{"id":47725,"date":"2025-06-09T06:00:00","date_gmt":"2025-06-09T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=47725"},"modified":"2025-06-04T12:04:56","modified_gmt":"2025-06-04T10:04:56","slug":"lecturas-del-jesucristo-sumo-sacerdote-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-del-jesucristo-sumo-sacerdote-c\/","title":{"rendered":"Respetar el Nombre de Dios. Jesucristo Sumo Sacerdote (C)"},"content":{"rendered":"<p>En la oraci\u00f3n sacerdotal que la Iglesia nos regala hoy con motivo de la fiesta de Jesucristo Sumo Sacerdote, Nuestro Se\u00f1or ora dando a conocer el nombre de su Padre: <em>\u201cLes he dado a conocer y les dar\u00e9 a conocer tu nombre\u201d<\/em>. Esto es algo muy sacerdotal. Sabemos que el nombre de Dios y el nombre de Jes\u00fas no son nombres cualquiera. De hecho, hay todo un mandamiento dedicado al respeto del nombre de Dios: <em>\u201cNo pronunciar\u00e1s el nombre del Se\u00f1or, tu Dios, en falso\u201d<\/em> (Ex 20, 7). Los mandamientos nos dan las instrucciones morales esenciales para el cumplimiento de la vida personal y social. S\u00f3lo respetando el nombre de Dios encontraremos la felicidad personal y nuestra sociedad funcionar\u00e1 bien. Cuando faltamos al respeto a Dios, acabamos falt\u00e1ndonos al respeto a nosotros mismos y a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Dios instituy\u00f3 el sacerdocio de la Antigua Alianza, dijo: <em>\u201cHan de ser santos para su Dios y no profanar\u00e1n el nombre de su Dios, pues son ellos los que ofrecen los alimentos que se han de quemar para el Se\u00f1or, el alimento de su Dios. Deben ser santos\u201d<\/em> (Lev 21, 6). En otras palabras, dado que tienen la sagrada tarea de ofrecer sacrificios a Dios, deben tener un respeto especial por el nombre de Dios. De hecho, respetar el nombre de Dios es parte integrante de su santidad. Como se ha dicho, honrar el nombre de Dios es algo muy sacerdotal, y los laicos, en el ejercicio de su sacerdocio com\u00fan, deben compartir esta preocupaci\u00f3n. Simplemente pronunciar el nombre de Dios o de Jes\u00fas, piadosamente y con fe, puede ser una hermosa forma de adoraci\u00f3n. Y luego podr\u00edamos considerar si alguna vez usamos el nombre de Dios o de Jesucristo como un improperio suave. Sin duda lo har\u00edamos sin mala intenci\u00f3n pero, en s\u00ed mismo, como acto, es una forma de blasfemia. Del mismo modo, forma parte de nuestra alma sacerdotal insistir, con educaci\u00f3n pero con firmeza, en el respeto del nombre de Dios en la sociedad y llamar la atenci\u00f3n cuando no se respeta. Nadie se atrever\u00eda a faltar al respeto a Mahoma (y no deber\u00edan hacerlo: no deber\u00edamos faltar al respeto a ning\u00fan l\u00edder religioso venerado). M\u00e1s a\u00fan deber\u00edan respetar el nombre de Dios o de Dios hecho hombre (Jes\u00fas).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto \u00faltimo es tanto m\u00e1s cierto cuanto que el nombre de Jes\u00fas, y s\u00f3lo este nombre, trae la salvaci\u00f3n. Como afirman valientemente los ap\u00f3stoles ante las autoridades jud\u00edas <em>\u201cNo hay salvaci\u00f3n en ning\u00fan otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos\u201d<\/em> (Hch 4, 12). (Ver tambi\u00e9n Hechos 2, 21 y, en general, los muchos usos de \u201cnombre\u201d en los Hechos). San Josemar\u00eda escribi\u00f3 sobre el <em>\u201c\u00a1Poder de tu nombre, Se\u00f1or!\u201d<\/em>. (<em>Camino<\/em> 312). Es un poder que todos har\u00edamos bien en descubrir.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la oraci\u00f3n sacerdotal que la Iglesia nos regala hoy con motivo de la fiesta de Jesucristo Sumo Sacerdote, Nuestro Se\u00f1or ora dando a conocer el nombre de su Padre: \u201cLes he dado a conocer y les dar\u00e9 a conocer tu nombre\u201d. Esto es algo muy sacerdotal. 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