{"id":46772,"date":"2025-04-03T06:00:00","date_gmt":"2025-04-03T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=46772"},"modified":"2025-04-01T13:35:04","modified_gmt":"2025-04-01T11:35:04","slug":"artistas-voluntarios-y-vocaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/artistas-voluntarios-y-vocaciones\/","title":{"rendered":"Artistas, voluntarios y vocaciones"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan los artistas, los voluntarios y las vocaciones eclesiales? Que buscan sin conformarse, que caminan sin cansarse, que son llamados a responder con algo o mucho de la propia vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las ense\u00f1anzas que Francisco ha seguido proponiendo en estas semanas desde el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/el-mundo-pendiente-del-hospital-gemelli\/\">hospital Gemelli<\/a>, hemos seleccionado tres apelaciones a grupos de personas especialmente queridas por el Papa: los artistas, el voluntariado y las vocaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Custodios de las bienaventuranzas y de la belleza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el Jubileo de los artistas y del mundo de la cultura (16-II-2025), el cardenal <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/cardenal-tolentino-necesitamos-alianzas-no-trincheras\/\">Jos\u00e9 Tolentino de Mendon\u00e7a<\/a> (prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educaci\u00f3n) ley\u00f3 la homil\u00eda que el Papa hab\u00eda preparado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio del d\u00eda proclamaba las Bienaventuranzas <em>(\u201cbienaventurados vosotros\u2026\u201d)<\/em> en la versi\u00f3n de san Lucas (cfr. Lc 6, 20-21). Aunque las hemos escuchado muchas veces, dec\u00eda Francisco, no dejan de sorprendernos, porque <em>\u201cinvierten la l\u00f3gica del mundo y nos invitan a mirar la realidad con ojos nuevos, con la mirada de Dios, que ve m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y reconoce la belleza, aun en la fragilidad y en el sufrimiento\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, est\u00e1n acompa\u00f1adas de una segunda parte <em>(\u201cay de vosotros\u2026\u201d)<\/em> que contiene palabras duras y de advertencia contra los que se consuelan con sus riquezas, los satisfechos, los que r\u00eden en su horizonte meramente terrenal, aquellos de los que todos hablan bien.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese marco, el Papa se dirig\u00eda a los artistas y personas de cultura, para decirles que est\u00e1n <em>\u201cllamados a ser testigos de la visi\u00f3n revolucionaria de las Bienaventuranzas\u201d. <\/em>Tienen una misi\u00f3n que<em> \u201cno s\u00f3lo es crear belleza, sino revelar la verdad, la bondad y la belleza escondidas en los pliegues de la historia, de dar voz a quien no tiene voz, de transformar el dolor en esperanza\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Traz\u00f3 el Obispo de Roma para ellos el marco de esa tarea: <em>\u201cVivimos un tiempo de crisis compleja, que es econ\u00f3mica y social y, ante todo, es crisis del alma, crisis de significado\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Indicadores de la esperanza&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Muchos se plantean cuestiones sobre el tiempo y la orientaci\u00f3n. Hay quienes son peregrinos o son errantes, quienes tienen una meta o van simplemente deambulando. Pues bien: <em>\u201cEl artista es aquel o aquella que tiene la tarea de ayudar a la humanidad a no perder la direcci\u00f3n, a no extraviar el horizonte de la esperanza\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, atenci\u00f3n, no una esperanza f\u00e1cil, superficial, desencarnada. \u201c<em>La verdadera esperanza se entrelaza con el drama de la existencia humana. No es un refugio c\u00f3modo, sino un fuego que arde e ilumina, como la Palabra de Dios\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y por eso, <em>\u201cel arte aut\u00e9ntico es siempre un encuentro con el misterio, con la belleza que nos supera, con el dolor que nos interroga, con la verdad que nos llama\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco ve en los artistas <em>\u201cunos custodios de la belleza que saben inclinarse ante las heridas del mundo, que saben escuchar el grito de los pobres, de los que sufren, de los heridos, de los presos, de los perseguidos, de los refugiados. (\u2026). Unos custodios de las Bienaventuranzas\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Heraldos de un mundo nuevo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Por eso los artistas son necesarios, imprescindibles: <em>\u201cEl arte no es un lujo, sino una necesidad del esp\u00edritu. No es huida, sino responsabilidad, invitaci\u00f3n a la acci\u00f3n, llamada, grito\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El artista educa en la belleza y sostiene la esperanza: <em>\u201cEducar en la belleza significa educar en la esperanza. Y la esperanza nunca est\u00e1 separada del drama de la existencia; atraviesa la lucha cotidiana, las fatigas de la vida, los desaf\u00edos de nuestro tiempo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las bienaventuranzas corresponden a una l\u00f3gica contraria a la l\u00f3gica mundana, a una revoluci\u00f3n de la perspectiva. Y el arte est\u00e1 llamado a participar de esta revoluci\u00f3n. <em>\u201cEl mundo tiene necesidad de artistas prof\u00e9ticos, de intelectuales valientes, de creadores de cultura<\/em>\u201d. Les desea el Papa que su arte sea <em>\u201canuncio de un mundo nuevo\u201d<\/em> y que su poes\u00eda nos lo haga ver.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo dejen nunca de buscar, de interrogar, de arriesgar. Porque el verdadero arte nunca es c\u00f3modo, ofrece la paz de la inquietud\u201d<\/em>. Y les pide que recuerden: \u201c<em>la esperanza no es una ilusi\u00f3n; la belleza no es una utop\u00eda; el don que tienen no es una casualidad, es una llamada. Respondan con generosidad, con pasi\u00f3n, con amor\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El itinerario de las tentaciones<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el Jubileo del mundo del voluntariado (9-III-2025, primer domingo de cuaresma), la homil\u00eda del Papa fue le\u00edda por el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Michael_Czerny\">cardenal Michael Czerny<\/a>, prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral.<\/p>\n\n\n\n<p>El comienzo de la cuaresma est\u00e1 se\u00f1alado cada a\u00f1o por el pasaje de las tentaciones que sufri\u00f3 Jes\u00fas en el desierto: <em>\u201cEl lugar del silencio se convierte en \u00e1mbito de escucha. Una escucha que pone a prueba, porque se hace necesario elegir a qui\u00e9n prestar atenci\u00f3n entre dos voces totalmente contrarias\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Al proponernos este ejercicio \u2013se\u00f1ala el Papa\u2013 el Evangelio atestigua que el camino de Jes\u00fas comienza con un acto de obediencia: es el Esp\u00edritu Santo, la misma fuerza de Dios, quien lo conduce a donde nada bueno crece de la tierra ni llueve del cielo. <em>\u201cEn el desierto, el hombre experimenta su propia indigencia material y espiritual, su necesidad de pan y de palabra\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco se fija, ante todo, en el inicio de la tentaci\u00f3n que sufre Jes\u00fas, que<em> \u201ces querida\u201d<\/em>: <em>\u201cEl Se\u00f1or va al desierto no por arrogancia, para demostrar lo fuerte que es, sino por su filial disponibilidad al Esp\u00edritu del Padre, a cuya gu\u00eda se conf\u00eda con prontitud\u201d<\/em>. En eso se distingue de nuestra tentaci\u00f3n, que nos es impuesta, atacando y corrompiendo nuestra libertad con la mentira (cfr. Jn 8, 22; Gn 3, 1-5). Pero \u201c<em>El Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros y nos cuida, sobre todo en el lugar de la prueba y del recelo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, es notable el&nbsp;modo&nbsp;en que Cristo es tentado, concretamente en la relaci\u00f3n con Dios, su Padre. El diablo quiere destruir nuestra relaci\u00f3n filial con Dios, haciendo de Jes\u00fas un privilegiado, que puede manifestar su extraordinario poder.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cFrente a estas tentaciones Jes\u00fas, el Hijo de Dios, decide&nbsp;de qu\u00e9 modo&nbsp;ser hijo. En el Esp\u00edritu que lo gu\u00eda, su decisi\u00f3n revela&nbsp;c\u00f3mo&nbsp;quiere vivir su relaci\u00f3n filial con el Padre\u201d<\/em>. El Se\u00f1or, con su conducta decide que ese v\u00ednculo \u00fanico y exclusivo con el Padre, de quien es el Hijo unig\u00e9nito, se convierta en una relaci\u00f3n que nos abarca a todos sin exclusi\u00f3n. \u201c<em>La relaci\u00f3n con el Padre es el don que Jes\u00fas comparte en el mundo para nuestra salvaci\u00f3n, no un tesoro que guarda celosamente (cfr.&nbsp;Flp&nbsp;2, 6), del que presume para conseguir \u00e9xito y atraer seguidores\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nosotros, argumenta el Papa, somos tentados en esa relaci\u00f3n con Dios, pero de manera opuesta. Nos quiere convencer de que Dios no es nuestro Padre, y de que nos quedaremos hambrientos y desesperados bajo los poderes del mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo cierto es que <em>\u201cDios se acerca a\u00fan m\u00e1s a nosotros, dando su vida para la redenci\u00f3n del mundo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por fin, en el&nbsp;desenlace&nbsp;de las tentaciones, Jes\u00fas, el Cristo de Dios, vence al mal. Y el diablo se aleja hasta otra ocasi\u00f3n, cuando volver\u00e1 a tentarlo durante la pasi\u00f3n (cfr. Mt 27, 40; Lc 23, 35). <em>\u201cEn el desierto el tentador es derrotado, pero la victoria de Cristo a\u00fan no es definitiva; lo ser\u00e1 en su Pascua de muerte y resurrecci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro caso, a veces caemos en la tentaci\u00f3n, pues todos somos pecadores. Pero nuestra derrota no es definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNuestra prueba, por tanto, no termina con un fracaso, porque en Cristo somos redimidos del mal. Atravesando el desierto con \u00c9l, recorremos un camino donde no hab\u00eda trazado ninguno. Jes\u00fas mismo abre para nosotros esa nueva v\u00eda de liberaci\u00f3n y de rescate. Siguiendo con fe al Se\u00f1or, de vagabundos nos convertimos en peregrinos\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, Francisco se dirigi\u00f3 a los voluntarios, presentes para la peregrinaci\u00f3n jubilar en representaci\u00f3n de todos los voluntarios del mundo. Les agradeci\u00f3 que,&nbsp; siguiendo el ejemplo de Jes\u00fas, sirvan al pr\u00f3jimo sin servirse del pr\u00f3jimo. <em>\u201cPor las calles y en las casas, junto a los enfermos, a los que sufren, a los presos, con los j\u00f3venes y con los ancianos, su entrega infunde esperanza en toda la sociedad\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y concluy\u00f3 con una bella imagen que podr\u00eda servir como lema para todo cristiano: <em>\u201cEn los desiertos de la pobreza y de la soledad, tantos peque\u00f1os gestos de servicio gratuito hacen germinar brotes de una nueva humanidad; ese jard\u00edn que Dios ha so\u00f1ado y que sigue so\u00f1ando para todos nosotros\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las vocaciones, semilla de esperanza&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El 19 de marzo, solemnidad de san Jos\u00e9, d\u00eda en que se celebraban los 12 a\u00f1os del comienzo oficial del pontificado de Francisco, se public\u00f3 el mensaje del Papa para la 62 Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones, que se celebrar\u00e1 el pr\u00f3ximo 11 de mayo. El mensaje, firmado ese d\u00eda en el policl\u00ednico Gemelli, se titula: <em>Peregrinos de esperanza: el don de la vida<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza apreciando la vocaci\u00f3n como un don que Dios siembra en el coraz\u00f3n, para que salgamos de nosotros mismos a recorrer un camino de amor y servicio. Y por ello: <em>\u201cCada vocaci\u00f3n en la Iglesia \u2014sea laical, al ministerio ordenado o a la vida consagrada\u2014 es un signo de la esperanza que Dios pone en el mundo y en cada uno de sus hijos\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mirando a la realidad de nuestro tiempo, vemos c\u00f3mo muchos j\u00f3venes se sienten perdidos ante su futuro, est\u00e1n bloqueados por una crisis que tiene muchos apellidos: <em>\u201cuna crisis de identidad, que es tambi\u00e9n una crisis de sentido y de valores, y que la confusi\u00f3n del mundo digital hace a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil de atravesar<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A los miembros adultos en la Iglesia \u2013especialmente los pastores\u2013 \u201c<em>se nos pide acoger, discernir y acompa\u00f1ar el camino vocacional de las nuevas generaciones\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los j\u00f3venes, <em>\u201cest\u00e1n llamados a ser los protagonistas de su vocaci\u00f3n o, mejor a\u00fan, coprotagonistas junto con el Esp\u00edritu Santo<\/em>\u201d, quien suscita en ellos el deseo de hacer de su vida un don de amor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La vida no es un \u201cmientras tanto\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El sucesor de Pedro les interpela de modo incisivo, elevando su mirada: \u201c<em>La vida de ustedes no es un \u2018mientras tanto\u2019. Ustedes son el ahora de Dios\u201d<\/em> (Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica&nbsp;<em>Christus vivit<\/em>, 178).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como el de tantos otros j\u00f3venes \u2013entre ellos los beatos Carlos Acutis y Pier Giorgio Frassati que pronto ser\u00e1n canonizados\u2013, el camino de la vocaci\u00f3n es <em>\u201cun camino hacia la felicidad plena, en la relaci\u00f3n con Jes\u00fas vivo\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La llamada de Dios en el coraz\u00f3n (cfr. Lc 24, 32) <em>\u201chace surgir la respuesta como un impulso interior hacia el amor y el servicio; como fuente de esperanza y caridad, y no como una b\u00fasqueda de autoafirmaci\u00f3n\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y, situando la vocaci\u00f3n en la perspectiva de este jubileo de la esperanza, afirma el sucesor de Pedro: \u201c<em>Vocaci\u00f3n y esperanza est\u00e1n entrelazadas en el proyecto divino para la alegr\u00eda de cada hombre y de cada mujer, porque todos estamos llamados a ofrecer nuestra vida por los dem\u00e1s (<\/em>cfr<em>. <\/em>Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica<em>&nbsp;Evangelii gaudium,&nbsp;268)<\/em>\u201d; sea en el sacerdocio, la vida consagrada, la vocaci\u00f3n al matrimonio y a la vida familiar, o la vocaci\u00f3n al compromiso por el bien com\u00fan y al testimonio de fe entre compa\u00f1eros y amigos. <em>\u201cLos fieles laicos\u201d<\/em> \u2013dir\u00e1 m\u00e1s adelante\u2013<em>, \u201cen particular, est\u00e1n llamados a ser sal, luz y levadura del Reino de Dios a trav\u00e9s del compromiso social y profesional\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Preguntarle a Dios por sus sue\u00f1os<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>\u201cToda vocaci\u00f3n est\u00e1 animada por la esperanza, que se traduce como confianza en la Providencia\u201d<\/em>. Y la esperanza se apoya en la fe<\/p>\n\n\n\n<p>Para discernir el propio camino vocacional, Francisco les anima a detenerse, a escuchar en su interior y <em>\u201cpreguntarle a Dios qu\u00e9 sue\u00f1a para ustedes\u201d<\/em>. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan los artistas, los voluntarios y las vocaciones eclesiales? 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