{"id":49713,"date":"2025-06-13T06:39:00","date_gmt":"2025-06-13T04:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=49713"},"modified":"2025-06-14T11:24:16","modified_gmt":"2025-06-14T09:24:16","slug":"teologia-ciencia-y-magisterio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/teologia-ciencia-y-magisterio\/","title":{"rendered":"Teolog\u00eda, ciencia y Magisterio"},"content":{"rendered":"<p>Resulta imposible que en los escritos del Cardenal Joseph <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/etiqueta\/teologia-de-joseph-ratzinger\/\">Ratzinger<\/a> no encontremos alguna referencia, o por lo menos, no se acerque a la cuesti\u00f3n en torno al conflicto entre \u00abfe y raz\u00f3n\u00bb; la incesante b\u00fasqueda de armon\u00eda entre estos dos elementos marc\u00f3 toda una experiencia de reflexi\u00f3n sobre Dios, lo que \u00e9l hace, lo que \u00e9l es y lo que \u00e9l significa.<\/p>\n\n\n\n<p>Contextualizando un poco, recientemente en mi facultad de teolog\u00eda se dinamiz\u00f3 una de las asignaturas teol\u00f3gicas en torno a algunos de los escritos de Joseph Ratzinger. He de reconocer que me llen\u00f3 de ilusi\u00f3n y lo tom\u00e9 como un reto para entrar un poco m\u00e1s en el pensamiento y en la persona del te\u00f3logo alem\u00e1n del s. XX.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, auxili\u00e1ndonos de la obra <em>La Iglesia y la teolog\u00eda cient\u00edfica<\/em>, contenida en la <em>Teor\u00eda de los principios teol\u00f3gicos<\/em> (Barcelona, 2005, p. 388-399), se comenz\u00f3 un itinerario particular, un camino a la verdad de la mano de uno de los m\u00e1s ic\u00f3nicos predicadores sobre la Verdad \u2014en may\u00fascula\u2014, y su sentido en la vida cristiana. Para Ratzinger \u00abla fe no debe oponerse nunca y en ninguna circunstancia, a la raz\u00f3n, pero, tampoco puede someterse a ella\u00bb; una distinci\u00f3n que le constituye como el eje central sobre el cual discurrir\u00e1 todo el desarrollo tem\u00e1tico de sus l\u00edneas. Contrario a lo anterior, insisti\u00f3 en no pocas ocasiones en la estrecha uni\u00f3n y v\u00ednculo que debe existir entre fe y raz\u00f3n, sin el \u00e1nimo de promover una reducci\u00f3n de esta realidad a los m\u00e9todos de la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Teolog\u00eda, la ciencia y el <em>Magisterio<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora bien, en el fragmento que nos ocupa, encontramos un breve ejercicio que nos ha de hacer pensar en el lugar que ocupa la Iglesia y la teolog\u00eda en un mundo que se encuentra cada vez m\u00e1s sustentado en la raz\u00f3n que en los criterios de la fe; es curioso que nos presente un tr\u00edpode concreto: la <em>teolog\u00eda<\/em>, la <em>ciencia<\/em> y el <em>Magisterio<\/em>. Al mismo tiempo, descubre en sus letras una teolog\u00eda capaz de reconocer los l\u00edmites de la ciencia, pero, a pesar de ello, una clara convicci\u00f3n en el sentido de que no se debe renunciar al di\u00e1logo con ella, y da un paso al reconocimiento de la importancia que genera una fe que no se vea reducida a una simple adhesi\u00f3n sin contenido, una simple cercan\u00eda o adopci\u00f3n de ideas y conceptos que no vinculen la experiencia vital con el Resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin perjuicio de lo expuesto, es curioso que se aborden en sus l\u00edneas los m\u00faltiples comentarios que suscita en temas de interpretaci\u00f3n de la Sagrada Escritura, o que la definici\u00f3n de los elementos doctrinales dependa en gran medida de la intervenci\u00f3n de la Iglesia, sobre todo, de aquellos que ejercen una <em>labor<\/em> <em>docendi<\/em> en la realidad eclesial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tensi\u00f3n no es algo novedoso, no es una realidad a la que se ha tenido que enfrentar la Iglesia de tiempos modernos, desde el medioevo se conoce una multiplicidad de casos donde la intervenci\u00f3n de la Iglesia, en la persona de sus pastores (enti\u00e9ndase con esto, los obispos), ha sido necesaria, muy a pesar de que el criterio generalizado es que, <em>so pena<\/em> de la justificaci\u00f3n de la autonom\u00eda de las ciencias (aduciendo l\u00f3gica y m\u00e9todo propio), se pretenda dejar a un lado la postura generalizada de todo un cuerpo colegiado, como es el Magisterio (Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica, <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/pcb_documents\/rc_con_cfaith_doc_19930415_interpretazione_it.html\">La interpretaci\u00f3n b\u00edblica en la Iglesia<\/a><\/em>, 1993, n. 32. 3b).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La autonom\u00eda de la ciencia<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 implica esta autonom\u00eda de la ciencia? El mismo Ratzinger en otro de sus comentarios teol\u00f3gicos, pone en tela de duda la idea de la completa autonom\u00eda de la ciencia se\u00f1alando que \u00e9sta, por lo general, se encuentra marcada por intereses y valores previos, de hecho, las mismas conclusiones que cada una de estas ofrece en las diversas \u00e1reas, se encuentran condicionadas por datos que son ya preexistentes. Esta es la llamada <em>cr\u00edtica neomarxista<\/em> que se\u00f1al\u00f3 la estrecha relaci\u00f3n de la ciencia con el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Es curiosa la comparaci\u00f3n que hace entre otras religiones, en concreto, entre hinduismo y cristianismo \u2014sobre esto, H. Kraemer expresa que mientras el hinduismo carece de una ortodoxia estricta y se basa en pr\u00e1cticas religiosas comunes sin necesidad de una convicci\u00f3n compartida, el cristianismo, por su parte, depende de una ortodoxia, una convicci\u00f3n com\u00fan que sea capaz de articular las creencias esenciales como vida, muerte y resurrecci\u00f3n; as\u00ed, el conocimiento de la verdad en los cristianos no es algo solo simb\u00f3lico, sino realista, es una verdad hist\u00f3rica\u2014, y por otro lado, la diversidad entre los conceptos de verdad, revelaci\u00f3n y conocimiento religioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Como cristiano \u2014comentario personal, si me lo permiten\u2014, s\u00f3lo estas breves l\u00edneas en una especie de comparaci\u00f3n y contraste, me ha suscitado un sentimiento interior de agradecimiento por el don que inmerecidamente recibimos, al tener esta realidad que nos supera, que nos abraza sin agotarnos, que asumimos sin corromperla, con la que nos unimos sin perder nuestro ser personal, nuestra individualidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dimensi\u00f3n comunitaria de la fe<\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora, damos un paso m\u00e1s, no nos podemos quedar en la experiencia de fe vivida en la individualidad, sino que hay que entrar en la dimensi\u00f3n comunitaria, y en comunidad se es capaz de recibir un impulso particular y fundamental en la vida de los cristianos: la misi\u00f3n, una misi\u00f3n que surge como certeza de que la revelaci\u00f3n cristiana es algo real y concreta, y no un <em>conjunto de ideas vac\u00edas<\/em>, sin fundamento y sin sentido; no es una interpretaci\u00f3n que se diluye en medio de las otras religiones \u201csimilares\u201d a \u00e9sta, no se trata de eso<sup> <\/sup>, se trata de un proyecto que ha nacido en un sujeto concreto, que ha tenido su propia historia, su propio proceso de fundaci\u00f3n e instituci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>En el cristianismo se intenta comprender y desarrollar las verdades reveladas dentro de un marco coherente, centrando la atenci\u00f3n en producir una teolog\u00eda capaz de dialogar con la raz\u00f3n y con la filosof\u00eda, haciendo de ella algo inseparable para la misma fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, muy a pesar de la grandeza que supone la experiencia de la fe de los cristianos, resulta curioso que se hable desde entonces de una <em>crisis de la teolog\u00eda<\/em>, dicho de otra manera, de la reflexi\u00f3n. La ra\u00edz de la ra\u00edz es haber manipulado la Sagrada Escritura, acu\u00f1ando una serie de m\u00e9todos hist\u00f3ricos y literarios, reduci\u00e9ndola en todo el sentido de la palabra. <\/p>\n\n\n\n<p>La Revelaci\u00f3n, en s\u00ed misma, no depende del todo del dato que la Sagrada Escritura pueda contener, aunque s\u00ed corresponde con lo que el libro sagrado ofrece. No se puede justificar todo el contenido de la fe a lo que la Escritura se\u00f1ala, sin tener en cuenta los otros campos de la Revelaci\u00f3n, a saber: la Tradici\u00f3n y el Magisterio.<\/p>\n\n\n\n<p>La fe de los cristianos se basa en una comunidad de fe viviente que es capaz de dar sentido y contexto a la Revelaci\u00f3n, que la asume, que la comparte; es una comunidad que no solo interpreta los textos, sino que los vive a trav\u00e9s de los sacramentos y la catequesis, que no dependen ya de la voluntad de la Iglesia, sino de su naturaleza misma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, retomando la idea planteada por Ratzinger, hago eco de un elemento que me ha llamado poderosamente la atenci\u00f3n, y es el hecho de que se afirme que <em>la fe es un \u00abS\u00ed\u00bb a una Verdad concreta, una Verdad que exige ser anunciada y comprendida, una Verdad que es pregonada o por lo menos as\u00ed deber\u00eda ser, por el cristianismo, una Verdad cuya identidad tiene rostro concreto: es Jes\u00fas de Nazaret<\/em>. Un Jes\u00fas que no es un elemento simb\u00f3lico de la fe, por el contrario, es real, un evento hist\u00f3rico aut\u00e9ntico con implicaciones reales para la humanidad entera, raz\u00f3n por la cual no se puede intercambiar con otros relatos de religiones que prediquen sobre la divinidad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta imposible que en los escritos del Cardenal Joseph Ratzinger no encontremos alguna referencia, o por lo menos, no se acerque a la cuesti\u00f3n en torno al conflicto entre \u00abfe y raz\u00f3n\u00bb; la incesante b\u00fasqueda de armon\u00eda entre estos dos elementos marc\u00f3 toda una experiencia de reflexi\u00f3n sobre Dios, lo que \u00e9l hace, lo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":27328,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537],"tags":[],"class_list":["post-49713","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49713"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49713\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}