{"id":46112,"date":"2025-03-10T06:25:00","date_gmt":"2025-03-10T04:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=46112"},"modified":"2025-03-07T13:26:23","modified_gmt":"2025-03-07T11:26:23","slug":"infertilidad-bendicion-misterio-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/infertilidad-bendicion-misterio-divino\/","title":{"rendered":"La infertilidad como bendici\u00f3n: un misterio divino"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para muchas parejas, la esterilidad es una prueba dif\u00edcil, una carga dolorosa que desaf\u00eda los sue\u00f1os de formar una familia. Sin embargo, el libro de la <em>Sabidur\u00eda <\/em>ofrece un mensaje profundamente consolador para quienes, a pesar de no poder concebir, llevan una vida virtuosa y aceptan la voluntad de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un texto de Agust\u00edn Gim\u00e9nez Gonz\u00e1lez, director del departamento de Sagrada Escritura de la Universidad de San D\u00e1maso, explica muy bien esta idea, que a continuaci\u00f3n resumimos (Cfr: Agust\u00edn Gim\u00e9nez, <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Sabidur%C3%ADa-COMPRENDER-Agust%C3%ADn-Gim%C3%A9nez-Gonz%C3%A1lez\/dp\/842202196X\/ref=sr_1_2?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=T132ICIE11FZ&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.MSjLC2qhBA88SCMeasO8bYONjyOUVBHFmrqhWZkMriqGA6WQ1r3LIyFcGuRB9mOvvROjLsOQAcPQiq3Ie4MKS_2vJDrU12aImNop1DllaiOHq6Sd1Jc6NYpv0tpG6F5rKT8bZQ4_BKiFv-Btm5_CdFroc9s006BHYVEFjRDVC1g_D7WOA_EhVvXsygwyUefQIL6a3rM53Lp7MA4wNO4VvQ.qtHJ6w2UjmQ4HELUqQwi8Gg9Lbcm-N-T4V_2iI0vobY&amp;dib_tag=se&amp;keywords=sabidur%C3%ADa+agust%C3%ADn&amp;qid=1741266461&amp;s=books&amp;sprefix=sabidur%C3%ADa+agust%C3%ADn%2Cstripbooks%2C88&amp;sr=1-2\"><em>Sabidur\u00eda<\/em>, p\u00e1g 74-82<\/a>, BAC, 2021).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La dicha de la fidelidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro de la <em>Sabidur\u00eda <\/em>nos regala palabras de aliento: \u00abDichosa la est\u00e9ril intachable, cuyo lecho no conoci\u00f3 la infidelidad: obtendr\u00e1 su fruto el d\u00eda del juicio\u00bb (Sab 3,13). La esterilidad, lejos de ser una maldici\u00f3n, es una oportunidad para demostrar fidelidad y amor sincero, valores que Dios bendice abundantemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el premio divino para los que son fieles a Dios a pesar de no poder engendrar se extiende tambi\u00e9n al var\u00f3n, no solo a la mujer: \u00abDichoso tambi\u00e9n el eunuco en cuyas manos no hay pecado, ni tuvo malos pensamientos contra el Se\u00f1or: por su fidelidad recibir\u00e1 un favor especial y una herencia envidiable en el templo del Se\u00f1or\u00bb (Sab 3,14). El eunuco es el equivalente masculino a la mujer est\u00e9ril. El vers\u00edculo citado se\u00f1ala la tentaci\u00f3n de culpabilizar a Dios por la infertilidad, algo humanamente l\u00f3gico, pero profundamente injusto con el creador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que la falta de fecundidad es dif\u00edcil de aceptar y tienta al hombre a rebelarse contra Dios. Sin embargo, la promesa divina para los que aceptan su voluntad con alegr\u00eda es prometedora. El profeta Isa\u00edas la describe as\u00ed: \u201cA los eunucos que observan mis s\u00e1bados, que eligen cumplir mi voluntad y mantienen mi alianza, les dar\u00e9 en mi casa y dentro de mis murallas un monumento y un nombre mejores que hijos e hijas, un nombre eterno que no ser\u00e1 extirpado\u201d (Is 56,35).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Culpar a Dios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El profesor Gim\u00e9nez explica que el libro de la sabidur\u00eda \u201cincide tambi\u00e9n en no tener malos pensamientos \u00b4contra el Se\u00f1or`, pues cuando uno tiene defectos f\u00edsicos, es f\u00e1cil echar la culpa a Dios, y en el interior renegar de \u00e9l y pensar que ha sido malo o injusto por permitirlo. Esos pensamientos alejan de Dios, llevan el veneno de la serpiente que acusa a Dios de ser el enemigo del hombre y estropean el maravilloso premio destinado a los eunucos. Estos, gracias a su fidelidad, recibir\u00e1n un favor especial (&#8230;): \u00b4una herencia envidiable en el templo del Se\u00f1or`. Llama la atenci\u00f3n que el eunuco vaya a tener un lugar especial precisamente en el templo de Dios, pues la ley de Mois\u00e9s excluye expl\u00edcitamente a los eunucos 50 (y dem\u00e1s hombres defectuosos) del servicio sacerdotal en el templo: \u00b4No podr\u00e1 acercarse a ofrecer las oblaciones quemadas en honor del Se\u00f1or. [&#8230;] no podr\u00e1 traspasar el velo ni acercarse al altar, porque tiene un defecto y profanar\u00eda mi Santuario` (Lev 21,21.23). Salom\u00f3n ense\u00f1a que todo aquello de lo que queda privado en esta vida, lo recibir\u00e1 con creces en la otra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta promesa es una invitaci\u00f3n a confiar en que Dios tiene reservados tesoros de gracia para quienes perseveran en la fe. La ausencia de hijos no es el fin de la felicidad; la verdadera herencia en esta vida se encuentra en el amor que se siembra y en la virtud con la que se vive; en la otra vida la herencia ser\u00e1 desbordante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Culparse a uno mismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los padres que no pueden tener hijos, con frecuencia sufren por el dolor de no procrear. A este dolor natural a veces se suma otro m\u00e1s sutil y da\u00f1ino, pensar que es un castigo divino, o causa de alg\u00fan pecado del pasado\u2026 Pero nada m\u00e1s lejos de la realidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se\u00f1alaba el profesor Gim\u00e9nez en una conferencia, \u201cDios no es as\u00ed. Dios todo lo permite para nuestro bien. Y como ense\u00f1a el libro de la <em>Sabidur\u00eda<\/em> es una gran bendici\u00f3n del cielo la infecundidad, cuando es vivida con confianza&nbsp; y amor al Se\u00f1or, porque el premio eterno a cambio ser\u00e1 inmenso. Por eso, no hay que culpar a nadie de estas situaciones, y menos a uno mismo. Hay que abrazar la situaci\u00f3n, la cruz, con fe, amor y esperanza, ofreciendo el propio dolor por la salvaci\u00f3n del mundo y mir\u00e1ndo al cielo, donde la recompensa ser\u00e1 infinita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un legado eterno: la virtud por encima de la descendencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de la historia, muchas culturas han asociado la descendencia con la continuidad y la pervivencia en el tiempo. Pero la Biblia nos ofrece una visi\u00f3n diferente: \u00abM\u00e1s vale no tener hijos y ser <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/firmas\/ser-humano-virtudes\/\">virtuoso<\/a>, porque el recuerdo de la virtud es inmortal: la reconocen Dios y los hombres\u00bb (Sab 4,1). As\u00ed pues, la verdadera fecundidad que dejamos en este mundo no se mide en hijos, sino en el bien que hacemos y en la vida honrada que llevamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escritura no niega el dolor de quienes anhelan ser padres y no pueden. Pero tambi\u00e9n nos asegura que Dios ve m\u00e1s all\u00e1 de nuestras limitaciones y transforma toda situaci\u00f3n en ocasi\u00f3n de gracia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vers\u00edculo que sigue al anterior exalta el valor de la virtud: \u00abCuando est\u00e1 presente, la imitan, cuando est\u00e1 ausente, la a\u00f1oran; y en la eternidad triunfa y se ci\u00f1e la corona, vencedora en la lucha por trofeos incorruptibles\u00bb (Sab 4,2). Cuando alguien vive virtuosamente, los dem\u00e1s lo notan y quieren seguir su ejemplo. Pero cuando falta, se siente su ausencia y se extra\u00f1a, porque las personas santas aportan luz y direcci\u00f3n en la vida. Al final, la virtud no es algo pasajero, sino que trasciende; en la eternidad es premiada y reconocida con una corona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para muchas parejas, la esterilidad es una prueba dif\u00edcil, una carga dolorosa que desaf\u00eda los sue\u00f1os de formar una familia. 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