{"id":46228,"date":"2025-03-12T13:26:41","date_gmt":"2025-03-12T11:26:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=46228"},"modified":"2025-03-12T13:26:41","modified_gmt":"2025-03-12T11:26:41","slug":"contexto-abusos-poder-y-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/contexto-abusos-poder-y-conciencia\/","title":{"rendered":"Contexto para entender los abusos de poder y de conciencia en la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>La Iglesia toma cada vez m\u00e1s conciencia de que los <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/la-lucha-contra-los-abusos-en-la-iglesia\/\">abusos sexuales<\/a> no son los \u00fanicos que hay que esforzarse por prevenir y reparar, sino que tambi\u00e9n hay que fijarse en los abusos de poder y de conciencia. Tanto es as\u00ed que los ha tipificado en el <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/cod-iuris-canonici\/cic_index_sp.html\">C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera breve, puede definirse el abuso de poder como el uso indebido de la autoridad (por ejemplo, la que tiene un sacerdote, un profesor, un padre o un jefe) para imponer decisiones, de manera arbitraria, que afectan la libertad externa de las personas con las que las primeras mantienen una relaci\u00f3n asim\u00e9trica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el abuso de conciencia consiste en una manipulaci\u00f3n que usa la moral o la fe para influir en la voluntad interna, generando culpa o miedo. Si bien estos abusos son de naturaleza distinta, es frecuente que se den a la vez ya que la manipulaci\u00f3n de la conciencia facilita la sumisi\u00f3n al poder.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Factores que pueden facilitar el abuso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 crecen las denuncias de este tipo de situaciones? \u00bfQu\u00e9 elementos facilitan que se puedan llevar a cabo? Podemos distinguir cuatro factores que facilitan los abusos de poder y de conciencia en el \u00e1mbito eclesial:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Estructura jer\u00e1rquica: la autoridad de sacerdotes, obispos y superiores, unida a un esp\u00edritu clerical que idealiza su figura, hace que sea dif\u00edcil poner en duda sus \u00f3rdenes y consejos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Secretismo institucional: miedo al esc\u00e1ndalo p\u00fablico. Muchas instituciones han intentado resolver los casos de abuso a trav\u00e9s de procesos internos en los que no se atiende bien a las v\u00edctimas y la falta de transparencia impide que otros miembros de la instituci\u00f3n aprendan de los errores cometidos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Manipulaci\u00f3n espiritual y doctrinal: a trav\u00e9s de la distorsi\u00f3n de conceptos como \u201cobediencia\u201d o \u201cpecado\u201d, las v\u00edctimas de abuso espiritual y de poder ven su libertad coaccionada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Dependencia emocional y material: en las comunidades religiosas y otros grupos cerrados, el poder econ\u00f3mico y social del grupo genera relaciones asim\u00e9tricas que pueden llegar a favorecer el abuso. Por otro lado, debido a un natural sentimiento de pertenencia que se crea, la voluntad individual puede llegar a reprimirse por miedo a las consecuencias: aislamiento social, sentimiento de traici\u00f3n a la comunidad, represalias, incapacidad econ\u00f3mica para llevar una vida independiente de la instituci\u00f3n, etc.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cuando lo que parece abuso no lo es realmente<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>A pesar de todo esto, tambi\u00e9n es cierto que hay casos en los que, aunque haya quien piense que se ha cometido un abuso de poder o de conciencia, este realmente no ha tenido lugar. Cuando se juzgan hechos de \u00e9pocas pasadas con la mentalidad actual, se producen muchos anacronismos que nos llevan a censurar todo con una sensibilidad injusta con la capacidad de actuar que ten\u00edan las personas en otros tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay diversos \u00e1mbitos que facilitan esta situaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Las relaciones asim\u00e9tricas, que son propias de la sociedad. En muchas instituciones como la familia, la empresa o el colegio, existen relaciones de autoridad que, aun siendo inc\u00f3modas o desacertadas, no tienen porqu\u00e9 ser consideradas propiamente un abuso. Un padre estricto puede parecer abusador a ojos de su hijo rebelde, al igual que un empleado con baja tolerancia puede pensar que toda exigencia de su jefe es abuso. Lo mismo puede ocurrir con las orientaciones que da un director espiritual si bien en este punto, la delicadeza y el respeto a la libertad personal ha de ser siempre una l\u00ednea fundamental de actuaci\u00f3n. Tratar de influir en los dem\u00e1s es algo perfectamente naturalizado en nuestra sociedad, y convivimos con ejemplos como la publicidad o los \u201cinfluencers\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Las diferencias en la sensibilidad y en las expectativas pueden generar malentendidos: En este \u00e1mbito, por ejemplo, muchas costumbres cl\u00e1sicas en la disciplina espiritual pueden sentirse como opresi\u00f3n para quienes no han entendido su sentido o no las integran correctamente en su proyecto vital.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; En cualquier instituci\u00f3n puede haber personas que cometan abusos de poder o de conciencia puntuales, o incluso regularmente, pero eso no implica que deban tomarse esos casos particulares como la norma general.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La aceptaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de la correcci\u00f3n en el acompa\u00f1amiento espiritual: hay personas que, en algunos contextos, se encuentran con dificultades en el correcto discernimiento de situaciones personales o espirituales y, al mismo tiempo, interpretan cualquier tipo de correcci\u00f3n como una manipulaci\u00f3n. Esto puede deberse a aut\u00e9nticos abusos ocurridos en el pasado, a reinterpretaciones de los hechos realizadas a posteriori o a una falta de madurez para aguantar la presi\u00f3n de una vida cristiana exigente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Por \u00faltimo, de modo natural la mente humana reinterpreta subjetivamente el pasado para justificar las propias decisiones (por ejemplo, por los sesgos de confirmaci\u00f3n o de inter\u00e9s personal). Hay normas religiosas que se asumen libremente pero cuando se dejan de vivir se reinterpretan como opresoras o abusivas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una reflexi\u00f3n necesaria<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El abuso de poder y el abuso de conciencia tienen lugar dentro de la Iglesia y en sus diversas instituciones. Hace falta reformar muchas estructuras para mejorar la transparencia y que estos casos no puedan darse con tanta facilidad, sin embargo, tambi\u00e9n es necesario discernir entre los abusos reales y las denuncias carentes de base o exageradas, sin minimizar en ning\u00fan caso el sufrimiento leg\u00edtimo de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la experiencia de la Iglesia ha llevado en las \u00faltimas d\u00e9cadas a insistir en la separaci\u00f3n de la direcci\u00f3n espiritual del \u00e1mbito del gobierno de la instituci\u00f3n, instando a las instituciones religiosas a que las personas que realizan acompa\u00f1amiento espiritual no sean las mismas que las que ejercen un gobierno institucional sobre esas mismas personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista de los fieles, es esencial formar a las almas en la libertad, para que asuman las normas de una instituci\u00f3n con verdadera libertad interior y puedan discernir si algo es una exigencia leg\u00edtima o si se trata de un abuso por parte de un superior. De este modo, los cat\u00f3licos sabremos diferenciar entre una autoridad responsable y un control ileg\u00edtimo, entre un buen consejo y una manipulaci\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia toma cada vez m\u00e1s conciencia de que los abusos sexuales no son los \u00fanicos que hay que esforzarse por prevenir y reparar, sino que tambi\u00e9n hay que fijarse en los abusos de poder y de conciencia. Tanto es as\u00ed que los ha tipificado en el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico. 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