{"id":4758,"date":"2020-03-05T11:55:15","date_gmt":"2020-03-05T11:55:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=4758"},"modified":"2022-09-14T11:09:59","modified_gmt":"2022-09-14T10:09:59","slug":"expediente-x","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/expediente-x\/","title":{"rendered":"\u201cExpediente X\u201d"},"content":{"rendered":"<p>En una \u00e9poca profundamente materialista y de consumo, el ser humano anhela valores espirituales y morales. Le gustar\u00eda sentirse parte de una familia sana, pero algo muy distinto brota espont\u00e1neamente de las infectas profundidades del \u201cego\u201d: el enfrentamiento, la soledad, la competencia, el atropello, la envidia&#8230; Chesterton sosten\u00eda que <em>\u201ccuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa\u201d<\/em>. Pero, incluso manteniendo la fe, una nube sobrenatural de \u201crespeto\u201d y desconcierto se posa sobre la tierra. Sin miedo, pues Cristo venci\u00f3 y acompa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Un sacerdote presenci\u00f3, hace a\u00f1os, un episodio curioso. Durante un encuentro de j\u00f3venes alguien decidi\u00f3 jugar a algo que consider\u00f3 \u201cgracioso\u201d: una representaci\u00f3n del bien contra el mal;&nbsp;<em>angelitos<\/em>&nbsp;buenos contra&nbsp;<em>angelitos <\/em>malos; a modo de pel\u00edcula de terror, se pretend\u00eda utilizar el miedo como entretenimiento. Contaba c\u00f3mo, a las pocas horas, tuvo que apartarse de la algarab\u00eda reinante porque se encontraba mal: d\u00e9cimas de fiebre; diarrea; maderas chirriantes en la buhardilla de su habitaci\u00f3n&#8230; La convivencia hubo de suspenderse por un virus estomacal que afect\u00f3 a todo el grupo. El centro de salud lo diagnostic\u00f3 con claridad; pero sobre aquella jornada plane\u00f3 la sombra del ancestral consejo: \u201chay cosas con las que no se juega\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cD. Remigio, hace unos d\u00edas que suceden cosas extra\u00f1as en mi casa&#8230;\u201d. El p\u00e1ter no es ning\u00fan experto en fen\u00f3menos paranormales ni ha hecho cursos de exorcista junto al famoso padre Amorth. Pero es pastor y acude ante la angustia de cualquier feligr\u00e9s. \u201cYo de esto no entiendo, hijo m\u00edo. Pero, \u00bfqu\u00e9 te parece si rezamos juntos un poco? Da\u00f1o no puede hacer\u201d. Se trataba de unos ruidos extra\u00f1os, sucesos con aspecto \u201cgafe\u201d que el cabeza de familia percib\u00eda. D. Remigio les hizo algunas preguntas concretas porque conoc\u00eda bastante a quien le ped\u00eda ayuda: un tipo sensato, incapaz de inventarse cosas raras o de credulidades facilonas. \u201c\u00bfHab\u00e9is participado en juegos complicados de ouijas, cartas astrales, brujos&#8230;?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, parec\u00eda una pregunta extra\u00f1a, sin fundamento. Pero entonces, alguien habl\u00f3: \u201cMire, D. Remigio, puede ser&#8230;\u201d. El hijo mayor explic\u00f3 que, hac\u00eda unos d\u00edas, se hab\u00eda enfadado con una amiga suya y, ahora, ella le amenazaba continuamente: \u201cSe lo he dicho a mi madre, que sabe de brujer\u00edas\u201d. \u201cTe vas a enterar\u201d. \u201cOs haremos da\u00f1o\u201d. Adem\u00e1s de criticarles por todo el pueblo, podr\u00edan estar haciendo \u201calgo m\u00e1s&#8230;\u201d. D. Remigio se asust\u00f3 un poco; lo justo para dar un primer paso abrazad\u00edsimo al Se\u00f1or. Cit\u00f3 a todos los de la casa para orar. Utilizar\u00edan el texto de una plegaria de bendici\u00f3n familiar que practicaba asiduamente en la parroquia. Si luego percib\u00eda una complicaci\u00f3n mayor, lo pondr\u00eda en conocimiento de sus superiores. Rezaron. Sencillos, pero concentrados (Dios tambi\u00e9n se sirve de estas circunstancias para que le recordemos y le reconozcamos). A los pocos d\u00edas, la persona que acudi\u00f3 a D. Remigio le telefone\u00f3: \u201cTodo muy bien desde que Ud. estuvo en casa. Aquella misma noche, mam\u00e1 durmi\u00f3 a pierna suelta. Est\u00e1 mucho m\u00e1s tranquila. En el trabajo, como una seda&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco antes de cenar, durante una noche de invierno \u00e9pico en el norte de Espa\u00f1a (lluvia constante; fr\u00edo h\u00famedo; oscuridad intensa&#8230;), telefonean al sacerdote: \u201cMe va a tachar de loca, D. Nicomedes. Pero llevamos unos d\u00edas extra\u00f1os en casa y no levantamos cabeza; mi marido y yo nos agobiamos&#8230; Tengo miedo por los ni\u00f1os&#8230; Si pudiese acercarse por aqu\u00ed&#8230;\u201d. Se trataba de una familia que hab\u00eda recibido el encargo parroquial de preparar el culto eucar\u00edstico. Instru\u00edan a personas para recibir los sacramentos; ense\u00f1aban a rezar de un modo aut\u00e9ntico; fomentaban el cari\u00f1o a la Sant\u00edsima Virgen&#8230; De ah\u00ed deduc\u00eda D. Nicomedes que, actividad diab\u00f3lica visible o no, el&nbsp;<em>inquilino del s\u00f3tano<\/em>&nbsp;s\u00ed pod\u00eda sentirse algo molesto con las funciones desempe\u00f1adas por esta familia. Sali\u00f3 para aquella casa. Por el camino pens\u00f3 que, si las pel\u00edculas fuesen ciertas, no regresar\u00eda a su domicilio esa noche, aplastado por alg\u00fan \u00e1rbol mientras conduc\u00eda, al comp\u00e1s cadencioso del limpiaparabrisas; o electrocutado por un errante cable de alta tensi\u00f3n. Aunque sab\u00eda que el Jes\u00fas \u201cescondido bajo el sacerdote\u201d desea acompa\u00f1ar a los atribulados; echando demonios y fantasmas; restaurando nervios; perdonando; llevando paz. Con fe y sentido com\u00fan. D. Nicomedes recogi\u00f3 el Sant\u00edsimo para que le \u201cescoltase\u201d en la visita. Rezaron juntos. Cen\u00f3 un s\u00e1ndwich r\u00e1pidamente y se march\u00f3. Lleg\u00f3 sano y salvo a su casa; todos durmieron pl\u00e1cidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El famoso dicho gallego apunta: \u201cNo creo en las&nbsp;<em>meigas<\/em>&nbsp;(brujas) pero,&nbsp;<em>haberlas, haylas<\/em>&#8230;\u201d. Dios adorn\u00f3 al presb\u00edtero con los&nbsp;<em>poderes<\/em> sacerdotales de su Amado Hijo. Para que, de un modo sencillo y eficaz, ahogue el mal en abundancia de bien.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una \u00e9poca profundamente materialista y de consumo, el ser humano anhela valores espirituales y morales. 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