{"id":4960,"date":"2020-07-30T09:56:19","date_gmt":"2020-07-30T08:56:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=4960"},"modified":"2022-09-21T12:35:51","modified_gmt":"2022-09-21T11:35:51","slug":"la-verdad-de-fray-junipero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/la-verdad-de-fray-junipero\/","title":{"rendered":"La verdad  de fray Jun\u00edpero"},"content":{"rendered":"<p>Que fray Jun\u00edpero Serra (1713-1784) sea el \u00fanico espa\u00f1ol con estatua en el Capitolio de Washington (antes que hornacina en los altares) y que fuera el Papa Francisco quien el 23 de septiembre de 2015 inscribiese su nombre en el cat\u00e1logo de los santos, es m\u00e1s que suficiente para limpiar el buen nombre de este ilustre fraile espa\u00f1ol contra cualquier obcecado y falaz activismo o ignorancia empe\u00f1ado en espurio inter\u00e9s ajeno a la verdad hist\u00f3rica. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Miguel Jos\u00e9 Serra Ferrer naci\u00f3 en la villa\nde Petra (Mallorca), el 24 de noviembre de 1713, de padres campesinos. Y si de\nlabios maternos conoci\u00f3 a Cristo, a la Virgen, el credo y las primeras\noraciones, en el convento que los hijos de san Francisco de As\u00eds tenemos en\nPetra aprendi\u00f3 los rudimentos de gram\u00e1tica y latinidad, que perfeccion\u00f3 con los\nde humanidades en el convento de Palma de Mallorca. Cumplidos los diecis\u00e9is\na\u00f1os ingres\u00f3 novicio y el 16 de septiembre de 1731 hizo profesi\u00f3n de la Regla\nrecibiendo, como se\u00f1al de nueva vida, el nombre de Jun\u00edpero, en memoria del\ningenuo compa\u00f1ero de san Francisco. Dotado de las prendas e inteligencia\nnecesarias, acab\u00f3 doctor\u00e1ndose en Filosof\u00eda y Teolog\u00eda por la universidad\nluliana de Palma. As\u00ed, tras la ordenaci\u00f3n de presb\u00edtero el a\u00f1o 1737, pudo\ndedicarse a la predicaci\u00f3n y a la docencia, ocupando desde 1743 la c\u00e1tedra de\nScoto en la citada universidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Prendido en fray Jun\u00edpero y otros compa\u00f1eros\nde h\u00e1bito \u2014entre otros el de su primer bi\u00f3grafo fray Francisco Palau\u2014, el deseo\nde partir a Nueva Espa\u00f1a para dilatar la obra fundada por los Doce Ap\u00f3stoles de\nM\u00e9jico gracias al empe\u00f1o de Hern\u00e1n Cort\u00e9s, iniciaron los tr\u00e1mites preceptivos\nhasta obtener la licencia y reunir lo necesario para embarcar en C\u00e1diz el 28 de\nagosto de 1749. Llegados al puerto de Veracruz, hicieron a pie el camino de\nCiudad de M\u00e9xico, donde arribaron el 1 de enero de 1750. Tras los cinco meses\nde formaci\u00f3n misional en el colegio San Fernando de <em>Propaganda Fidei<\/em>, Jun\u00edpero y siete compa\u00f1eros fueron destinados a\nun terreno inh\u00f3spito de la Sierra Gorda de Quer\u00e9taro habitado por abor\u00edgenes de\nla etnia pame, cuyas tradiciones y lengua sobreviven en nuestros d\u00edas merced a\nla protecci\u00f3n espa\u00f1ola. Como en la regi\u00f3n ya hab\u00eda asentamientos dirigidos por\ndominicos y agustinos, los nuestros enfilaron a lo m\u00e1s ignoto del territorio,\nentre pueblos n\u00f3madas todav\u00eda sin iluminarlos la fe. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; All\u00ed permanecieron hasta 1758, a\u00f1o en que\nvolvieron al colegio San Fernando a la espera de hacerse cargo de los pueblos\nal norte de r\u00edo Grande, en Texas. Al no lograr este prop\u00f3sito, Palau regres\u00f3 a\nSierra Gorda mientras que Serra permaneci\u00f3 en M\u00e9xico con oficio de Visitador de\nlos frailes y misiones dependientes del citado colegio. Cuando el a\u00f1o 1767 los\njesuitas fueron expulsados de Espa\u00f1a y de sus dominios en las Indias\nOccidentales, las misiones de la Baja California, \u00e1rido territorio ocupado por\npueblos predadores, fueron encomendadas a nuestros frailes del colegio San\nFernando, y a ellas partieron Jun\u00edpero y catorce frailes el 23 de marzo de\n1768. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; A la Alta California llegaron poco despu\u00e9s,\naunque fue preciso traspasar a los dominicos algunos enclaves peninsulares.\nVino la ocasi\u00f3n cuando el visitador general Jos\u00e9 de G\u00e1lvez y Gallardo\n(1720-1787), en nombre de Carlos III, decidi\u00f3 establecer asentamientos por la\ncosta del Pac\u00edfico, con la idea de conjurar el peligro de que los s\u00fabditos del\nzar de Rusia descendiesen desde Alaska por la costa hacia el sur y atacasen a\nlos espa\u00f1oles y sus misiones o pusiesen en peligro la libre circulaci\u00f3n del\nimportante Gale\u00f3n de Manila. A la serie de los llamados <em>pueblos de espa\u00f1oles<\/em>, garant\u00eda de las libertades no reconocidas a\nlos ind\u00edgenas ni por Rusia y por Inglaterra, fray Jun\u00edpero y los nuestros fueron\nalternando asentamientos o reducciones de indios, a tenor de las leyes y\nm\u00e9todos de evangelizaci\u00f3n y cultura usuales. Son las nueve c\u00e9lebres misiones\ndel Camino Real, algunas de las cuales han dado a California y a los EE. UU.\npopulosas ciudades, iniciadas en 1769 con la fundaci\u00f3n de San Diego y otras m\u00e1s\nque plant\u00f3 la Orden tras la muerte del andariego, penitente y esforzado\nmallorqu\u00edn, acaecida en la misi\u00f3n de San Carlos Borromeo el 28 de agosto de\n1784. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Los asentamientos de indios propiciados por\nJun\u00edpero nunca eran forzados ni tampoco el bautismo de aquellos seres, cuya\ningenuidad y bondad siempre cant\u00f3; si bien, a la mentalidad de la \u00e9poca le\nparecieran brutales y horrorosas ciertas costumbres, usos y sacrificios que\nhoy, desconoci\u00e9ndolos, despachamos con el simple marbete de \u201cla propia\ncultura\u201d. Hac\u00eda m\u00e1s de un siglo que las leyes de la Corona espa\u00f1ola libraban al\nindio de la esclavitud y del maltrato o abuso, aunque a los delincuentes o\nrebeldes \u2014los ind\u00edgenas tambi\u00e9n protagonizaron ataques sonados y masacres\u2014,\nser\u00edan juzgados y penados como cualquier s\u00fabdito de la Corona de ambas orillas\ndel oc\u00e9ano. Introducidos en el laboreo de la tierra (principalmente\nvitivin\u00edcola que da lustre a la California actual), el respeto a las leyes y a\nla vida social, la higiene y aseo personal o en los trabajos artesanales y\ncualquier signo de civilizaci\u00f3n, los nativos no fueron masacrados ni\naniquilados por Espa\u00f1a. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; As\u00ed lo defendi\u00f3 a principios del siglo\npasado el humanista e historiador norteamericano Charles F. Lummis, asqueado de\nla ignorancia en que se sum\u00eda la historiograf\u00eda de su pa\u00eds: <em>\u201cEn cuanto a su\ncomportamiento con los ind\u00edgenas, hay que reconocer que los que resistieron a\nlos espa\u00f1oles fueron tratados con much\u00edsima menos crueldad que los que se hallaron\nen el camino de otros colonizadores europeos. Los espa\u00f1oles no exterminaron\nninguna naci\u00f3n aborigen \u2014como exterminaron docenas de ellas nuestros\nantepasados, los ingleses\u2014 y, adem\u00e1s, cada primera y necesaria lecci\u00f3n\nsangrienta iba seguida de una educaci\u00f3n y cuidados humanitarios. Lo cierto es\nque la poblaci\u00f3n india de las que fueron posesiones espa\u00f1olas en Am\u00e9rica es hoy\nmayor de la que era en tiempo de la conquista, y este asombroso contraste de\ncondiciones y la lecci\u00f3n que encierra respecto del contraste de los m\u00e9todos, es\nla mejor contestaci\u00f3n a los que han pervertido la historia\u201d <\/em>(<em>Los exploradores espa\u00f1oles del siglo XVI,<\/em>\n2012, p. 27). <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Conclusi\u00f3n a la que tambi\u00e9n llega el jurista\ny acad\u00e9mico espa\u00f1ol Santiago Mu\u00f1oz Machado, en <em>Civilizar o exterminar a los b\u00e1rbaros<\/em> (Barcelona Cr\u00edtica, 2019): <em>\u201cEl\nm\u00e9todo de integraci\u00f3n y mestizaje espa\u00f1ol facilit\u00f3 la implantaci\u00f3n de los\nconocimientos e industrias europeas, la educaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n y la\nconservaci\u00f3n de sus idiomas y de aquellas costumbres que no chocaban con la\ndoctrina cat\u00f3lica. El m\u00e9todo de los colonos ingleses conduc\u00eda a que los\nind\u00edgenas fueran compelidos a abandonar sus tierras o, en caso de resistencia,\na sufrir guerras de exterminio\u201d.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Jun\u00edpero \u2014bajo el lema <em>Siempre adelante, nunca atr\u00e1s<\/em>\u2014 dedic\u00f3, pues, su inteligencia y\nenerg\u00eda a inculcar la dignidad humana a los nativos de Quer\u00e9taro y las dos\nCalifornias, mediante la doctrina evang\u00e9lica, el progreso civilizador y la\nejemplar vida de paciencia, humildad, pobreza y enormes sacrificios que consumieron\nsu cuerpo. No dej\u00f3 de enfrentarse a las autoridades civiles cuando entend\u00eda que\nsu acci\u00f3n perjudicaba al inocente: ante ellas implor\u00f3 piedad para los\nindios que hab\u00eda incendiado en 1775 la misi\u00f3n de san Diego, torturando y\nmartirizando al padre Luis Jaime: \u00abPor lo que respecta a los culpables, su\nofensa debe ser perdonada despu\u00e9s de someterlos a un castigo leve\u00bb, dijo. \u00abAl\nhacerlo as\u00ed, ellos podr\u00edan ver que estamos poniendo en pr\u00e1ctica la regla que\nles ense\u00f1amos: la de devolver bien por mal y la de perdonar a nuestros\nenemigos\u00bb. Y por ellos, viejo y renqueante, anduvo miles de millas para leer ante la\nAudiencia la <em>Representaci\u00f3n sobre la conquista temporal y espiritual de la Baja\nCalifornia<\/em>, precedente de la carta sobre los\nderechos de los indios, en la tradici\u00f3n de la Escuela de Salamanca.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Si el haberles arrancado del cieno de sus\nusos primarios e imperfectos, a veces criminales, los activistas actuales\nllaman genocidio cultural es que no estamos hablando el mismo lenguaje, ni\nmidiendo con la misma vara de medir, ni razonando con m\u00e9todo e\ninteligencia.&nbsp; <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que fray Jun\u00edpero Serra (1713-1784) sea el \u00fanico espa\u00f1ol con estatua en el Capitolio de Washington (antes que hornacina en los altares) y que fuera el Papa Francisco quien el 23 de septiembre de 2015 inscribiese su nombre en el cat\u00e1logo de los santos, es m\u00e1s que suficiente para limpiar el buen nombre de este [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-4960","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-firmas","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4960"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4960\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}