{"id":49577,"date":"2025-06-12T06:00:00","date_gmt":"2025-06-12T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=49577"},"modified":"2025-06-09T13:09:50","modified_gmt":"2025-06-09T11:09:50","slug":"jesus-y-el-canon-biblico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/jesus-y-el-canon-biblico\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas y el canon b\u00edblico"},"content":{"rendered":"<p>Por \u00abcanon b\u00edblico\u00bb se entienden los libros reconocidos como textos sagrados por la Iglesia. El t\u00e9rmino deriva del griego \u03ba\u03b1\u03bd\u03ce\u03bd (\u201ckanon\u201d, \u00abca\u00f1a\u00bb o \u00abpalo recto\u00bb) e indicaba primero una unidad de medida, luego, por extensi\u00f3n, pas\u00f3 a definir un cat\u00e1logo oficial, un modelo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 existen esos libros en el canon del Nuevo Testamento de la Iglesia?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Ya en el siglo II d.C., sobre todo en respuesta a Marci\u00f3n, que quer\u00eda excluir del canon cristiano el Antiguo Testamento y todas aquellas partes del <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/scott-hahn-el-nuevo-testamento-fue-un-sacramento\/\">Nuevo <\/a>que no estuvieran en consonancia con sus ense\u00f1anzas (para \u00e9l, el Dios de los cristianos no deb\u00eda identificarse con el de los jud\u00edos), Justino (140) e Ireneo de Lyon (180), seguidos m\u00e1s tarde por Or\u00edgenes, reafirmaron que los Evangelios can\u00f3nicos, universalmente aceptados por todas las Iglesias, deb\u00edan ser cuatro. Esto se confirm\u00f3 en el Canon muratoriano (una antigua lista de los libros del Nuevo Testamento, que data de alrededor del a\u00f1o 170).<\/p>\n\n\n\n<p>Se siguieron criterios precisos para establecer la \u00abcanonicidad\u00bb de los cuatro Evangelios:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Antig\u00fcedad de las fuentes. Como hemos visto, los cuatro Evangelios can\u00f3nicos, que datan del siglo I d.C., figuran entre las fuentes m\u00e1s antiguas y mejor atestiguadas en cuanto al n\u00famero de manuscritos o c\u00f3dices (unos 24.000, entre griegos, latinos, armenios, coptos, eslavos antiguos, etc.), m\u00e1s que cualquier otro documento hist\u00f3rico.<\/li>\n\n\n\n<li>Apostolicidad. Los escritos, para ser \u00abcan\u00f3nicos\u00bb, deb\u00edan remontarse a los Ap\u00f3stoles o a sus disc\u00edpulos directos. Por cierto, el t\u00e9rmino \u00abseg\u00fan\u00bb, antepuesto al nombre del evangelista (seg\u00fan Mateo, Marcos, etc.) indica que los cuatro Evangelios hacen un \u00fanico discurso sobre Jes\u00fas, pero en cuatro formas complementarias, seg\u00fan la predicaci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles individuales de los que derivan: Pedro para el Evangelio seg\u00fan Marcos; Mateo (y probablemente Marcos) para el \u201cseg\u00fan Mateo\u201d; Pablo (y, como hemos visto en el art\u00edculo anterior, tambi\u00e9n Marcos y Mateo) para el \u201cseg\u00fan Lucas\u201d; Juan para el Evangelio que lleva su nombre. En la pr\u00e1ctica, no es tanto el evangelista individual quien escribe el Evangelio individual, sino la comunidad, o la Iglesia nacida de la predicaci\u00f3n de un ap\u00f3stol.<\/li>\n\n\n\n<li>La catolicidad o universalidad del uso de los Evangelios: deb\u00edan ser aceptados por todas las Iglesias principales (\u00abcat\u00f3lica\u00bb significa \u00abuniversal\u00bb), es decir, Roma, Alejandr\u00eda, Antioqu\u00eda, Corinto, Jerusal\u00e9n y las dem\u00e1s comunidades de los primeros siglos.<\/li>\n\n\n\n<li>Ortodoxia o fe recta.<\/li>\n\n\n\n<li>La multiplicidad de fuentes y los numerosos y probados testimonios a favor de los Evangelios can\u00f3nicos (y aqu\u00ed volvemos a citar, por ejemplo, a Pap\u00edas de Hier\u00e1polis, Eusebio de Cesarea, Ireneo de Lyon, Clemente de Alejandr\u00eda, Panteno, Or\u00edgenes, Tertuliano, etc.).<\/li>\n\n\n\n<li>La verosimilitud explicativa, es decir, la comprensibilidad del texto seg\u00fan una coherencia de causa y efecto.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Criterios de historicidad de los Evangelios<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los primeros testimonios de los Padres de la Iglesia y de los criterios utilizados ya en el siglo II d.C. (por ejemplo, para el Canon muratoriano), se han desarrollado otros m\u00e9todos, sobre todo en la \u00e9poca contempor\u00e1nea, para confirmar los datos hist\u00f3ricos que ya poseemos sobre la figura de Jes\u00fas de Nazaret y los Evangelios.<\/p>\n\n\n\n<p>R\u00e9n\u00e9 Latourelle (1918-2017), te\u00f3logo cat\u00f3lico canadiense, identific\u00f3 criterios para atestiguar la historicidad de los Evangelios:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Atestaci\u00f3n m\u00faltiple: un hecho confirmado por varias fuentes evang\u00e9licas (por ejemplo, la cercan\u00eda de Jes\u00fas a los pecadores) es aut\u00e9ntico.<\/li>\n\n\n\n<li>Discontinuidad: un hecho que no puede remontarse a los conceptos del juda\u00edsmo y de la Iglesia primitiva es aut\u00e9ntico, como el uso de \u201cabba\u201d (\u00abpadre\u00bb) para Dios (la palabra \u00abpadre\u00bb, entendida en el sentido de filiaci\u00f3n \u00edntima y personal hacia Dios, aparece 170 veces en el Nuevo Testamento, 109 de ellas s\u00f3lo en el <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/juan\/\">Evangelio de Juan<\/a>, y sin embargo s\u00f3lo 15 veces en el Antiguo Testamento, pero siempre con el significado de paternidad colectiva, \u00abnacional\u00bb, de Dios con respecto al pueblo jud\u00edo.<\/li>\n\n\n\n<li>Conformidad: lo aut\u00e9ntico es lo coherente, lo que se ajusta al entorno de Jes\u00fas y a sus ense\u00f1anzas (por ejemplo, las par\u00e1bolas y las bienaventuranzas).<\/li>\n\n\n\n<li>Explicaci\u00f3n necesaria: por ejemplo, la personalidad \u00abdescomunal\u00bb de Jes\u00fas aclara toda una serie de acontecimientos y comportamientos de otro modo incomprensibles (su fuerza, autoridad, carisma ejercido sobre las multitudes, etc.).<\/li>\n\n\n\n<li>El estilo de Jes\u00fas: combinar majestad y humildad, bondad y coherencia absoluta, sin hipocres\u00eda y sin contradicci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n existen otros criterios m\u00e1s espec\u00edficamente literarios y editoriales:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El estudio de las formas literarias (\u201cFormgeschichte\u201d), basado en el an\u00e1lisis literario de los Evangelios, para determinar el \u00abSitz im leben\u00bb, es decir, la vida de la comunidad en la que se originaron, para \u00abencarnar\u00bb la existencia de Jes\u00fas en un contexto vivo y particular.<\/li>\n\n\n\n<li>Estudio de las tradiciones escritas y orales (\u201cTraditiongeschichte\u201d) preexistentes a los Evangelios, para compararlas con \u00e9stos.<\/li>\n\n\n\n<li>Un estudio de los criterios de redacci\u00f3n de los evangelistas (\u201cRedaktiongeschichte\u201d), que examina c\u00f3mo cada evangelista recog\u00eda datos y luego los pon\u00eda por escrito, organiz\u00e1ndolos en funci\u00f3n de necesidades particulares, como la predicaci\u00f3n a una comunidad concreta.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Semitismo y an\u00e1lisis filol\u00f3gico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En los primeros siglos de la era cristiana, se sab\u00eda que al menos dos Evangelios can\u00f3nicos hab\u00edan sido escritos en una lengua sem\u00edtica (hebreo o arameo). Sin embargo, hasta Erasmo de Rotterdam (1518), se perdi\u00f3 la memoria de este estrato m\u00e1s antiguo, \u00aboculto\u00bb bajo la lengua griega en la que los textos han llegado hasta nosotros. Desde entonces, los estudios filol\u00f3gicos modernos han permitido reconstruir las huellas de su estructura sem\u00edtica original.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas huellas, denominadas \u00absemitismos\u00bb, son de diversa \u00edndole (pr\u00e9stamos, sintaxis, estilo, vocabulario, etc.). Jean Carmignac, gracias a sus estudios sobre la lengua de Qumr\u00e1n y sobre las obras de los maestros jud\u00edos del llamado periodo intertestamentario, ha llegado a la conclusi\u00f3n de que los Evangelios sin\u00f3pticos, en particular Marcos y Mateo, debieron de ser escritos primero en hebreo (no en arameo) y luego traducidos al griego. Al retraducir el texto griego al hebreo, surgen asonancias, rimas y estructuras po\u00e9ticas ausentes en la prosa griega.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto adelantar\u00eda la dataci\u00f3n de los Evangelios al menos dos d\u00e9cadas, acerc\u00e1ndolos a\u00fan m\u00e1s a los hechos narrados y a los testigos directos. Tambi\u00e9n sit\u00faa a Jes\u00fas (y estudiosos como John W. Wenham o varios expertos jud\u00edos israel\u00edes, entre ellos David Flusser, insisten en ello) en un contexto m\u00e1s arm\u00f3nico con el entorno jud\u00edo de la \u00e9poca, como confirman los manuscritos de Qumr\u00e1n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos un par de ejemplos de semitismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando leemos en los Evangelios que Jes\u00fas ten\u00eda hermanos, el t\u00e9rmino &#8216;hermano&#8217;, el griego \u201c\u03b1\u03b4\u03b5\u03bb\u03c6\u03cc\u03c2\u201d (\u201cadelph\u00f3s) traduce el hebreo y arameo \u201c\u05d0\u05b8\u05d7\u201d (a\u1e25), con el que, sin embargo, en sentido sem\u00edtico, no s\u00f3lo se quiere decir hermanos &#8216;germanos&#8217;, sino tambi\u00e9n hermanos &#8216;unilaterales&#8217;, primos, parientes en general, miembros del mismo clan, tribu o pueblo. Incluso en hebreo moderno no existe un t\u00e9rmino para designar a un primo: se le llama simplemente &#8216;hijo del t\u00edo&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>O tambi\u00e9n (Mateo 3, 9): \u201cOs digo que de estas piedras Dios puede suscitar verdaderos hijos a Abraham\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En griego: \u201c\u03bb\u03ad\u03b3\u03c9 \u03b3\u1f70\u03c1 \u1f51\u03bc\u1fd6\u03bd \u1f45\u03c4\u03b9 \u03b4\u03cd\u03bd\u03b1\u03c4\u03b1\u03b9 \u1f41 \u03b8\u03b5\u1f78\u03c2 \u1f10\u03ba \u03c4\u1ff6\u03bd \u03bb\u03af\u03b8\u03c9\u03bd \u03c4\u03bf\u03cd\u03c4\u03c9\u03bd \u1f10\u03b3\u03b5\u1fd6\u03c1\u03b1\u03b9 \u03c4\u03ad\u03ba\u03bd\u03b1 \u03c4\u1ff7 \u1f08\u03b2\u03c1\u03b1\u03ac\u03bc\u201d; \u201c<em>Lego gar hym\u00ecn oti dynatai o Theos ek ton lithon touton egeirai tekna to Abraam\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En hebreo (una posible traducci\u00f3n): \u201c\u05d0\u05dc\u05d5\u05d4\u05d9\u05dd \u05d9\u05db\u05d5\u05dc \u05dc\u05e2\u05e9\u05d5\u05ea \u05de\u05df \u05d4\u05d0\u05d1\u05e0\u05d9\u05dd \u05d4\u05d0\u05dc\u05d4 \u05d1\u05e0\u05d9\u05dd \u05dc\u05d0\u05d1\u05e8\u05d4\u201d; \u201c<em>Eloh\u00ecm yakh\u00f2l la\u2019as\u00f2t min ha-<\/em><strong><em>aban\u00ecm<\/em><\/strong><em> ha-\u2018ele <\/em><strong><em>ban\u00ecm<\/em><\/strong><em> le-Avrah\u00e0m\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como puede verse, s\u00f3lo en la versi\u00f3n hebrea hay asonancia entre el t\u00e9rmino \u00abhijos\u00bb (\u201cban\u00ecm\u201d) y el t\u00e9rmino piedras (\u201caban\u00ecm\u201d). Y no s\u00f3lo eso: este juego de palabras que riman entre s\u00ed encaja perfectamente en la t\u00e9cnica de transmisi\u00f3n de ense\u00f1anzas basada en la asonancia, la aliteraci\u00f3n, las par\u00e1bolas, los ox\u00edmoron y las yuxtaposiciones (el famoso camello que pasa por el ojo de una aguja) que utilizaban los Tanna\u00ecm para hacer memorizar sus m\u00e1ximas.<\/p>\n\n\n\n<p>El ejemplo que acabamos de dar tambi\u00e9n puede estar presente en arameo (\u00abpiedras\u00bb: &#8216;ebnaya; \u00abhijos\u00bb: banaya), pero muchos s\u00f3lo est\u00e1n en hebreo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por \u00abcanon b\u00edblico\u00bb se entienden los libros reconocidos como textos sagrados por la Iglesia. 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