{"id":51798,"date":"2025-09-02T07:06:00","date_gmt":"2025-09-02T05:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=51798"},"modified":"2025-09-01T15:06:39","modified_gmt":"2025-09-01T13:06:39","slug":"una-nueva-edicion-de-camino-para-el-lector-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/una-nueva-edicion-de-camino-para-el-lector-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Una nueva edici\u00f3n de Camino para el lector del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMe escribes: \u00abPadre, tengo&#8230; dolor de muelas en el coraz\u00f3n\u00bb. \u2014No lo tomo a chacota, porque entiendo que te hace falta un buen dentista que te haga unas extracciones. \u00a1Si te dejaras!&#8230;\u00bb (punto 166). Cuando un joven lector del siglo XXI lee un sencillo punto de Camino como este puede no entender del todo su significado, pues la palabra \u00abchacota\u00bb es completamente ajena al lector actual. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n podr\u00eda quedar sorprendido al encontrar expresiones como <em>\u201csanta intransigencia\u201d<\/em>, <em>\u201csanta coacci\u00f3n\u201d<\/em>, <em>\u201csanta desverg\u00fcenza\u201d<\/em>, <em>\u201csanta ambici\u00f3n\u201d<\/em>, <em>\u201csanta irreverencia\u201d<\/em> o el llamado a \u00ab<em>obedecer ciegamente al superior<\/em>\u00ab. Estas frases de Camino pueden entenderse en clave benigna, como recursos ret\u00f3ricos enf\u00e1ticos, si uno presupone un buen concepto del autor o contrasta esas ideas con otros pasajes de las obra o de las dem\u00e1s libros de san Josemar\u00eda. Sin embargo, una lectura aislada y descontextualizada de estos t\u00e9rminos podr\u00eda prestarse a equ\u00edvocos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 una nueva edici\u00f3n comentada?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque ya exist\u00eda una edici\u00f3n cr\u00edtica de referencia \u2014la de Pedro Rodr\u00edguez, publicada en 2002, centrada en la g\u00e9nesis literaria e hist\u00f3rica del texto\u2014, se hac\u00eda necesaria una versi\u00f3n que ayudase al lector del siglo XXI a entender expresiones, giros y referencias culturales que han quedado anticuados o se han cargado de matices imprevistos con el paso del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Expresiones como \u201cuna moneda de cinco duros\u201d carecen de sentido para quienes nunca conocieron esa moneda. Lo mismo ocurre con met\u00e1foras, refranes o comparaciones que remiten a un mundo que para muchos es desconocido. Algunas palabras directamente no se entienden, como por ejemplo \u00abvayas\u00bb (en el sentido de mofarse, cfr. punto 69). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reto al que se enfrenta el lector contempor\u00e1neo de Camino no es solo ling\u00fc\u00edstico, tambi\u00e9n es sem\u00e1ntico. Algunas palabras han adquirido nuevas connotaciones. \u00abCaudillo\u00bb, por ejemplo, ha adquirido unos matices muy distintos al que quiso darle el autor. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y podr\u00edan ponerse muchos ejemplos. La palabra <em>proselitismo<\/em> hoy suele suscitar suspicacias o interpretarse en un sentido negativo, mientras que en su contexto original se entend\u00eda de manera adecuada y positiva.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El mismo desaf\u00edo que Shakespeare<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que le ocurre al lector actual de <em>Camino<\/em> es muy parecido a lo que experimenta un lector ingl\u00e9s cuando se enfrenta a Shakespeare: el idioma le resulta cada vez m\u00e1s arcaico, muchas expresiones le suenan extra\u00f1as o incomprensibles, y necesita notas aclaratorias para captar el sentido. Lo mismo que sucede a un hispanohablante cuando lee a Cervantes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no ocurre con las traducciones de <em>Camino<\/em>, pues al verterse a otros idiomas, los editores actualizan el vocabulario y hacen comprensible el mensaje al lector moderno. De igual modo les ocurre a los lectores que leen a Shakespeare en un idioma distinto del original. El texto castellano de Camino, en cambio, ha permanecido inalterado, de modo que hoy suena en ocasiones como un castellano \u201cantiguo\u201d, incluso para los propios espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Referencias hist\u00f3ricas y culturales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ello se suman referencias hist\u00f3ricas muy concretas a de la historia de Espa\u00f1a que pueden desconcertar, especialmente a lectores de otros pa\u00edses. San Josemar\u00eda alude, por ejemplo, a <em>Lepanto<\/em> o a <em>las Navas de Tolosa<\/em>: la primera batalla es m\u00e1s conocida, la segunda mucho menos, y ambas requieren de un contexto cultural que ya no se da por supuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n hay conceptos del acervo cristiano tradicional que hoy resultan oscuros para el lector medio: expresiones como <em>mortificaci\u00f3n<\/em>, <em>examen particular<\/em> o las locuciones en lat\u00edn, que eran familiares en la primera mitad del siglo XX, ahora apenas se comprenden.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El valor de esta edici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, <em>Camino<\/em> es un libro escrito hace casi cien a\u00f1os, en un contexto marcado por la Guerra Civil espa\u00f1ola, por un fuerte componente religioso y por un clima cultural muy distinto al de la sensibilidad contempor\u00e1nea, marcada por lo pol\u00edticamente correcto y la sensibilidad <em>woke<\/em>. Este desfase temporal hace que ciertas frases puedan sonar de un modo muy diferente a como sonaban entonces, e incluso correr el riesgo de ser malinterpretadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La edici\u00f3n comentada de Fidel Sebasti\u00e1n no cambia ni una sola palabra del texto original: mantiene intacta la obra de San Josemar\u00eda. El autor ha tenido el acierto de mantener el lenguaje original de los puntos en castellano y lo que aporta son numerosas notas al pie de p\u00e1gina que ocupan m\u00e1s de la mitad del volumen, explicando vocabulario, refranes, met\u00e1foras, referencias hist\u00f3ricas y conceptos teol\u00f3gicos. Es, en cierto modo, un puente entre el lenguaje y la mentalidad de 1939 y el lector de 2025.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Actualidad de Camino<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con m\u00e1s de cinco millones de ejemplares vendidos, traducido a decenas de idiomas y con m\u00e1s de quinientas ediciones en circulaci\u00f3n, Camino es sin duda el libro m\u00e1s conocido de San Josemar\u00eda Escriv\u00e1, fundador del Opus Dei. Publicado por primera vez en 1939, se ha convertido en un cl\u00e1sico de la espiritualidad cristiana contempor\u00e1nea y en el cuarto libro en espa\u00f1ol m\u00e1s traducido de la historia. Su influencia se mantiene viva: este mismo a\u00f1o, la aplicaci\u00f3n cat\u00f3lica Hallow, muy popular en Estados Unidos, lo recomend\u00f3 para vivir la Cuaresma, llegando a situarse durante varias semanas entre los libros religiosos m\u00e1s vendidos del pa\u00eds. Un signo claro de que la obra mantiene su actualidad espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este marco se inscribe la aparici\u00f3n de la edici\u00f3n n\u00famero 100 de <em>Camino<\/em>, que no es solo un hito num\u00e9rico, sino una apuesta editorial por actualizar la comprensi\u00f3n de un texto que cumple casi un siglo de vida. La novedad est\u00e1 en que se trata de una edici\u00f3n comentada a cargo del fil\u00f3logo Fidel Sebasti\u00e1n Mediavilla, experto en literatura del Siglo de Oro espa\u00f1ol.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abMe escribes: \u00abPadre, tengo&#8230; dolor de muelas en el coraz\u00f3n\u00bb. \u2014No lo tomo a chacota, porque entiendo que te hace falta un buen dentista que te haga unas extracciones. \u00a1Si te dejaras!&#8230;\u00bb (punto 166). 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