{"id":4680,"date":"2020-02-06T14:42:00","date_gmt":"2020-02-06T13:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=4680"},"modified":"2021-02-11T10:00:28","modified_gmt":"2021-02-11T10:00:28","slug":"traer-matrimonios-al-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/traer-matrimonios-al-mundo\/","title":{"rendered":"Traer matrimonios al mundo"},"content":{"rendered":"<p>Hoy en d\u00eda, nos encontramos con un cambio en la fisonom\u00eda tradicional de la familia en los pa\u00edses de tradici\u00f3n cristiana. En especial en occidente, est\u00e1 cambiando a marchas forzadas. Las relaciones prematrimoniales parecen obvias para algunos y los divorcios se han convertido en algo casi normal, muchas veces consecuencia de la infidelidad conyugal. A esto, hay que a\u00f1adir las ideas de g\u00e9nero y los llamados matrimonios homosexuales.&nbsp; Lo que no ha cambiado es el coraz\u00f3n del ser humano en cuyo hond\u00f3n late el deseo de formar una familia y si es posible, estable.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta tesitura, de giro copernicano en el modo de entender el matrimonio y la familia, as\u00ed como de plantear su preparaci\u00f3n, las m\u00e1s de las veces en medio de una relaci\u00f3n de convivencia previa, solo caben dos actitudes: la resignaci\u00f3n, conducente al pesimismo unilateral, o adoptar el esp\u00edritu del Concilio Vaticano II, que en estas cuestiones se concreta en: a) acoger, y b) reorientar hacia Cristo Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en <em>Gaudium et Spes<\/em> (GS), nn. 47-52, nos encontramos con un acercamiento al matrimonio y la familia m\u00e1s personalista y en continuidad con la tradici\u00f3n anterior. M\u00e1s adelante, san Juan Pablo II, en sus Catequesis sobre el amor humano y en la Exhortaci\u00f3n Ap\u00f3stolica <em>Familiaris Consortio<\/em>, abri\u00f3 nuevas perspectivas a los problemas actuales. A esto, cabe a\u00f1adir, los dos s\u00ednodos sobre la familia convocados por el Papa Francisco en los a\u00f1os 2015 y 2018 como una manifestaci\u00f3n m\u00e1s de su inter\u00e9s por lo todo lo que ata\u00f1e al matrimonio y a la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Aterrizando en el tema que nos ocupa, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 siendo la experiencia de preparar a los novios para el matrimonio, considerando que la mayor\u00eda de ellos (7 de cada diez parejas), ya conviven en una uni\u00f3n de hecho estable, a veces de larga duraci\u00f3n? Comenzamos con un ejemplo que nos puede ayudar a situarnos ante el problema, que no deja de ser un reto y un desaf\u00edo para la Iglesia del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Alvaro y Cinthia han venido a la parroquia de la Natividad, en Navacerrada, a pedir una fecha para casarse el pr\u00f3ximo mes de septiembre. Despu\u00e9s de fijar la fecha y explicar sus motivaciones para casarse en la Iglesia, hemos quedado otro d\u00eda, en el que hemos podido dialogar y profundizar en su historia personal y su proyecto de vida matrimonial. Ellos quieren hacer con nosotros el cursillo prematrimonial para favorecer ese conocimiento por parte del sacerdote. En ese di\u00e1logo, ha surgido la cuesti\u00f3n acerca del sacramento de la confirmaci\u00f3n, que ella s\u00ed ha recibido y \u00e9l, a\u00fan no. Me pregunta si podr\u00eda prepararse para recibir el sacramento de la confirmaci\u00f3n antes de la boda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos quedado un segundo d\u00eda, en el que hemos concretado una serie de encuentros y de lecturas como material b\u00e1sico para preparar su confirmaci\u00f3n. Y, al hilo de este \u00faltimo di\u00e1logo, le he preguntado al novio: <em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 decidisteis iros a vivir juntos, y qu\u00e9 \u2018pros\u2019 y qu\u00e9 inconvenientes hab\u00e9is encontrado?\u201d<\/em>. \u00c9l me ha respondido: <em>\u201cLa experiencia de vivir juntos nos ha ayudado a conocernos mejor en la convivencia diaria, pero nos hemos dado cuenta de que, como creyentes, hay algo que no est\u00e1bamos haciendo bien\u201d<\/em>; por ello, prosigue, <em>\u201cha llegado el momento de casarnos\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuamos la conversaci\u00f3n con mi pregunta: <em>\u201c\u00bfQuer\u00e9is tener hijos?\u201d<\/em>. La respuesta: <em>\u201cS\u00ed; de hecho, ha sido un factor muy importante a tener en cuenta a la hora de decidir casarnos\u201d<\/em>.&nbsp;Prosigue el sacerdote: <em>\u201c\u00bfRecomendar\u00edais a amigos vuestros \u2018probar\u2019 antes de casarse?\u201d<\/em>, el novio: <em>\u201cS\u00ed y no. S\u00ed, por la oportunidad de conocernos mejor; y no, desde el punto de vista moral, somos conscientes que hemos empezado la casa por el tejado\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Todas las dimensiones<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Consideramos muy relevante y esclarecedora esta entrevista, realizada al novio en los 9 meses previos a la boda. De una parte, emite un juicio valorativo de la experiencia de convivencia como algo \u201cnecesario\u201d, aunque no lo valora positivamente desde el punto de vista moral. Es m\u00e1s, esa ser\u00eda la raz\u00f3n \u00fanica para no recomendarlo. Y, de otra parte, reconoce que han vinculado su deseo de tener hijos a la decisi\u00f3n de casarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto \u00faltimo es cada vez m\u00e1s habitual: despu\u00e9s de convivir, a veces durante un largo tiempo, al ver que pasan los a\u00f1os y que la edad f\u00e9rtil de la mujer se va acortando, es cuando vienen a la Iglesia para pedir casarse. Algunos, pocos, lo hacen cuando ella ya est\u00e1 embarazada o con un ni\u00f1o\/a ya nacido\/a, para ser bautizado\/a. Celebrar una boda con bautizo es algo con lo que hemos de contar los sacerdotes y que conviene saber plantear. Un \u201cdos por uno\u201d vende bien en el \u00e1mbito pastoral y siempre es camino de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como an\u00e9cdota:&nbsp;&nbsp;en una ocasi\u00f3n nos toc\u00f3 celebrar una boda con bautizo (como digo, algo bastante habitual hoy en d\u00eda), en la que los novios hab\u00edan invitado a la familia \u201cs\u00f3lo al bautizo\u201d, sin menci\u00f3n alguna de la boda. La sorpresa may\u00fascula fue general, y en especial del padre de ella, cuando al comienzo de la celebraci\u00f3n el sacerdote les anuncia que han venido a la boda de sus hijos y al bautizo de su nieto. Los pa\u00f1uelos comenzaron a salir de los bolsillos en la nave de la Iglesia&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Casarse, y hacerlo en la Iglesia, es un paso definitivo que cambia la vida de esos novios y les sit\u00faa en un escal\u00f3n existencial diferente, pudiendo contar con la gracia de Dios en su vida matrimonial y educando a los hijos en la fe cat\u00f3lica. Y, adem\u00e1s, les garantiza el estatuto social y jur\u00eddico necesario para el desarrollo de su vida familiar en sociedad. La boda, aunque haya solo cuatro invitados, no deja de ser una celebraci\u00f3n p\u00fablica, por el indudable sentido social que tiene el matrimonio. Es algo que no debemos olvidar cuando preparamos para el matrimonio en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un desaf\u00edo pastoral, por medio del cual se vislumbra que, como en la preparaci\u00f3n al matrimonio, entran en juego todas las dimensiones de la persona: intelectiva, afectiva y espiritual. Todos los que vienen a casarse en la Iglesia requieren un acompa\u00f1amiento espec\u00edfico que les ayude a discernir bien su vocaci\u00f3n, as\u00ed como la idoneidad de la persona que han elegido para casarse. No hay crisis de la familia; hay crisis del ser humano, y por ello hemos de incidir en este discernimiento previo, tan necesario.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Acompa\u00f1amiento personalizado<\/h4>\n\n\n\n<p>Nos acercamos a la importancia de un buen acompa\u00f1amiento pastoral por parte del sacerdote y de otros agentes implicados (laicos competentes y bien formados, matrimonios con vida de fe comprometida), que puede facilitar a los novios el acceso al matrimonio con pleno conocimiento de lo que hacen y con plena libertad, adem\u00e1s de favorecer que se encuentren fructuosamente con Dios, en un momento tan decisivo de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa Francisco, en <em>Amoris Laetitia<\/em> (n. 297), nos recuerda que <em>\u201cse trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a participar en la comuni\u00f3n eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia \u2018inmerecida, incondicional y gratuita\u2019\u201d.<\/em> Esta indicaci\u00f3n que el Papa refiere a las personas en situaciones llamadas irregulares es extensiva por analog\u00eda a los novios que conviven antes de casarse. La mayor\u00eda de estos vinculan su decisi\u00f3n de casarse en la Iglesia con el momento de tener los hijos. No les cuesta aceptar con normalidad el vivir juntos sin estar casados, pero no conciben tener hijos fuera del matrimonio. Por eso es tan importante que los pastores sepamos acoger a las parejas que vienen a pedir el bautismo de un ni\u00f1o sin estar casados, pues muchas veces, durante o despu\u00e9s de la preparaci\u00f3n de ese bautismo, surge tambi\u00e9n la oportunidad de que esos padres se planteen el matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, la preparaci\u00f3n para cualquier sacramento, pero en especial para el matrimonio, se presenta como una oportunidad dentro de la Iglesia de anunciar a los novios la Buena Nueva de Jesucristo, el cual tambi\u00e9n naci\u00f3 en una familia, se santific\u00f3 en ella y la convirti\u00f3 en modelo de vida familiar para toda la humanidad. Tal oportunidad requiere saber acoger, acompa\u00f1ar e integrar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; <em>Acoger <\/em>implicahacer ver a los novios que vienen a casarse en la Iglesia que no est\u00e1n solos. Al haber elegido el matrimonio can\u00f3nico est\u00e1n, a\u00fan sin saberlo, respondiendo al plan de Dios en su vida. Es tarea del sacerdote que les recibe y en su caso, los acompa\u00f1a, hacerles ver esta gran verdad: la de que el matrimonio es una vocaci\u00f3n y en cuanto tal reclama de ellos una respuesta. Y, hoy m\u00e1s que nunca, se hace precisa una clara y completa explicaci\u00f3n a los novios de lo que es el matrimonio cristiano en cuanto instituci\u00f3n natural querida por Dios, encaminada al bien de los c\u00f3nyuges y abierta a la vida, para formar una familia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo obvio por evidente no debe dejar por ello de explicarse, m\u00e1xime en los tiempos presentes, en los que lo m\u00e1s b\u00e1sico, como pueda ser la complementariedad var\u00f3n y mujer, requiere de una explicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos nos ha ocurrido, que hablando con los novios, en la primera entrevista, \u00e9l o ella eran reticentes sobre la conveniencia del matrimonio en la Iglesia (lo hac\u00edan m\u00e1s por el otro que por ellos mismos), porque pensaban que para casarse hace falta, por ejemplo, ir a misa todos los domingos o confesar de vez en cuando. Y se sorprenden cuando se les explica que lo que la Iglesia pide, para poder celebrar el matrimonio can\u00f3nico, es <em>querer lo que quiere la Iglesia<\/em>. Ni m\u00e1s, ni menos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia quiere que el matrimonio sea <em>la uni\u00f3n de uno con una, para toda la vida y abierto a la procreaci\u00f3n y educaci\u00f3n de los hijos<\/em>. Lo que exceda de esto no puede ser exigido a los novios para poder casarse. Tampoco se les puede pedir menos. A la pareja en la que \u00e9l o ella manifiesten en modo positivo y expreso una voluntad contraria a tener los hijos (lo que es diferente a querer posponer el momento de tenerlos) hay que aconsejarle esperar y en algunos casos disuadirles de celebrar ese matrimonio. Pues podr\u00edan verse abocados por propia voluntad a contraer un&nbsp; matrimonio nulo por exclusi\u00f3n de uno de los dos fines del matrimonio (en este caso, el de la generaci\u00f3n y educaci\u00f3n de los hijos). Se trata de que los pastores que acompa\u00f1an a los novios mantengan una posici\u00f3n de equilibrio que garantice su derecho a casarse y les ayude a discernir acerca del matrimonio que van a contraer, sabiendo que la libertad interna y externa es determinante para su validez.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3gicamente, este di\u00e1logo con los novios ha de hacerse en un ambiente de confianza y cercan\u00eda, capaz de suscitar entre novios y sacerdote un franco di\u00e1logo acerca del modo de ser de cada uno, sus aficiones, virtudes y defectos dominantes, vida de fe. Si \u00e9l o ella, o los dos, me dicen que no tienen vida de fe, los animar\u00e9 a que la tengan; que acudan a alguna adoraci\u00f3n, a la misa del domingo o a un retiro. Todos hemos tenido muy gratas experiencias en este sentido. Pero insisto en que no podemos vincular el grado de fe vivida con la validez de su matrimonio, aunque s\u00ed podemos ayudar a que esta preparaci\u00f3n favorezca su encuentro con Dios y con la Iglesia\u2026 Poco a poco, llevando a los novios como por un plano inclinado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211; Acompa\u00f1ar:<\/em> es la fase m\u00e1s importante de la preparaci\u00f3n matrimonial, porque requiere dedicar tiempo a los novios. No debemos considerar que el cursillo prematrimonial y el expediente sean preparaci\u00f3n suficiente. Ambas cosas han de ser el colof\u00f3n de la previa preparaci\u00f3n con los novios. En mi parroquia -as\u00ed lo he visto en las tres parroquias por las que he pasado- este acompa\u00f1amiento lo hace el p\u00e1rroco o el sacerdote vicario. Y ahora surge la pregunta fundamental: <em>\u00bfqu\u00e9 duraci\u00f3n ha de tener esta preparaci\u00f3n?<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, se han presentado los materiales <em>Juntos en camino, +Q2<\/em>, encaminados a acompa\u00f1ar a los novios en su discernimiento vocacional durante dos a\u00f1os. Esto nos debe llevar a pensar si la preparaci\u00f3n que damos actualmente en las Parroquias es la que realmente hace falta y si es suficiente en el tiempo y contenidos. Es verdad que nos centramos en explicar el matrimonio-sacramento y lo que conlleva, pero no atendemos tanto a la importancia de que los novios disciernan su vocaci\u00f3n y su correspondiente y rec\u00edproca idoneidad para el mismo. Una cosa es estar enamorado\/a, y otra bien distinta que ese amor encuentre el cauce adecuado para poder desarrollarse y crecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Como aspectos, que no deben dejar de ser tratados con los novios:<\/p>\n\n\n\n<p>a) El primero, la biograf\u00eda de los contrayentes y las vicisitudes por las que han pasado antes de conocerse, durante el noviazgo y en los meses previos a la boda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>b) El segundo, profundizar en el conocimiento de ambos contrayentes (uno puede ir viendo el modo de reaccionar ante determinadas preguntas o incluso el estado de \u00e1nimo de ellos, con respecto a la \u00faltima entrevista). En este sentido, nos ha ocurrido que, \u201cuna semana antes de la boda\u201d, la novia nos explica que padece una depresi\u00f3n grave que le incapacita en determinados momentos para una vida normal, impidi\u00e9ndole incluso ir a trabajar. Es un dato que no hab\u00eda salido a la luz en encuentros previos y que surge a pocos d\u00edas de la boda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La incidencia que estas cuestiones pueden tener en el consentimiento que se ha de dar y prestar exigen por parte del pastor una gran atenci\u00f3n para ayudar a los novios a discernir y valorar el matrimonio que van a contraer y la idoneidad de la persona y del momento en que lo van a contraer. No es tanto el \u201cqu\u00e9\u201d, evidentemente importante, como el \u201ccu\u00e1ndo\u201d y \u201ccon qui\u00e9n\u201d, lo que debe guiar al pastor de almas en la dif\u00edcil tarea de ayudar a discernir. Se tratar\u00eda de provocar en los novios la gran pregunta: \u00bfes viable nuestro matrimonio? \u00bfTiene perspectivas de prosperar y de mantenerse en el tiempo? En relaci\u00f3n con este aspecto, tiene pleno sentido la pregunta que aparece en el expediente prematrimonial de la di\u00f3cesis de Madrid acerca de \u201csi hab\u00e9is tenido dudas acerca del \u00e9xito de vuestro matrimonio\u201d; saber orientar esa pregunta y la respuesta que obtengamos arroja no poca luz a la hora de valorar el sacramento que van a celebrar y las condiciones en que lo van a hacer. Les da pistas a ellos y al&nbsp; sacerdote.<\/p>\n\n\n\n<p>c) y d) En tercer y cuarto lugar, nos centraremos en preparar el sacramento (el d\u00eda de la boda) y en ayudar a los novios a reconciliarse con Dios a trav\u00e9s del sacramento de la confesi\u00f3n. Es preciso destacar que algunos de ellos hace mucho tiempo que no confiesan, por lo que en esos momentos previos a la boda est\u00e1n en un tiempo \u00f3ptimo para experimentar la misericordia de Dios en sus vidas. El acompa\u00f1amiento del sacerdote, tanto antes como durante la confesi\u00f3n, respetando el ritmo y el grado de fe del penitente, es esencial.<\/p>\n\n\n\n<p><em>2.- Discernir e Integrar: <\/em>somos partidarios de situar en esta fase de integraci\u00f3n en la comunidad eclesial los \u201cgrupos de novios\u201d, que se est\u00e1n formando en muchas parroquias, el cursillo prematrimonial y la realizaci\u00f3n del expediente. El primero, porque es el momento en que la pareja de novios que hemos ido preparando de forma individualizada se integra con otras parejas como ellos y tambi\u00e9n distintos a ellos por edad, circunstancias, cultura, etc., un momento de mucha riqueza para todos, tambi\u00e9n para el sacerdote. As\u00ed, cuando llegan al cursillo prematrimonial ya han discernido su vocaci\u00f3n y est\u00e1n integrados en la comunidad eclesial que les ha acogido, capaces de desarrollar una apertura y disponibilidad muy grande en relaci\u00f3n con la informaci\u00f3n y experiencias que se les van a seguir comunicando. De hecho, algunos de ellos nos han dicho en la encuesta que les hacemos al terminar el cursillo que nunca antes hab\u00edan experimentado la maternidad de la Iglesia como lo han hecho en el grupo de novios y en el cursillo prematrimonial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los grupos de novios, como los de matrimonios, requieren luego de un acompa\u00f1amiento y regularidad al menos mensual, de manera que se pueda tener un rato de oraci\u00f3n, algo de formaci\u00f3n y tiempo para compartir: esto \u00faltimo, quiz\u00e1, lo m\u00e1s enriquecedor.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Lo esencial para transmitir y comunicar<\/h4>\n\n\n\n<p>Respecto al contenido y duraci\u00f3n de los cursillos, hay tantas formas como parroquias. Pero creemos que es importante que no falte nunca:<\/p>\n\n\n\n<p><em>-un tratamiento adecuado y sistem\u00e1tico de los aspectos fundamentales del matrimonio. <\/em>Su car\u00e1cter de instituci\u00f3n natural querida por Dios y por la Iglesia, el matrimonio sacramento, sus propiedades y fines, las dificultades que pueden surgir y c\u00f3mo resolverlas, la sexualidad y la comunicaci\u00f3n en la pareja, los m\u00e9todos de planificaci\u00f3n natural de la natalidad y, muy importante, c\u00f3mo acompa\u00f1ar a los esposos que no han podido tener hijos. La novedosa naprotecnolog\u00eda y la tradicional adopci\u00f3n son realidades que hay que conocer y saber ofrecer a los esposos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>-la duraci\u00f3n <\/em>debe ser la suficiente para poder impartir el contenido adecuado. Ni m\u00e1s, ni menos. Pero es claro que los cursillos de varios d\u00edas, a lo largo de cuatro o cinco semanas, son un medio ideal para conocer mejor a los novios y ver su evoluci\u00f3n en el tiempo; si uno sabe mirarles, puede advertir c\u00f3mo est\u00e1n y qu\u00e9 necesitan. La mirada de la Iglesia es muy importante en este momento de la preparaci\u00f3n matrimonial.<\/p>\n\n\n\n<p><em>-el expediente matrimonial: <\/em>depende de cada sacerdote el fruto de ese encuentro con los novios y con los testigos de solter\u00eda. Si aprovechamos las preguntas que lo conforman como ocasi\u00f3n para dialogar con ellos sobre temas fundamentales del matrimonio, estaremos haciendo de \u00e9l un maravilloso momento de transparencia y sinceridad para los contrayentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, la Iglesia est\u00e1 llamada a hacer, a trav\u00e9s del magisterio de los Papas y con la ayuda de los pastores, obispos, sacerdotes y los laicos m\u00e1s comprometidos, un anuncio de vida y de verdad a los j\u00f3venes novios y esposos, que les haga capaces de ver por encima de las contingencias materiales para poder disfrutar y saborear las realidades del cielo que les van a llegar de modo admirable a trav\u00e9s de su matrimonio. Anim\u00e1ndoles a contraerlo y permiti\u00e9ndoles darse cuenta de que <em>\u201ccualquiera que sea la firmeza del prop\u00f3sito de los que se comprometen en relaciones sexuales prematuras, \u00e9stas no garantizan que la sinceridad y la fidelidad de la relaci\u00f3n interpersonal entre un hombre y una mujer queden aseguradas, y sobre todo protegidas, contra las veleidades de las pasiones\u201d<\/em> (Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, <em>Persona humana<\/em>). La uni\u00f3n carnal s\u00f3lo es leg\u00edtima cuando se ha instaurado una comunidad de vida definitiva entre el hombre y la mujer. El amor humano no tolera la \u201cprueba\u201d. Exige un don total y definitivo de las personas entre s\u00ed (<em>Familiaris Consortio<\/em>, 80 y <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 2391).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Llamados a la santidad<\/h4>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda una incongruencia de los pastores no mostrar a los novios con claridad la vocaci\u00f3n universal a la santidad que subyace al matrimonio. GS 48 nos lo recuerda con estas palabras: <em>\u201cImbuidos del esp\u00edritu de Cristo, que satura toda su vida de fe, esperanza y caridad, llegan cada vez m\u00e1s (los esposos) a su propia perfecci\u00f3n y su mutua santificaci\u00f3n\u201d<\/em>. Y GS 49.2 se\u00f1ala: <em>\u201cPara hacer frente con constancia a las obligaciones de esta vocaci\u00f3n cristiana se requiere una insigne virtud; por eso, los esposos, vigorizados por la gracia para la vida de santidad, cultivar\u00e1n la firmeza en el amor, la magnanimidad del coraz\u00f3n y el esp\u00edritu de sacrificio, pidi\u00e9ndolos asiduamente en la oraci\u00f3n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Atendiendo a los \u201ctiempos recios\u201d que nos ha tocado vivir, es fundamental crear plataformas familiares donde est\u00e9n presentes todas las instancias educativas: los colegios, las universidades como centros del saber, las parroquias como aut\u00e9nticos are\u00f3pagos de la fe, los movimientos eclesiales, los agentes de la pastoral familiar, los Centros de Orientaci\u00f3n Familiar (COF), los servicios de mediaci\u00f3n familiar, los foros cat\u00f3licos en internet y cualquier persona en definitiva, con recto inter\u00e9s y formaci\u00f3n, para <em>\u201ctraer matrimonios cristianos al mundo\u201d<\/em>.&nbsp; Al mundo, a la Iglesia y a las generaciones futuras, se lo debemos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1No cabe mejor tarea, no cabe mayor reto! <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy en d\u00eda, nos encontramos con un cambio en la fisonom\u00eda tradicional de la familia en los pa\u00edses de tradici\u00f3n cristiana. En especial en occidente, est\u00e1 cambiando a marchas forzadas. Las relaciones prematrimoniales parecen obvias para algunos y los divorcios se han convertido en algo casi normal, muchas veces consecuencia de la infidelidad conyugal. A [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6278,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[551,548],"tags":[33],"class_list":["post-4680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia","category-foco","tag-parroquias","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4680\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}