{"id":52986,"date":"2025-11-13T06:00:00","date_gmt":"2025-11-13T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=52986"},"modified":"2025-10-01T12:22:40","modified_gmt":"2025-10-01T10:22:40","slug":"lecturas-de-el-domingo-xxxiii-del-tiempo-ordinario-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-de-el-domingo-xxxiii-del-tiempo-ordinario-c\/","title":{"rendered":"Las pruebas de cada d\u00eda. Domingo XXXIII del tiempo ordinario (C)"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que el profeta Malaqu\u00edas describe de forma resumida en la primera lectura de hoy, Nuestro Se\u00f1or lo expone con mayor detalle en el Evangelio. El profeta anuncia un<em> \u201cd\u00eda\u201d<\/em> <em>\u201cen el que todos los orgullosos y malhechores ser\u00e1n como paja; los consumir\u00e1 el d\u00eda que est\u00e1 llegando, dice el Se\u00f1or del universo, y no les dejar\u00e1 ni copa ni ra\u00edz\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es la destrucci\u00f3n total de todo mal y de todos los malhechores. Por el contrario, dice Malaqu\u00edas,<em> \u201cpero a vosotros, los que tem\u00e9is mi nombre, os iluminar\u00e1 un sol de justicia y hallar\u00e9is salud a su sombra\u201d<\/em>. Para los malvados, el fuego de la destrucci\u00f3n; para los justos, ese mismo fuego divino que tiene poder para destruir actuar\u00e1 como un sol que calienta y sana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas nos dice m\u00e1s en el Evangelio y conecta deliberadamente dos cosas: profetiza la destrucci\u00f3n del Templo de Jerusal\u00e9n (que realmente ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 70 d. C.) y mezcla esto con referencias a la destrucci\u00f3n del mundo al final de los tiempos. Explica que los justos se ver\u00e1n envueltos, al menos en parte, en este fuego. Ser\u00e1 como un purgatorio, un fuego probador, aunque todav\u00eda en la tierra. Y as\u00ed los cristianos ser\u00e1n perseguidos. <em>\u201cOs entregar\u00e1n al suplicio y os matar\u00e1n, y por mi causa os odiar\u00e1n todos los pueblos\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros tambi\u00e9n podr\u00edamos sentirnos tentados a sentir terror ante tanta agitaci\u00f3n. Pero Nuestro Se\u00f1or nos dice: <em>\u201cno os alarm\u00e9is, porque todo esto ha de suceder, pero todav\u00eda no es el final\u201d<\/em>. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n fue un acontecimiento hist\u00f3rico y los primeros cristianos, atendiendo a la advertencia de Cristo, escaparon a tiempo. El fin del mundo y toda la agitaci\u00f3n que lo acompa\u00f1ar\u00e1 es un acontecimiento futuro. Pero cada d\u00eda los cristianos debemos enfrentarnos a pruebas e incluso a persecuciones por nuestras creencias; podemos sufrir odio por causa de Cristo, especialmente si defendemos la verdadera ense\u00f1anza moral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los profetas hablan del \u201c<em>d\u00eda<\/em>\u201d del Se\u00f1or, y tambi\u00e9n era un tema frecuente en las ep\u00edstolas de san Pablo (por ejemplo, 2 Tim 1, 12.18; 4, 8). Los profetas lo ve\u00edan como un d\u00eda de juicio, de visita divina, en el que Dios castigar\u00eda a los malvados y recompensar\u00eda a los justos. Podr\u00eda ser un acontecimiento hist\u00f3rico concreto, pero en \u00faltima instancia ser\u00eda el d\u00eda final, el d\u00eda del juicio final. Pero nosotros vivimos ese d\u00eda todos los d\u00edas. Todos los d\u00edas somos puestos a prueba, y cualquier d\u00eda podr\u00eda ser el \u00faltimo, cuando nos presentemos ante Cristo:<em> \u201cVelad, porque no sab\u00e9is el d\u00eda ni la hora\u201d<\/em> (Mt 25, 13).<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que el profeta Malaqu\u00edas describe de forma resumida en la primera lectura de hoy, Nuestro Se\u00f1or lo expone con mayor detalle en el Evangelio. 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