiendo a hacerlos; algo en lo que el sacerdote colaboraba con mucha paciencia, puesto que el grupo de cuidadores, excepto Juan Carlos, su enfermero, cambiaba cada tiempo, ya que el paso por el Colegio Mayor es temporal. Quienes le han cuidado este tiempo recuerdan peque\u00f1os gestos del sacerdote como el de arrancar con un comentario o un chiste una sonrisa a alguno que estaba m\u00e1s serio o hacer m\u00e1s sencillo el aprendizaje de los protocolos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"5478\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/don-Luis-de-moya_tertulia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5478\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" data-id=\"5479\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/don-Luis-de-moya_tertulia2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5479\"\/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una ocasi\u00f3n, uno de estos estudiantes estaba algo reticente por su inexperiencia y Don Luis le pidi\u00f3 que fuera el encargado de prepararle aquel d\u00eda, aunque eso significara llegar m\u00e1s tarde a la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana, o tener que comenzar varias veces\u2026<em> \u201cImpresionaba\u201d<\/em> contin\u00faa Jose Mar\u00eda,<em> \u201csu entrega y obediencia, porque al final es una entrega de la intimidad, cuando te lo tienen que hacer todo: vestirte, asearte\u2026\u201d. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Para el sacerdote supon\u00eda un esfuerzo<\/strong> y para quienes le cuidaban, una prueba de madurez: <em>\u201cPienso\u201d<\/em> contin\u00faa Jose Mar\u00eda.<em> \u201cque parte de la vocaci\u00f3n que Dios le ped\u00eda en su situaci\u00f3n era la de ayudar a pulir el car\u00e1cter de quienes le cuid\u00e1bamos\u201d<\/em>. De hecho, Don Luis era un hombre parco de palabras, directo <em>\u201ccuando ten\u00eda que corregir o decir algo, lo dec\u00eda muy claramente y sin enfados, si hac\u00edas algo mal lo sab\u00edas, porque te lo indicaba, sin ser agrio\u201d\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sacerdote sobre ruedas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los d\u00edas, hasta el pasado 27 de octubre, en que fue internado en la Cl\u00ednica Universidad de Navarra, concelebr\u00f3 con otro sacerdote la Santa Misa. <em>\u201cNo le gustaba hacer alarde de piedad\u201d<\/em> destaca <strong>Miguel \u00c1ngel Marco<\/strong>, director del Colegio Mayor Aralar, algo que tambi\u00e9n destacan sus compa\u00f1eros sacerdotes y los residentes del Colegio Mayor. Se preparaba previamente en el oratorio con un largo rato de oraci\u00f3n, Jos\u00e9 Mar\u00eda Mora recuerda que impresionaba especialmente e<em>l \u201cprofundo y largo silencio que hac\u00eda en el memento. Se ve\u00eda que estaba encomendando realmente a las personas que ten\u00eda en la mente, y que eran muchas<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su<strong> labor pastoral tuvo un cauce privilegiado en <a href=\"http:\/\/fluvium.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Fluvium<\/a><\/strong> a trav\u00e9s de la cual, formaba y daba recursos de fe a miles de personas. Recib\u00eda cientos de correos electr\u00f3nicos que le ped\u00edan que rezase por intenciones, o le contaban temas que concern\u00edan a su vida\u2026. Y \u00e9l les contestaba personalmente gracias a un dispositivo electr\u00f3nico. Alguna vez tuvo que pedir ayuda para escribir por un fallo en el dispositivo o porque, <em>\u201cen el \u00faltimo a\u00f1o debido a una \u00falcera corneal en el ojo izquierdo fue perdiendo la vista de ese ojo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/don-luis-moya-beatificacion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5480\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Rosario era su arma poderosa; rezaba las cuatro partes cada d\u00eda, y con frecuencia miraba a la Virgen de Guadalupe de su habitaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Exprimirse hasta el final&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jose Mar\u00eda Mora recuerda que uno de esos correos que tuvieron que ayudarle a responder era de un chico joven que le ped\u00eda oraciones porque estaba a punto de dar un importante paso en su vida. Don Luis le respondi\u00f3 <em>\u201ccon mucho respeto y \u00e1nimo y le dijo que val\u00eda la pena exprimirse hasta la \u00faltima gota en cada momento de su vida. Recuerdo ahora ese mail y veo que es justo lo que ha hecho hasta su muerte\u201d<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo similar recuerda Mariano Amores cuando se\u00f1ala<em> \u201csi pudiera resumir en algo su vida me quedo con su respuesta hecha vida a una entrevista que le hicieron, en la que la periodista le&nbsp;&nbsp;recordaba esa frase que sale en el libro Sobre la marcha &#8211; Me siento como un millonario que ha perdido s\u00f3lo 1.000 pesetas.  Don Luis respondi\u00f3 algo como s\u00ed, pero que quede claro, de esas 1000 pesetas hay que olvidarse. Eso fue su vida: se olvid\u00f3 de lo que perdi\u00f3, de esas mil pesetas, y vivi\u00f3 para adelante\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sacerdote Luis de Moya falleci\u00f3 el lunes 9 de noviembre en Pamplona. \u201cDon Luis\u201d, como se le conoc\u00eda familiarmente, hab\u00eda sufrido un grave accidente en 1991 por el que qued\u00f3 tetrapl\u00e9jico. 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